Se agrava la emergencia humanitaria en Ceuta con miles de migrantes sin solución a la vista

​Ataques con rifles de perdigones a niños migrantes, persecuciones en los montes y cacerías organizadas por redes sociales convulsionan a la ciudad autónoma.

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Organizaciones sociales denuncian la complicidad del discurso político de la extrema derecha y la inacción institucional tras las entradas masivas de julio. Foto: EFE


10 de septiembre de 2026 Hora: 10:46

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Cientos de migrantes sobreviven desde hace más de un mes a la intemperie en las calles, barrancos y portales de Ceuta, atrapados en una severa crisis humanitaria que ha degenerado en un clima de violencia física, acoso callejero y cacerías nocturnas

La tensión en la ciudad autónoma, donde miles de personas aguardan en los alrededores del campamento de Loma Colmenar y la playa del Trampolín, se ha visto agravada por la proliferación de patrullas ciudadanas y grupos ultras armados que persiguen a la población migrante y a vecinos ceutíes de origen árabe.

​La escalada violenta cobró gravedad el pasado lunes en el asentamiento de El Príncipe, donde encapuchados armados con rifles de perdigones dispararon contra Ali, un niño de ocho años que llegó a nado desde Marruecos el pasado 30 de julio junto a sus padres y su hermano de tres años.  La familia no denunció la agresión por temor a que los servicios sociales ejecuten una separación familiar.

​El caso de Ali no es aislado. Fuentes de la ONG Sur Acoge confirmaron la presencia de hombres armados y encapuchados en distintos puntos del municipio. 

El 1 de septiembre, una persona migrante fue alcanzada por disparos cerca de El Príncipe, mientras que el 2 de septiembre se registró un ataque similar contra un ciudadano ceutí de origen marroquí en el barrio de Loma Colmenar.

​Cacerías organizadas en redes sociales y patrullas de WhatsApp

​La violencia física responde a una campaña de incitación al odio articulada a través de las redes sociales. Según datos del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), durante los dos primeros días de la crisis fronteriza se contabilizaron 9.590 publicaciones xenófobas, el triple del promedio habitual, de las cuales el 40 % contenía narrativas abiertamente deshumanizadoras.

​Investigaciones periodísticas de El País y Público revelan que en plataformas como Instagram y TikTok se difunden carteles con rostros de migrantes ofreciendo «recompensas» para ubicarlos y promoviendo consignas como «si los veis limpiad las calles». 

En paralelo, mediante chats de WhatsApp, grupos de vecinos coordinan patrullas nocturnas encapuchadas para internarse en los montes del extrarradio y perseguir a personas que permanecen ocultas por temor a ser devueltas a Marruecos.

​»Aunque seamos solo siete me da igual. Vamos a por todos. Ellos corren porque tienen miedo; yo tengo pasamontañas y el coche lleno de cosas«, cita uno de los mensajes de coordinación vecinal interceptados.

​Esta atmósfera de hostilidad ha alcanzado a la propia población ceutí. En la manifestación del pasado domingo, una menor de 13 años, de padre vasco y madre ceutí, fue increpada e injuriada por una asistente que la acusó falsamente de ser una «invasora» contagiada con tuberculosis, asociando de forma errónea su rasgo físico con la población recién llegada.

​Señalamiento político y responsabilidad institucional

​Desde la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), su director general, Mauricio Valiente, advirtió que la inacción institucional y la falta de traslados a la península están alimentando un escenario de riesgo permanente. 

Valiente denunció el señalamiento sistemático hacia la población ceutí musulmana, la cual, recordó, ha sido la primera en estructurar redes comunitarias para suministrar alimentos a los migrantes desamparados.

​Organizaciones sociales señalan directamente la responsabilidad de la extrema derecha en el escalamiento del conflicto. Representantes del partido Vox en la zona han justificado el uso de la violencia armada argumentando un supuesto «derecho a la autodefensa» con «palos o lo que esté a mano», mientras el derechista Partido Popular persiste en calificar las entradas fronterizas como una «invasión».

​Sociólogos de la Universidad de Murcia advierten que la vinculación sistemática entre migración e inseguridad por parte de los liderazgos políticos de esos partidos desplaza los límites de lo aceptable, normalizando discursos abiertamente xenófobos en el debate público.

​Freno político en Madrid e impasse europeo

​El estallido de violencia en las calles coexiste con el bloqueo político e institucional entre Bruselas, Madrid y la administración local

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, acusó formalmente a Marruecos ante la UE de aplicar una «política de hostigamiento y asfixia» para provocar el colapso de la ciudad mediante el uso geopolítico del flujo migratorio.

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Las declaraciones del presidente Pedro Sánchez restando responsabilidad a Rabat reabrieron un duro enfrentamiento en el Congreso. 

Partidos socios del PSOE como Sumar, Izquierda Unida y Comuns calificaron de «nefasta» la gestión de La Moncloa, acusando al Ejecutivo de «rendirse ante Marruecos» y exigiendo el traslado inmediato de la totalidad de los migrantes hacia territorio peninsular para evitar que Ceuta funcione como un «patio trasero» europeo.

Autor: teleSUR: ac - JDO

Fuente: teleSUR - Agencias