Ambientalista alerta que réplicas de sismos en Venezuela pueden prolongarse por mucho tiempo
El ambientalista Luis Mariano Rendón puntualizó que la realidad sísmica venezolana es distinta a la de otros países, ya que los eventos no ocurren con regularidad.
Caracas ya había sido epicentro de un terremoto en 1967, lo que evidencia que la capital ha enfrentado anteriormente fenómenos de gran magnitud. Foto: EFE
28 de junio de 2026 Hora: 07:34
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Los recientes movimientos telúricos en Venezuela han generado preocupación en distintos sectores, caso que ha sido analizado por el abogado ambientalista chileno Luis Mariano Rendón, quien además explicó que estos eventos no son aislados. Asimismo, alertó que las réplicas de los sismos del 24 de junio pueden prolongarse por mucho tiempo.
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Los dos sismos consecutivos en Venezuela son consecuencia de la actividad de varias fallas geológicas que atraviesan el país. Entre las más relevantes se encuentran la falla de San Sebastián, que cruza Caracas; la falla del Pilar, ubicada en el oriente y responsable de sismos como el de Carúpano; y la falla de Boconó, localizada en la región andina.
El especialista recordó que Caracas ya había sido epicentro de un terremoto en 1967, lo que evidencia que la capital ha enfrentado anteriormente fenómenos de gran magnitud. Durante una entrevista televisada en teleSURtv, subrayó que la memoria histórica es fundamental para comprender la dimensión del riesgo sísmico.
El experto destacó que los recientes movimientos se caracterizan por ser superficiales, lo que incrementa su capacidad destructiva. “Y eso amplifica mucho la potencia del movimiento y por lo tanto la destrucción”, explicó Rendón, enfatizando que la intensidad por sí sola no permite dimensionar adecuadamente los daños.
El ambientalista también puntualizó que la realidad sísmica venezolana es distinta a la de otros países, ya que los eventos no ocurren con regularidad. Por ello, cuando se producen, el impacto es mayor y requiere atención inmediata, especialmente en el ámbito psicológico. “Imagínense usted el trauma de un niño de estar sepultado debajo de escombro, eso es una experiencia terrible que va a requerir apoyo psicológico para poder recuperarse adecuadamente”.
En este sentido, Rendón insistió en la necesidad de garantizar apoyo terapéutico y psicológico a las personas afectadas, dado que las consecuencias emocionales de un desastre de esta magnitud pueden ser tan graves como las físicas.
Finalmente, recomendó reforzar la normativa antisísmica en la construcción de edificaciones. Aunque estas medidas elevan los costos, permiten que las estructuras absorban energía y resistan mejor los movimientos. Sin embargo, advirtió que cuando la energía liberada es excesiva, los edificios pueden colapsar de manera repentina.
Autor: teleSUR - ems - JGN
Fuente: Señal en Vivo del SUR




