La guerra de Polar

Con descaro, el Presidente y dueño de empresas del Grupo “Polar” se ha jactado en diversos espacios, de que “está en esta guerra contra el gobierno bolivariano, socialista y chavista”, para derrocarlo, aunque delante de los trabajadores, pone cara de monja conventual, con su pose de niño-viejo y pavosaurio, como se puede evidenciar en esta delatadora grabación https://youtu.be/hYUrXJ01pdc en la que por menos, debería estar preso y enjuiciado, por concierto para delinquir, agavillamiento, genocidio, traición a la Patria y conspiración, entre otros delitos, que bien se articulan con los delitos de lesa humanidad, a propósito de sus prácticas monopólicas de: desabastecimiento programado, ralentización de la distribución de alimentos, desviación de recursos y divisas (dólares estadounidenses) asignadas por el Estado para la producción, simplificación de la producción, promoción de vicios, propaganda engañosa y un sinfín de delitos contemplados en la legislación venezolana, amén de los acuerdos, tratados y normas internacionales, cuyos garantes, son, en muchos casos, cómplices de este delincuente presunto. 

La guerra de Polar

El problema está en que a pesar de tantos delitos cometidos por Lorenzo Mendoza, cuya arma de ataque es el Grupo de Empresas Polar, con las que ha labrado una fortuna, más que con producción, con saña y maña, como con la que se adueñó de la fórmula de harina precocida, creada por el ingeniero Luis Caballero Mejías, que dio en conocer como “Harina PAN”, que no es pan, ni es de trigo, sino de maíz. 

Esta impunidad de la que ha gozado desde la IV República, que le dio en concesión los silos que él no construyó, lo ha hecho creerse el dueño del mundo, con derecho a quitar y poner presidentes en la República Bolivariana de Venezuela, al costo que sea, tal y como está sucediendo actualmente, cuyas víctimas directas son los trabajadores y la familia venezolana, porque a quienes les corresponde administrar justicia y hacerla cumplir, les ha aculillado el poder económico que representan “Los amos del Valle”, quienes están por encima del bien y del mal, con licencia para delinquir y matar, además de los erráticos cálculos políticos, bajo la concepción y resabios capitalistas pequeño-burgueses, quienes no enfrentan al poder económico mafioso, sino que cual Caperucita Porno, identifican los delitos, pero no los enfrentan y permiten que lleguemos a situaciones-límite como la que estamos padeciendo en Venezuela, gracias a la guerra económica que lidera el Grupo de Empresas Polar, con alimentos de la mesa de la familia venezolana, como la harina precocida, cuya historia de Lorenzo Mendoza y Harina Pan, ha sido parodiada en los noventa del pasado y reciente siglo XX, en la telenovela de corte político,-social y de denuncia, “Por estas Calles”, como se puede observar en este capítulo https://youtu.be/L45fw1NpOF8 


Hoy, transcurridos diecisiete años de revolución bolivariana, socialista y chavista, estamos enfrentando una arremetida del Grupo Polar, el que en su guerra económica que adelanta y agudiza, está engañando y mintiendo descaradamente con aquella de que “Sin dólares, no hay producción”, cuando la verdad evidente es que Empresas Polar jamás han producido, ni sembrado absolutamente nada, sino que, Empresas Polar, hechura monopólica de Lorenzo Mendoza, ha sido la gran maquila que ha monopolizado los principales alimentos y productos de primera necesidad que otros producen, pero que, dicha maquila combinada con la única producción, es decir, con la cerveza, se vende, mediáticamente, como popular y cercana al Pueblo, que llega como vicio que se ha difundido y popularizado en todos los rincones de Venezuela, sobre todo, en las barriadas, burdeles, bares, casas de tráfico de drogas y garitos, a donde llega a tiempo la Cerveza Polar, pero, irónicamente, a donde no llegan los alimentos como debieran distribuirse, porque mafiosamente, llegan desde Empresas Polar a los bachaqueros y trasegadores contrabandistas de Colombia e islas del Caribe.

Esta es, pues, la Guerra “Polar” que impunemente está agudizando Lorenzo Mendoza, personificado como “Don Chepe Orellana” en “Por estas calles”, al que estamos padeciendo en la vida real. 

Perfil del Bloguero
Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.
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