Trump, las elecciones que se acercan y los hogares que no llegan
Los comicios de medio término ocurrirán en un contexto de erosión de liderazgo. Encuestas confirman menos aprobación a la gestión de Trump 2.0 de los temas domésticos. Un 38 por ciento de los estadounidenses afirma confiar más en los demócratas que en los republicanos para conducir la economía
En los estados considerados decisivos para determinar qué partido controlará el Congreso tras las elecciones legislativas de noviembre, también se observa un panorama desfavorable para Trump. Foto: EFE
29 de agosto de 2026 Hora: 15:29
🔗 Comparte este artículo
Con la popularidad de Donald Trump en retroceso y el creciente malestar por la situación económica, Estados Unidos se aproxima a unos comicios legislativos que pueden resultar determinantes para el rumbo de su Administración.
Las elecciones de medio término del 3 de noviembre de 2026 no pondrán en juego la Presidencia, pero sí definirán la composición del Congreso y, por tanto, la capacidad de la Casa Blanca para sacar adelante su programa durante los dos últimos años del mandato.
La jornada electoral renovará los 435 puestos de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado, además de 39 gobernaciones entre estados y territorios, y numerosos cargos estatales y municipales.
En este momento, el Partido Republicano mantiene el control de las dos cámaras, aunque con una mayoría reducida: dispone de 218 representantes frente a 214 demócratas, un independiente y cuatro vacantes. En el Senado, los republicanos cuentan con 53 bancas, frente a 45 demócratas y dos independientes.
En un Congreso tan dividido, la pérdida de cualquiera de las dos cámaras modificaría sustancialmente la correlación de fuerzas y limitaría la capacidad de Trump para impulsar su agenda en lo adelante.
El desgaste acumulado tras meses de una agresión contra Irán que se lee como una derrota estratégica y el encarecimiento de productos básicos, también han comenzado a traducirse en un creciente rechazo hacia el mandatario.
Una encuesta de Reuters/Ipsos arrojó que el 69 por ciento de los estadounidenses considera que Trump utiliza su cargo para su enriquecimiento personal, apreciación que dista mucho del mensaje que trasmitió en campaña de que dejaría las guerras interminables y se ocuparía de la economía de los trabajadores y otras prioridades domésticas.
El mismo sondeo refleja el deterioro de su respaldo: apenas el 33 por ciento aprueba su desempeño al frente del Gobierno, mientras que el 64 por ciento expresa su desaprobación, escenario adverso para la Administración cuando faltan poco más de dos meses para las legislativas.
Entre los factores que explican este castigo en las encuestas se halla la prolongación de una guerra que, pese a los intentos de un alto el fuego, continúa sin salida definitiva. Ello confirma que no había una estrategia para lanzar la agresión, provocada por la promesa de Israel de una victoria fácil y una presión maliciosa desde el espionaje y medios hegemónicos sobre las capacidades nucleares de Irán.
La participación directa de Washington en el enfrentamiento entre Teherán y la entidad sionista ha tenido consecuencias económicas. El cierre del estrecho de Ormuz provocó alteraciones en los mercados internacionales y contribuyó a incrementar los precios dentro de EE.UU.
En marzo de 2026, tras los primeros ataques estadounidenses-israelíes, la inflación registró un incremento del 0,9 por ciento. En estos momentos es superior al 3 por ciento, muy lejos de la meta de 2 por ciento de la Reserva Federal (FED). Esta semana el índice de precios al consumidor se ubicó en 3,7 por ciento.
Con los precios de materias primas e hidrocarburos al alza, más los efectos de la guerra de aranceles contra 60 países, reducir la inflación en el corto plazo se antoja técnicamente imposible.
LEA TAMBIÉN
La guerra contra Irán entra a su séptimo mes sin la victoria prometida por Trump
Algunos de los productos que inciden más en el gasto cotidiano registran fuertes aumentos. El precio de la carne vacuna acumula un alza interanual del 9,4 por ciento, mientras que la gasolina se ha encarecido 24,6 por ciento. En un reporte del 24 de agosto, el Departamento de Energía de EE.UU. informó que el precio promedio subía a 4.085 dólares el galón (3.785 litros).
El deterioro de la situación económica también ha modificado las preferencias de los electores. Por primera vez en 10 años, un 38 por ciento de los estadounidenses afirma confiar más en los demócratas que en los republicanos para gestionar la economía, una ventaja de tres puntos para la oposición.
Las primarias se han celebrado en 42 de los 46 estados que participan en el calendario electoral de 2026 y únicamente permanecen pendientes las siguientes: Massachusetts (1 de septiembre), Nuevo Hampshire (8), Rhode Island (9) y Delaware (15). A este calendario todavía deben sumarse 18 segundas vueltas: cuatro correspondientes a cargos estatales y otras 14 relacionadas con elecciones legislativas.
Cinturón del Maíz afronta su peor crisis financiera en cuatro décadas
Los productores del llamado Cinturón del Maíz (región del Medio Oeste con elevadas producciones de maíz y soja) atraviesan la situación financiera más grave en cuatro décadas, debido principalmente al fuerte encarecimiento del diésel (subió a 5.652 dólares por galón, con fecha de cierre el 24 de agosto) y los fertilizantes, insumos esenciales para mantener la producción.
La magnitud del aumento se refleja en el precio de algunos fertilizantes. El costo de los insumos agrícolas ha dejado de guardar proporción con los ingresos de los productores. Por ejemplo, el fertilizante 11-52-0 pasó de unos 470 dólares por tonelada hace diez años a superar actualmente los 900 dólares.
LEA TAMBIÉN
Productores de cereales enfrentan peor crisis en 40 años por guerra de Trump contra Irán
De acuerdo con los agricultores, la guerra arancelaria de Trump perjudica sus posibilidades de exportación, especialmente en el mercado chino, uno de los principales destinos de la soja estadounidense. La combinación de menores oportunidades comerciales y mayores gastos de producción reduce aún más los márgenes de los productores.
John Hansen, presidente de la Unión de Agricultores de Nebraska, advirtió que las dificultades financieras se han agravado hasta niveles que no se veían desde la década de 1980. Aseguró que esta situación podría prolongarse durante los próximos años si no se adoptan medidas de apoyo para compensar las pérdidas.
Estimaciones de la Federación Estadounidense de Oficinas Agrícolas apuntan en esa dirección. Según un estudio reciente de la organización, los productores de nueve de los principales cultivos del país, entre ellos el maíz, podrían acumular pérdidas de 31.000 millones de dólares durante 2026 y otros 32.000 millones en 2027 si no reciben asistencia gubernamental.
Ello incidirá también en la rentabilidad por superficie cultivada. La economista de la organización, Faith Barum, calcula que los productores de maíz afrontarán pérdidas este año de 131 dólares por acre (0.404686 hectáreas), cifra que podría aumentar hasta 167 dólares en 2027. Para la soja, las pérdidas estimadas serían de 80 dólares por acre en 2026 y de 138 dólares el próximo año.
De acuerdo con Barum, 2027 supondría el sexto año consecutivo de pérdidas para la mayoría de los principales cultivos agrícolas estadounidenses, prolongando una situación que amenaza la estabilidad económica de numerosas explotaciones.
Los aranceles trasladan la guerra comercial al bolsillo y los hogares
La disputa comercial entre EE.UU. y Canadá comienza a tener consecuencias que trascienden las relaciones entre ambos Gobiernos y afectan directamente a empresas, trabajadores y consumidores.
Los nuevos aranceles planteados por Donald Trump amenazan con encarecer productos, aumentar los costos de producción y ejercer una presión adicional sobre una economía que todavía enfrenta problemas de inflación y de asequibilidad.
El impacto puede ser especialmente fuerte en los estados cuya actividad económica depende en buena medida del intercambio con Canadá. Maine, Michigan, Ohio y Alaska cuentan con sectores vinculados al mercado canadiense, desde la pesca y la producción maderera hasta la fabricación de piezas para automóviles. En estos territorios, las medidas arancelarias pueden dificultar las exportaciones de empresas estadounidenses y reducir su competitividad al otro lado de la frontera.
El problema también alcanza a los consumidores. Canadá no solo constituye un mercado fundamental para productos estadounidenses, sino que es uno de los principales proveedores de bienes que posteriormente se comercializan en EE.UU.
Un aumento de los aranceles elevaría el precio de las importaciones y trasladaría parte de ese incremento a los compradores, en momentos en que el costo de vida es una de las principales preocupaciones de la población.
LEA TAMBIÉN:
EE.UU. arremete contra Canadá tras el colapso del acuerdo comercial bilateral
La amenaza se extiende también a estados que no tienen frontera con Canadá. Iowa, por ejemplo, mantiene una relación comercial estrecha con el vecino del norte y exporta más productos a ese país que a cualquier otro destino. Por ello, las consecuencias de una escalada arancelaria no quedarían restringidas a los territorios fronterizos.
La preocupación comienza a tocar a la puerta del Partido Republicano. La senadora Susan Collins (Maine) cuestionó la imposición de nuevos gravámenes a los productos canadienses y advirtió de sus posibles efectos sobre empresas y consumidores de su estado. Entre los productos afectados se encuentran las langostas, los arándanos y la madera, sectores que tienen una importante presencia en la economía local y que dependen del acceso al mercado canadiense.
Desaprobación de Trump aumenta en territorios clave y entre grupos electorales estratégicos
Una encuesta elaborada por Civiqs, firma especializada en sondeos de opinión en línea y análisis de datos, a partir de más de 120.000 respuestas de votantes registrados, refleja un panorama desfavorable para Donald Trump en estados considerados decisivos para determinar qué partido controlará el Congreso tras las legislativas de noviembre.
Los datos analizados por Newsweek muestran que el 59 por ciento de los encuestados desaprueba la gestión del presidente, frente a un 36 por ciento que la respalda. El resultado arroja un balance neto de -23 puntos en comparación con la valoración que registraba Trump el 20 de enero de 2025, cuando asumió la Presidencia como el 47.º mandatario de EE.UU.
El deterioro de su respaldo resulta especialmente significativo en los llamados estados bisagra, donde pequeñas variaciones en las preferencias electorales pueden determinar el resultado de una elección. Arizona, Georgia, Nevada, Carolina del Norte, Pensilvania, Wisconsin, Florida y Ohio presentan actualmente saldos negativos en la valoración de Trump, según el estudio.
En algunos de ellos, la imagen del mandatario era positiva o se encontraba prácticamente equilibrada al comienzo de su actual Administración. Sin embargo, esa posición se ha ido debilitando durante los meses posteriores, hasta convertirse en un factor de preocupación para el Partido Republicano.
El retroceso no se limita a territorios donde la competencia entre republicanos y demócratas suele ser más cerrada. Trump también ha perdido respaldo en estados tradicionalmente favorables al Partido Republicano, algunos de los cuales le proporcionaron amplias mayorías en anteriores procesos electorales. Kentucky, Wyoming, Oklahoma, Idaho y Tennessee figuran entre los territorios donde el deterioro de su aprobación ha sido más pronunciado.
Los datos apuntan además a dos grupos electorales especialmente problemáticos para el presidente: los jóvenes y los votantes independientes. El 72 por ciento de las personas de entre 18 y 34 años desaprueba su desempeño. En el caso de los independientes, apenas el 28 por ciento respalda su gestión, mientras que el 64 por ciento mantiene una valoración negativa.
Las mujeres constituyen otro sector en el que Trump registra un nivel elevado de rechazo. El 65 por ciento desaprueba su desempeño presidencial y solo el 30 por ciento lo respalda. Aunque la valoración también registra un saldo desfavorable entre los hombres, la distancia entre quienes apoyan y quienes rechazan al mandatario es menor.
Autor: teleSUR: idg
Fuente: Agencias




