Amazonía registra tasa de deforestación más baja en 41 años bajo presidencia de Lula
Según el estudio de MapBiomas, la Amazonía registró en 2025 la menor deforestación desde que se comenzó a llevar la estadística en 1985.
Entre 1985 y 2025, la Amazonía perdió 54,7 millones de hectáreas de vegetación autóctona. Foto: Aquae Fundación.
14 de octubre de 2026 Hora: 12:02
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Bajo la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva, la Amazonía Legal registró en 2025 la menor deforestación desde que se comenzó a llevar esta estadística en el año 1985, con 693 mil hectáreas perdidas, aunque la expansión de la ganadería, la agricultura y las carreteras sigue presionando la vegetación nativa del bioma.
Según el estudio de MapBiomas, publicado el miércoles 13 de octubre, del total deforestado en 2025, 639 mil hectáreas correspondieron a vegetación primaria, equivalentes al 92%, mientras que 54 mil hectáreas fueron vegetación secundaria. Este el registro más bajo de la serie histórica.
Entre 1985 y 2025, la Amazonía perdió 54,7 millones de hectáreas de vegetación autóctona. En el mismo período, la superficie destinada a la agricultura y la ganadería aumentó un 440%. En promedio, el 77% de los casos identificó al pastoreo como primer uso del suelo tras la eliminación de la cobertura nativa.
Expansión agrícola y ganadera
La superficie agrícola pasó de 161 mil hectáreas en 1985 a 8,6 millones de hectáreas en 2025. El cultivo de soja se expandió de 1.400 hectáreas a 7 millones de hectáreas durante las cuatro décadas analizadas.
La región más afectada es Amacro, conformada por municipios limítrofes entre Amazonas, Acre y Rondônia. Desde 1985, la vegetación nativa disminuyó en aproximadamente 7 millones de hectáreas, una reducción del 16%. Aunque Amacro ocupa el 11% del bioma, concentra el 13% de toda la pérdida de vegetación nativa registrada en la Amazonía.
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El estudio también detectó un crecimiento de la agricultura y la ganadería en torno a las áreas protegidas. Esa actividad aumentó 561% desde 1985 y ocupa el 31% de dicha superficie. En territorios ubicados a un máximo de cinco kilómetros de las carreteras, ocupa el 40,2% del área, equivalente a 63 millones de hectáreas.
“La ampliación de las carreteras no solo representa la apertura de nuevas rutas de circulación. También amplía el acceso a zonas que antes estaban más aisladas y puede facilitar la llegada de diferentes actividades y formas de ocupación del territorio”, explicó Bruno Ferreira, investigador de MapBiomas.
El análisis cruzó los mapas anuales de cobertura y uso del suelo de MapBiomas con bases viales del Departamento Nacional de Infraestructura de Transporte (DNIT) y OpenStreetMap. La investigación incluyó carreteras identificadas en esas bases, incluso aquellas fuera de la red vial oficial.
Dentro de las áreas protegidas —que comprenden territorios indígenas, unidades de conservación y tierras quilombolas— la vegetación nativa representa el 98% de la cobertura territorial. El informe subraya que la conservación de estos espacios sigue siendo central para frenar la deforestación y proteger la biodiversidad amazónica.
Antecedentes de deforestación en la Amazonía
La preocupación por la Amazonía brasileña se enmarca en cifras de deforestación divulgadas por el INPE. Entre agosto de 2019 y julio de 2020, durante el mandato del ultraderechista Jair Bolsonaro, se perdieron 11.088 kilómetros cuadrados de selva tropical, un aumento del 9,5 por ciento respecto del período anterior.
Amnistía Internacional vinculó entonces ese incremento con políticas que debilitaron protecciones ambientales. Richard Pearshouse, director de Crisis y Medioambiente de la organización, afirmó: “Al declarar la región de la Amazonía zona abierta para los negocios, Jair Bolsonaro ha dado prioridad a los beneficios de las grandes empresas por encima del bienestar de las personas vulnerables”.
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El entonces presidente minimizó los datos ambientales. “Si la deforestación tuviera las proporciones que están diciendo, la Amazonía ya sería un desierto”, declaró, y sostuvo que las informaciones sobre incendios afectaban la imagen del país y sus esfuerzos para atraer inversiones. En 2022, el INPE informó que más de 3.980 kilómetros cuadrados de la Amazonía fueron deforestados durante los primeros seis meses de ese año, la cifra más alta registrada en al menos seis años.
Según científicos citados en el material fuente, algunas zonas de la Amazonía actualmente emiten más dióxido de carbono del que absorben. Los incendios frecuentes, las temperaturas más elevadas y los cambios en los patrones de lluvia afectan los hábitats de más de tres millones de especies, miles de las cuales están en peligro de extinción.
También están amenazadas cerca de cuatrocientas tribus indígenas. La deforestación ha desplazado a varias comunidades y ha impulsado movilizaciones indígenas en todo Brasil. En 2021 se registraron 305 casos de ocupación ilegal de tierras indígenas, hechos atribuidos por organizaciones de derechos humanos a los esfuerzos por desmantelar protecciones para esas comunidades. En agosto de 2021, una coalición de grupos indígenas brasileños solicitó a la Corte Penal Internacional que investigara a Bolsonaro por crímenes de lesa humanidad y genocidio.
Comunidades indígenas denuncian amenazas de ocupación ilegal
Las comunidades indígenas de la tierra Apyterewa, en Pará, denunciaron mensajes que advierten sobre posibles ocupaciones ilegales en caso de una victoria de Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre. La alerta se produce en un contexto de aumento de incendios forestales y de una historia de presión sobre territorios amazónicos.
El diario Folha de S.Paulo obtuvo ocho mensajes de audio difundidos por WhatsApp que aluden a la posible reactivación de asentamientos ganaderos en la tierra indígena Apyterewa, ubicada en el municipio de São Félix do Xingu, estado de Pará, y habitada por el pueblo parakanã.
Según el medio, las grabaciones mencionan las expectativas de presuntos invasores frente al resultado electoral y el apoyo de la administración estatal encabezada por el gobernador electo Daniel Santos, del partido Podemos. Folha verificó la autenticidad y la vinculación geográfica de los audios mediante el análisis de metadatos y consultas con investigadores de localidades cercanas.
Tanto la campaña del Partido Liberal como el Gobierno de Pará no emitieron declaraciones tras ser consultados. Folha informó en su cuenta de X que “los indicios de invasiones a territorios llegaron a las autoridades del gobierno federal, que también investigan si la creciente ola de incendios forestales dentro de un territorio fue provocada deliberadamente por ganaderos”.
La tierra indígena Apyterewa fue delimitada en 2007 y abarca 773.000 hectáreas. El territorio resguarda a más de mil habitantes del pueblo parakanã y ha registrado de forma recurrente incursiones no autorizadas, deforestación y conflictos vinculados a operativos de remoción de ocupantes y ganado.
Las autoridades fiscalizadoras investigan el origen del aumento de incendios dentro de la reserva. Datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), recopilados por el Programa Xingu, muestran que los focos de fuego pasaron de 41 en julio a 626 en agosto y alcanzaron 1.007 eventos en septiembre. Las investigaciones buscan determinar si los siniestros fueron provocados de manera intencional como parte de presiones sobre el territorio.
Autor: teleSUR - asm - JML
Fuente: Brasil de Fato - Agencias




