Estados Unidos: “El país se ha quebrado por causa del racismo”

Stephanie Weatherbree Brito nació en México pero vive en Los Ángeles, California. Allí participa del Colectivo de Formación Política “Proyecto Educación Popular”, un colectivo a nivel nacional y funciona como una escuela itinerante viajando por distintos estados del país, para construir procesos de formación. También es militante del Sindicato Nacional de Hoteles y Restaurantes.

Estados Unidos: “El país se ha quebrado por causa del racismo”

En diálogo con Notas, Stephanie describió cuál es la situación política, económica y social que atraviesa en la actualidad el pueblo de Estados Unidos.

– ¿Cuál es la situación general del país en relación al pueblo y a las políticas de Estado?

– El país vive una crisis económica, política y social bastante profunda. No hubo una recuperación económica después de la crisis del 2008, aún cuando el gobierno reporta marcadores que buscan mostrar que la economía se está recuperando. Eso no se vive a nivel del pueblo. En el país estamos viviendo situaciones de extrema pobreza con los niveles más altos en décadas.

Asimismo, la crisis económica ha levantado una serie de cuestiones sociales que existían en el país. El país se ha quebrado mucho por causa del racismo. Institucionalmente, hay una serie de políticas muy racistas que no permiten acceso a lugares a determinadas personas, especialmente a afrodescendientes. Han creado un sistema mediante el cual esa población está siendo constantemente criminalizada y asesinada de manera sistemática por la policía. Esos problemas han existido por muchísimo tiempo, no son nuevos, pero la crisis económica ha creado una “olla de presión” en algunas comunidades, porque ya no es la cuestión de la discriminación, o la cuestión de la violencia, ahora también es la cuestión económica lo que está bastante ruda.

Por otro lado, las políticas del Estado han sido principalmente de continuar un modelo. No hubieron reformas, especialmente una reforma tributaria que sería muy necesaria en este momento, para redistribuir los ingresos de una manera más equitativa. Tenemos el nivel de desigualdad más alto que se ha visto en la historia del país, una concentración de riquezas muy alta, y el Congreso no ha tenido la habilidad de mover diferentes tipos de políticas que permitirían una distribución del ingreso más igualitaria.

Las compañías ejercen un poder muy grande sobre la política porque tienen la capacidad de comprar el proceso político, de comprar candidatos, de comprar leyes. Recientemente tuvimos un caso muy emblemático donde la Corte Suprema determinó que las compañías tienen una entidad, son como una persona, por lo cual tienen una serie de derechos que en la Constitución aparecen como derechos para proteger al pueblo. Ahora pueden, por ejemplo, participar en la política y eso genera una competencia muy desigual. Entonces esa decisión de la Corte Suprema liberó aún más el poder para las compañías.

Esto ha generado es una ola de privatización. Se han privatizado los servicios públicos, la educación, entre otras cosas.

– ¿Cuál es la situación de los migrantes en este contexto que planteas?

– Para empezar, el número de inmigrantes que vive en Estados Unidos es muy grande, son por encima de 40 millones en todo el país, principalmente latinos y mexicanos, que son alrededor de 10 millones.

Uno de los problemas centrales es que no hemos tenida una reforma migratoria en muchos años. Se hizo una ley de amnistía, pero luego no hubieron reformas y, por ende, no se ha resuelto la situación de muchos inmigrantes que viven por décadas sin documentos.

Aunque una condición económica, finalmente, porque los trabajadores migrantes son los más precarizados. Las compañías y el sistema consiguen explotarlos de manera más aguda porque usan la amenaza de deportación por no tener documentos para tenerlos en una condición de dominación. Los procesos de sindicalización son más difíciles con esa población porque tienen entendido que ellos no pueden afiliarse a un sindicato por no tener documentos.

Además, en los últimos cinco años comenzó una ola muy racista, en los estados del sur principalmente. El Partido Republicano comenzó una campaña en la que movilizó a su base más conservadora con la idea de que los inmigrantes estaban viniendo a robar servicios públicos.  Es decir, que venían a consumir servicios públicos del Estado, a través de diferentes programas de asistencia social. Esto es mentira porque cuando uno no tiene documentos, no tiene acceso a ese tipo de servicios. Eso produjo distintas leyes que prohíbe a los migrantes el acceso a servicios públicos.

Eso provocó además una ola de persecución contra ellos. Es una población en crisis y se la utiliza como un chivo expiatorio de todos los problemas del país. El Partido Republicano ha construido todo un debate que se aprovecha de un racismo que ya existía, para culpar a los inmigrantes de todo lo que sucede en el país, lo que está provocando un ambiente de aún más represión y más opresión hacia las poblaciones y contra las comunidades principalmente latinas.

– ¿Cuál es la reacción o qué proceso organizativo se da el pueblo?

– Hay una serie de luchas que confrontan el discurso racista, enfrentando la brutalidad policíaca, evidenciando que nuestra democracia está siendo secuestrada por las compañías. El problema es que todos esos movimientos, aunque son activos, están fragmentados, no están unidos bajo un mismo proceso político o frente de lucha.

Pero hay acción, hay mucha movilización, especialmente ahora que tenemos un candidato a presidente, Bernie Sanders, que se manifiesta como un candidato de verdadera izquierda. Realmente está colocando en su discurso una serie de cuestiones que el pueblo ya viene pensando y que al pueblo le interesan. Cuando digo el pueblo me refiero a que la base social, la clase trabajadora del país, quiere ver solución para esos temas.

Sin embargo, la estructura política del país no permite que realmente un candidato con ese tipo de posicionamiento sea elegido.

– En tu opinión, ¿cuál es la relación entre la situación de los pueblos de América Latina y del pueblo de Estados Unidos?

– Los procesos que se llevan adelante en América Latina no son tan diferentes de lo que sucede en Estados Unidos. El capitalismo actúa de la misma manera contra los pueblos, por medio del imperialismo, incluso dentro de Estados Unidos.

Hubo muchos años en que la clase trabajadora norteamericana gozó de beneficios relativos, dentro del sistema. Tenían un mejor nivel de vida que un trabajador en cualquier otro lugar del mundo. Pero eso está cambiando, está cambiando bastante. Porque la naturaleza del capital es ser depredador. Y para el capitalismo toda la clase trabajadora es enemiga, no tiene una clase trabajadora protegida. Entonces creo que tenemos que cambiar esa concepción y visibilizar más todas estas cosas que están aconteciendo en Estados Unidos y Canadá.

Fuente: Notas, periodismo popular

Perfil del Bloguero
Periodista argentino. Corresponsal en Caracas de Notas – Periodismo Popular y colaborador en otros medios de comunicación. Sus textos y fotografías se han publicado en periódicos, revistas y sitios web de América Latina y Europa. Desde enero de 2013 hasta abril de 2014 fue productor y editor de noticias en ALBA TV. Actualmente, además de la corresponsalía en Notas.org.ar, integra el equipo de comunicación de ALBA movimientos y participa en el proyecto "Crónica de Comunas".
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