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Caso Brasil: Los ataques contra la democracia

El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva fue sentenciado este miércoles a nueve años y seis meses de prisión por la Corte de primera instancia, tras ser acusado por supuestos delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero.

Brasil, golpe en gestación

A inicios de marzo el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva manifestó su intención de ser candidato a las elecciones presidenciales de 2018 en Brasil, si el Partido de los Trabajadores (PT) lo consideraba necesario. Días después presentó por escrito su defensa ante la fiscalía de Sao Paulo por las acusaciones en su contra y se puso a la disposición del órgano para suministrar la información necesaria.

Varios analistas coinciden en que esta acción forma parte del espectáculo al que está acostumbrado el juez que lleva el caso y busca desprestigiar la imagen del líder de Brasil, así como la del PT de cara a las elecciones presidenciales de 2018.

El politólogo Juan Manuel Karg manifestó que la detención fue una maniobra que tiene que ver más con los medios de comunicación y con una parte de la justicia brasileña que con la causa Lava Jato, porque Da Silva presentó un pedido para postergar su declaración y preparar mejores elementos para su defensa y fue aceptado.

Luego ocurrió el allanamiento a su residencia y la detención, aún cuando él nunca se negó a declarar. En este sentido, Karg calificó la acción como muy grave porque se detuvo al expresidente del propio Gobierno que está en funciones lo que evidencia que hay una distancia entre el poder judicial y el Gobierno que, en otros casos, podría ser sana y natural.

La presidenta Rousseff designó a Lula ministro de Casa Civil, y a partir de allí se acentuaron los ataques. El expresidente aseguró que su intención es "ayudar a Dilma con lo que mejor sabe hacer: dialogar con todos los sectores", sin embargo, la decisión ha sido objeto de ataques de la oposición.

Juan Manuel Karg recordó que Lula es uno de los presidentes mejor valorados de la historia de Brasil. Su gestión logró sacar de la pobreza a 28 millones de ciudadanos. La detención es un montaje que tiene que ver con la intención de que Lula no pueda presentarse en las elecciones de 2018.

El analista manifestó que el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), antagónico del PT, quiere volver al poder para ejecutar una política económica distinta que incluye dejar de financiar los programas sociales.

Este ataque, además, va más allá de Brasil y es similar a los que se están dando en contra de la expresidenta de Argentina, Cristina Fernández, de Evo Morales en Bolivia y de Nicolás Maduro en Venezuela, afirmó.


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Claves para entender el caso Petrobras

Lava Jato (lavadero de autos), como se conoce el caso de corrupción en la estatal Petrobras, es una de las mayores investigaciones de corrupción en Brasil que involucra el desvío de 8.000 millones de dólares. Lula es acusado de estar supuestamente implicado en este caso.

Los fiscales José Carlos Blat, Cássio Conserino y Fernando Henrique Araújo solicitaron prisión preventiva contra el expresidente Lula, junto con una denuncia que introdujeron el pasado 31 de marzo en relación con el tríplex (vivienda de tres plantas) que se construyó en Guarijá (municipio de Sao Paulo) para la familia del expresidente.

La solicitud abarca también al expresidente de OAS (empresa que construyó el tríplex), Léo Pinheiro, y al extesorero del Partido de los Trabajadores (PT) Joao Vaccari Neto.

Da Silva fue detenido el pasado 4 de marzo por una orden de conducción coercitiva del juez federal de Curitiba, Sergio Moro, quien investiga una trama de corrupción y lavado de dinero en la estatal Petrobras, vinculada a las averiguaciones anticorrupción Lava Jato.

¿Qué es Lava Jato?

Se trata de una conocida investigación que destapó una red de corrupción en la estatal brasileña Petrobras, así como un sinfín de problemas financieros y políticos. Fue conocida en 2014, pero expertos estiman que las actividades delictivas se desarrollaron durante diez años.

Lava Jato es una de las mayores investigaciones de corrupción. La trama consistía en que empresas sobornaban a altos funcionarios de Petrobras y otros cargos públicos para conseguir contratos "sobrefacturados" multimillonarios con la petrolera estatal.

El capital era obtenido por los beneficiarios por medio de operadores financieros, entre los que figuran políticos, que colaboraban con el esquema de corrupción.

Por Lava Jato se encuentran detenidos decenas de altos ejecutivos de empresas constructoras y se estima que entre 2004 y 2012, el dinero desviado asciende a 8 mil millones de dólares.

Se hace público con el escrutinio de operaciones de movimiento de miles de millones de reales brasileños en el extranjero y en la nación suramericana, por medio de empresas aparentemente legales que encubrieron actividades ilegales.

Una de estas primeras sociedades utilizaba establecimientos de lavado de automóviles para sus esquemas de corrupción. De ahí nace el nombre de la investigación Lava Jato (lavadero de autos).

Expertos que llevan el caso encontraron conexiones de estos esquemas de corrupción con la empresa estatal petrolera Petrobras.

¿Por qué detienen a Lula Da Silva?

El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue detenido el 31 de marzo pasado para que declarara en el marco de la investigación del megafraude a la petrolera Petrobras, aunque denunció que la detención fue arbitraria e ilegal porque él no se ha negado a declarar y ha sido eximido por la justicia de ese país de todas las acusaciones por corrupción.

Tanto la jefa de Estado, Dilma Rousseff, como el expresidente Lula, enfrentan en la actualidad una campaña de desprestigio por parte de sectores opositores que buscan generar una situación de ingobernabilidad en el país acusándolos de ser los responsables del fraude masivo en Petrobras.

El periodista brasileño Beto Almeida afirma que es la derecha la que está detrás para pedir la privatización de Petrobras "quieren decir que si Petrobras no fuese estatal no pasarían este tipo de cosas. La solución para los problemas de Petrobras, muy lejos de pasar por la privatización, es un mayor control estatal".

 

¿Por qué quieren vejar a Lula?

Por: Martín Granovsky

Este año Brasil tendrá elecciones municipales. Previsiblemente perderá en la principal ciudad, San Pablo, donde hoy el intendente Fernando Haddad es del PT. En octubre de 2018 se celebrarán los comicios presidenciales.

¿Lula es un blanco móvil porque así lo resolvió Washington? Si no Washington, ¿un sector de la inteligencia estadounidense? ¿La Casa Blanca decidió que es hora de terminar con la era iniciada entre 1999 y 2007 por Hugo Chávez (1999), Lula (2003), Néstor Kirchner (2003), Tabaré Vázquez (2005), Evo Morales (2006), Michelle Bachelet (2006) y Rafael Correa (2007)? ¿Tiene origen en los Estados Unidos el copyright de un método que se basa en el desarrollo de un Poder Judicial convertido en facción, la articulación de ese judiciario con los grandes medios y el estímulo del núcleo de las finanzas internacionales y las élites domésticas porque de ese modo suponen que cortarán de raíz cualquier atisbo de renacimiento popular?

Las preguntas pueden ser lícitas. Pero ni la teoría conspirativa ni el registro de una conspiración verdadera responderán otra pregunta: ¿por qué un plan de ese tipo tendría éxito ahora si no lo tuvo antes fuera de países pequeños como Paraguay y Honduras?

En el papel mencionado Singer prefirió otro método de trabajo. Describió el proceso general iniciado en 2003, mostró las insuficiencias y la mala praxis y enlazó momento a momento la política y la economía.

Singer compara el comienzo de Lula con el inicio de un ciclo de Estado de bienestar, pleno empleo y aumentos salariales al estilo del que arrancó en los Estados Unidos con Franklin Delano Roosevelt en 1933 y duró por lo menos 30 años. Para Singer, el lulismo es un ciclo de reforma en grageas y por acumulación que, por eso mismo, precisa un horizonte de décadas por delante. El 31 de diciembre de 2010 Lula dejó su segundo mandato con 80 por ciento de aprobación, 7,5 por ciento de crecimiento, 5,3 por ciento de desempleo y un salario mínimo 54 por ciento mayor al de su primer día de gobierno. Enormes masas de brasileños accedieron por primera vez a la casa propia, al auto, al dentista, al viaje en avión y al diploma universitario.

En su primer mandato Dilma Rousseff amplió los planes sociales, redujo la tasa de interés y logró terminar el gobierno con un salario mínimo valorizado en un 72 por ciento respecto del 31 de diciembre de 2002, último día de gobierno de Fernando Henrique Cardoso. Aunque en pelea dura, ganó su reelección en octubre de 2014. Pero días después anunció que entregaría el Ministerio de Hacienda de su segundo mandato a Joaquim Levy, un austericida empleado del sector financiero. Escribe Singer que así el lulismo se convirtió en un boxeador que pierde sus defensas.

Dilma Uno, según Singer, dispuso medidas audaces pero que, según Singer, necesitaban de un crecimiento del 5 por ciento para ser sustentables cuando el mundo ya afrontaba la crisis financiera de 2011 y propugnaba otra vez el neoliberalismo como salida global. Su entonces ministro Guido Mantega desafió a los bancos y reformó el sistema eléctrico con subsidios para la industria. La reacción contra Dilma y Mantega fue violenta en la prensa, en los empresarios transnacionales que antes celebraban el milagro brasileño, en los bancos y, paradójicamente o no, entre los grandes empresarios industriales paulistas.

La Dilma Bis no hizo una corrección suave sino que pegó el volantazo. Levy y el giro económico bruscamente regresivo le hicieron perder el apoyo propio y la legitimidad para enfrentar los problemas políticos, que además, según Singer, quiso atacar “en tono jacobino y comprándose muchas peleas al mismo tiempo”.

En 2015 el PBI cayó un 3 por ciento, decreció el salario real, la inflación llegó al 10 por ciento. La base del PT quedó paralizada.

En esas condiciones el juez Sergio Moro, el mismo que el viernes ordenó detener a Lula, avanzó con la Operación Lava Jato con la ilusión de convertirse en la réplica brasileña del Mani Pulite de los fiscales italianos. Un Manos Limpias que, dicho sea de paso, tras derruir al viejo sistema de prebendas y coimas en la obra pública fulminó a los dirigentes políticos tradicionales pero abrió el camino a la era de Silvio Berlusconi.

Envalentonado por el humor callejero, que pasa del individualismo a posturas cada vez más conservadoras, Moro refuerza su estrategia: imponer largas prisiones preventivas para favorecer la “delación premiada” de los reos (como quiere Macri en la Argentina) y realizar operativos espectaculares usando fiscales de una fuerza de tareas especial y ayudado por una Policía Federal cuyo aparato de inteligencia el PT nunca había desmantelado.

Singer escribía en su artículo de diciembre de 2015 que en caso de juicio político exitoso la interrupción del mandato de Dilma podría generar un efecto de catarsis. Y que ese efecto, combinado con una derrota electoral grave en 2016, produciría en el lulismo el doble estigma de quedar convertido en responsable de la crisis económica y culpable de connivencia con la corrupción. Es lo que está en juego. Es lo que quiere evitar Lula cuando promete que a sus 70 años dará batalla con más fuerza que un tipo de 30.

Lula da Silva: hay tiempo para cambiar la historia de este país

Para Lula da Silva, la democracia es "convivir con la diversidad" y le ha recalcado a sus seguidores que "hay tiempo suficiente para cambiar la historia del país". A su juicio, deben sumarse mayores esfuerzos para que el pueblo participe en el Gobierno de manera libre y soberana.

“Yo pensé que nada fuese a emocionarme más. Lo que ustedes están haciendo será una lección para aquellos que no creen en la democracia brasileña, para aquellos que nos tratan como ciudadanos y ciudadanas de segunda clase", dijo Lula ante miles de simpatizantes que se concentraron en la neurálgica avenida Paulist de Sao Paulo en defensa de la democracia.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) aseguró que las protestas son necesarias en países libres y soberanos. Durante la alocución tras movilizaciones por todo Brasil, recordó que su vida transcurrió entre movilizaciones y luchas por un mejor país.

“Nací en la vida protestando. Pero sepan que estas personas de acá son las que producen día a día el pan", expresó el exmandatario al tiempo que valoró la movilización de las grandes mayorías en defensa de la democracia.

“Brasil tiene el pueblo más alegre del planeta tierra. Tenemos que recuperar la alegría del pueblo brasileño”, insistió ante miles de simpatizantes del PT. Dio a conocer que aceptó participar en el Gobierno de Dilma Rousseff porque faltan más de dos años para que termine su mandato y "hay tiempo suficiente para cambiar la historia de este país", acotó.

No solo contra Brasil...

Naciones como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Brasil se encuentran en la mira desestabilizadora de la derecha opositora internacional.

Primero que todo debe conocerse a qué se le denomina golpe de Estado blando o suave. Son técnicas conspirativas y desestabilizadoras no directas y en un principio no violentas, con el fin de derrocar a un gobierno democráticamente constituido y, de esta manera, hacerse del poder político de una nación, sin que parezca que ha sido consecuencia de la acción de un grupo económico y político.

Varios presidentes y expresidentes de Latinoamérica han sido víctimas de esta nueva modalidad de golpes de Estados, como Lula da Silva en Brasil, Rafael Correa en Ecuador, Cristina Fernández en Argentina y Nicolás Maduro en Venezuela, al igual que su antecesor, el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

De acuerdo con Gene Sharp, la estrategia del golpe suave puede ejecutarse a través de cinco etapas jerarquizadas o realizadas de manera simultánea. Entre ellas, el incremento progresivo de los conflictos y la promoción del descontento, para generar factores de malestar, tales como el desabastecimiento, criminalidad, manipulación del dólar, paro patronal, denuncias de corrupción a través de medios de comunicación, sin sustentos reales.

Venezuela. En enero 2014, cuando los venezolanos volvieron de sus vacaciones navideñas, las dificultades económicas continuaban. Maduro comenzaba a tomar medidas enérgicas contra empresas que violaban las leyes recién promulgadas para el control de precios y en contra de la especulación. Hacia finales de enero, anunciaron nuevas medidas para el acceso a divisas que muchos percibían como una devaluación de la moneda nacional, el bolívar. Los opositores usaron el momento para demandar la renuncia de Maduro. Para febrero, pequeños focos de protestas surgieron en diferentes partes del país, principalmente en los sectores de clase media y alta.

Durante la celebración del Día Nacional de la Juventud, el 12 de febrero, mientras miles de personas marcharon pacíficamente para conmemorar los logros históricos de la juventud en la independencia de la nación, otro grupo impulsó una agenda diferente. La juventud opositora, los "estudiantes", encabezaron una marcha agresiva pidiendo la renuncia de Maduro que terminó en un violento enfrentamiento con las autoridades después de que los manifestantes destruyeron fachadas de edificios, incluyendo la oficina del Fiscal General, y lanzaron objetos contra la policía y la guardia nacional y utilizaron bombas molotov para quemar bienes y bloquear tránsito. Los enfrentamientos causaron tres muertos y varios heridos.
 



Bolivia. En el año 2008 través de un supuesto descontento social liderado notoriamente por los sectores no indígenas, impulsaron una estrategia autonomista que llevó a convocar un referéndum revocatorio, el cual Evo Morales ganó con 67,43 por ciento. Ante el descontento de los opositores llamaron un paro cívico que generó bloqueos, toma de instalaciones, enfrentamientos. El 26 de agosto se dio a conocer que el embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg se había reunido con líderes opositores.

El conflicto dejó 30 campesinos muertos, todos simpatizantes del Gobierno, y una centena de desaparecidos.

En el año 2016 y como propuesta hecha por el presidente Morales, se llevó a cabo un referendo para extender el mandato del jefe de Estado. El No resultó ganador con 51,31 por ciento de los votos, según el informe del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y dejó sin efecto los deseos de buena parte de la población de postular al actual mandatario Morales y al vicepresidente, Álvaro García Linera a los comicios de 2019.

Ecuador. A partir de las elecciones de las alcaldías en 2014, la pérdida de Quito en manos de Manuel Rodas, la tradicional opositora Guayaquil con Jaime Nebot y la conservadora Azuay con Paul Carrasco, llevó a una agudización de la conflictividad interna del país. Cerca de estas fechas fue cuando el presidente Rafael Correa denunció que se preparaba un golpe suave en su contra cuando apenas iniciaban las marchas de oposición.

La ley de herencias y plusvalías, destinada a aumentar el dinero pagado por el 2 por ciento más rico de la población, también fue una las propuesta del jefe de Estado para mantener en movimiento la economía, hacer sostenible la salud, educación y alimentación de los ecuatorianos (entre otros derechos), y saltar por arriba la trampa del endeudamiento con una reforma fiscal progresiva que afecte a los que más tienen, en vez de las medidas tradicionales que siempre han afectado a la población general con aumento de IVA a todos los productos. Asimismo, Ecuador dejó de recibir más de dos mil millones de dólares por la caída del barril de petróleo, uno de sus principales ingresos.

Con la presentación de la Ley de Herencias y Plusvalía, todas las agendas terminaron por confluir y escalar en agresividad mediática, política y callejera contra Correa, al punto de que, nuevamente, los actores políticos criollos buscan traicionar y llevar el "descontento" hacia una consigna unificadora: "Fuera Correa, fuera Correa".

 

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  • Brasileños se movilizan en apoyo a Lula, Rousseff  y la democracia.

    Brasileños se movilizan en apoyo a Lula, Rousseff y la democracia. | Foto @LemusteleSUR

  • El 31 de marzo de 2016 miles de manifestantes expresaron apoyo a Dilma y rechazo a cualquier intento de golpe de Estado.

    El 31 de marzo de 2016 miles de manifestantes expresaron apoyo a Dilma y rechazo a cualquier intento de golpe de Estado. | Foto EFE

  • La presidenta designó a Lula ministro de Casa Civil.

    La presidenta designó a Lula ministro de Casa Civil. | Foto Archivo

  • El 31 de marzo fueron convocadas movilizaciones a nivel nacional.

    El 31 de marzo fueron convocadas movilizaciones a nivel nacional. | Foto @Brasil_de_Fato

  • A la manisfestación se unieron artistas, agrupaciones musicales, estudiantes universitarios y los miembros de los movimientos sociales. Todos se encuentran atentos para concluir la fiesta nacional en pro a la democracia.

    A la manisfestación se unieron artistas, agrupaciones musicales, estudiantes universitarios y los miembros de los movimientos sociales. Todos se encuentran atentos para concluir la fiesta nacional en pro a la democracia. | Foto @Brasil_de_Fato

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