Activistas argentinos regresan a casa tras semanas de secuestro en Libia
La captura ocurrió cuando formaban parte de un convoy humanitario con destino a Gaza, interceptado en territorio libio, donde fueron acusados de terrorismo.
Ambos activistas describieron la experiencia como una tortura emocional, marcada por la incertidumbre y la falta de posibilidades de salir. Foto: Nodal/Archivo.
27 de junio de 2026 Hora: 06:38
🔗 Comparte este artículo
Lucas Aguilera y Paula Giménez, ambos directores de investigación de Infonodal y activistas argentinos, regresaron este viernes a su natal Argentina, luego de estar secuestrados durante unos 30 días en el este de Libia, cuando participaban en una caravana que buscaba llevar ayuda humanitaria a la población palestina en la Franja de Gaza.
LEA TAMBIÉN:
Deportan a activistas del Convoy Maghreb a Gaza secuestrados en el este de Libia
La gestión diplomática del Gobierno de Türkiye resultó clave para lograr la liberación. Luego de ser puestos en libertad, los activistas viajaron a Estambul y desde allí tomaron un vuelo hacia Argentina, donde fueron recibidos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza por familiares y allegados.
La captura ocurrió cuando formaban parte de un convoy humanitario con destino a Gaza, interceptado en territorio libio. Las autoridades locales los acusaron inicialmente de terrorismo y posteriormente de intentar ingresar de manera ilegal al país.
Aguilera relató que “los primeros 3 días nos denunciaron como terroristas, después dijeron que éramos inmigrantes que quisimos entrar por la fuerza en Libia, cuando tengo el pasaporte sellado por el país, después nos dijeron que era asociación ilícita de un convoy ilegal, que son dos años preso en Libia”.
El periodista añadió que la ayuda humanitaria es considerada un delito en el contexto actual, lo cual, desde su perspectiva, implica una politización del acto de asistir a los más necesitados.
Durante los primeros días de cautiverio permanecieron incomunicados en una celda de dos metros por dos, con escasos recursos. Posteriormente fueron trasladados junto a otros compañeros, lo que redujo el riesgo de deterioro psicológico al poder mantener diálogo entre ellos.
Ambos describieron la experiencia como una tortura emocional, marcada por la incertidumbre y la falta de posibilidades de salir. Incluso señalaron que una jueza visitó el lugar al día 15 de detención y manifestó que requería 30 días adicionales de investigación, lo que podía extender el cautiverio hasta tres meses.
Finalmente, gracias a la intervención de Türkiye, Aguilera y Giménez recuperaron la libertad y pudieron regresar a su país, donde se reencontraron con sus familias en un ambiente de alivio y emoción.
Autor: teleSUR - ems - JGN
Fuente: Agencia El Vigía




