ALBA de los Pueblos: «La izquierda no es el crimen, es la esperanza organizada de las mayorías»
ALBA Movimientos denuncia la cumbre de Marco Rubio como parte de un plan para criminalizar la oposición política y articular a escala planetaria un nuevo macartismo contra pueblos y organizaciones populares.
Ante la «Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político», liderada por Marco Rubio, ALBA Movimientos alerta de que «asistimos al despliegue integral de una estrategia de coerción y control profundos sobre nuestra región (presión militar, guerra jurídica, asfixia económica y desestabilización política), de la cual el vilipendio y la criminalización de la izquierda son parte integral». Foto: EFE.
17 de julio de 2026 Hora: 21:10
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En una declaración que titula «No al nuevo macartismo global», la Asamblea Internacional de los Pueblos y ALBA Movimientos advierte este viernes que la llamada «Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político», encabezada en Washington por el secretario de Estado Marco Rubio, «busca institucionalizar, a escala planetaria, la persecución de los movimientos populares, de los partidos de izquierda y de los pueblos».
ALBA Movimientos señala que la cumbre convoca a funcionarios de más de 60 países de Europa, Asia y también de nuestra América, con el propósito declarado de «fortalecer la coordinación, ampliar el intercambio de información y reforzar la cooperación internacional en materia de seguridad» frente a «lo que la Administración Trump-Rubio ha bautizado como ‘terrorismo político de extrema izquierda».
«No es un ejercicio técnico ni una preocupación legítima por la seguridad», alerta la Articulación Continental de Movimientos Sociales y Populares, sino «un acto político de la mayor gravedad, que busca institucionalizar, a escala planetaria, la persecución de los movimientos populares, los partidos de izquierda y los pueblos que se atreven a construir un camino propio».
Ante esa realidad, Alba Movimientos subraya que no existe el «terrorismo de izquierda», sino la «criminalización de la política».
«Catalogar a toda oposición política como ‘terrorismo’ es un subterfugio profundamente peligroso. Cuando un Estado —y más aún, el Estado más poderoso y militarizado del mundo— decide que la disidencia, la protesta social, la organización obrera y la lucha por derechos son formas de ‘extremismo’, ha dado el primer paso para vaciar de contenido la democracia misma», advierte la declaración.
Señala que, desde ese enfoque, la categoría de «terrorista» deja de describir la violencia y pasa a designar a quien piensa distinto.
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«Rechazamos de plano la pretensión de que la izquierda sea responsable del terrorismo y del extremismo, y denunciamos la absoluta falta de sustento de semejante afirmación, que ni datos, ni tribunales ni evidencia alguna respaldan», afirma la articulación continental popular.
Al denunciar que toda campaña de represión requiere primero de una campaña de difamación, ALBA Movimientos alerta de que, «al instalar en la opinión pública la idea de que la izquierda es una amenaza, se prepara el terreno para lo que viene después: proscripciones, congelamiento de fondos, listas de ‘organizaciones terroristas extranjeras’, detenciones, extradiciones y recompensas millonarias por la persecución de militantes».
No es casualidad —agrega— que desde noviembre de 2025 Washington haya designado a organizaciones europeas como «organizaciones terroristas extranjeras» y ofrezca millones de dólares por información sobre sus finanzas.
«La palabra es el arma que precede a la cacería», advierte la declaración, antes de recalcar que «la difamación busca aislar a los pueblos de quienes luchan por soluciones reales».
El movimiento denuncia que detrás de esta ofensiva liderada por la Administración Trump está el objetivo de separar a los pueblos del único campo político que lucha por resolver los problemas que padecen cada día.
«El hambre, el desempleo, la carestía, la falta de vivienda, de salud y de educación no son fenómenos naturales: son la expresión de la incapacidad estructural del capitalismo para satisfacer las necesidades de las mayorías. Al presentar a la izquierda como un enemigo, se pretende que los pueblos den la espalda precisamente a quienes proponen otra forma de organizar la vida. Difamar a la izquierda es, en el fondo, condenar a los pueblos a la resignación», subraya ALBA Movimientos.
Señala, además, la relevancia del contexto en que se celebra la cumbre liderada por Marco Rubio: la recolonización del hemisferio.
«Estados Unidos ejecuta hoy una exitosa reocupación del hemisferio occidental, habiendo asegurado Gobiernos afines y subordinados en Honduras, Chile, Ecuador, Colombia, El Salvador, Panamá y Argentina».
Advierte que «asistimos al despliegue integral de una estrategia de coerción y control profundos sobre nuestra región —presión militar, guerra jurídica, asfixia económica y desestabilización política—, de la cual el vilipendio y la criminalización de la izquierda son parte integral».
La cumbre de Washington —denuncia ALBA Movimientos— «no es un hecho aislado: es la dimensión ideológica y policial de una misma ofensiva imperial. Es el renacimiento del macartismo, ahora a escala global».
Señala que lo que EE.UU. busca es reunir a las fuerzas de derecha del mundo entero para «instaurar un nuevo macartismo de alcance planetario» y «coordinar aparatos de inteligencia, cuerpos policiales y ministerios para vigilar, fichar y perseguir a militantes populares más allá de las fronteras».
En un momento así —enfatiza la declaración— «la unidad de la clase trabajadora es más importante que nunca. Frente a una internacional de la reacción, respondemos con la solidaridad internacionalista de los pueblos».
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ALBA Movimientos denuncia la cumbre como un encuentro para coordinar estrategias dirigidas a violar las soberanías nacionales y preparar el terreno para un esfuerzo de gran envergadura orientado a subvertir las democracias y el derecho a la autodeterminación de los pueblos del mundo.
«Bajo la fachada de la cooperación ‘técnica’ en seguridad —que reúne a funcionarios operativos y administrativos de países de Europa y Asia principalmente—, se articula una maquinaria de intervención en los asuntos internos de las naciones», sostiene.
Al condenar la persecución de las fuerzas de izquierda en todo el mundo, la designación arbitraria de movimientos populares como terroristas y «el uso de las capacidades represivas del Estado más armado del planeta contra quienes ejercen el legítimo derecho a la organización, la protesta y la lucha política», denuncia la guerra cognitiva contra Venezuela y Cuba.
«A Cuba se le ha llegado a calificar, sin prueba alguna, como supuesta ‘capital mundial del terrorismo de izquierda’, mientras se le somete a bloqueos criminales, sanciones y agresiones que castigan directamente a sus pueblos», afirma.
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ALBA Movimientos rechaza la falsa equivalencia entre lucha política y violencia, y reafirma: «La única violencia real en este escenario es la del bloqueo, la del despojo, la de las ejecuciones extrajudiciales en el Caribe y la del cerco militar sobre nuestra Zona de Paz».
«La historia enseña adónde conduce el señalamiento de la disidencia como enemigo interno. No permitiremos que se repita», declara, y convoca a organizaciones populares, sindicales, campesinas, estudiantiles, feministas y antiimperialistas del mundo a denunciar públicamente esta cumbre y su verdadero propósito, desmontando la mentira del «terrorismo de izquierda».
El movimiento llama también a fortalecer la coordinación internacionalista entre los movimientos populares, frente a la coordinación reaccionaria que hoy se articula en Washington, y a defender las soberanías nacionales y el derecho de cada pueblo a decidir su destino, sin injerencia ni tutela imperial.
Insta, además, a multiplicar la solidaridad con Venezuela, con Cuba y con todos los pueblos hoy amenazados por la ofensiva Trump-Rubio.
«Nuestra América Latina y el Caribe es, y seguirá siendo, una Zona de Paz. La izquierda no es el crimen: es la esperanza organizada de las mayorías. Frente al nuevo macartismo global, oponemos la unidad, la dignidad y la lucha de los pueblos», concluye la declaración de ALBA Movimientos.
Autor: teleSUR - DE
Fuente: ALBA Movimientos




