Tiempo y legado de Morella Muñoz

La labor musical de Morella Muñoz en su tierra venezolana marcó una huella imborrable.

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Todos se daban cuenta de las condiciones de Morella Muñoz para el canto y pronto recibió la invitación para ingresar en el Orfeón Universitario de parte de su director, Lorenzo Figallo Espinal.


10 de septiembre de 2025 Hora: 13:15

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Aconteció a finales de julio de  1994, hace ya 31 años.

“Las manos ya ardían antes de la primera canción y ese ardor se fue transformando en flor cuando apagándose las luces y corriéndose a medias el telón de la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño de Caracas la anfitriona de tanto amor se apareció en imágenes y voz. Morella Muñoz daba así inicio a las acciones”. Se trató de un concierto inolvidable.

Freddy Reyna siendo abridor hizo uso de su glorioso cuatro para entonar “A Morella, mi hija” y así dar paso a Lilia Vera, a Henry Martínez, el cuarteto “Gurrufío”, a Aquiles Báez y éste, de origen falconiano se convirtió en presentador del poeta Guillemo de León Calles quien cautivó con sus “Cantos para arrullar abuelos”.

En la inolvidable noche suguieron “Los Vasallos del Sol”, “Carota, Ñema y Tajá” y luego Gualberto Ibarreto, quien después de entonar “Mi abuela” de Perucho Aguirre se dirigió a Morella Muñoz, ubicada en el palco presidencial para decirle: “Lo sé por experiencia, Morella, la voluntad cuenta, así que échale pichón”.

Y se dijo

“El Cuarteto” tomó la batuta para deleitar con su gracia y calidad. y entonces Ivan Pérez Rossi hizo uso de la palabra, porque esta inolvidable convocatoria también tenía una finalidad. Los músicos todos estaban haciendo ese trabajo para Morella Muñoz porque desde hacía dos años el Estado venezolano no daba respuestas ante la urgencia por la salud de la cantante (severo accidente cerebro vascular) y también, por la gratitud nacional hacia ella. Muchos cultores, músicos no contaban con el derecho del Estado a velar por ellos. Se supo en ese momento por el propio Iván Pérez Rossi que el cultor oriental de estribillos Perucho Cova había fallecido y hubo que hacer una colecta para su sepelio.

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Quinteto Contrapunto.

Junto a Morella Muñoz se rindió tributo a Cova, a Fulgencio Aquino, a Alejandro Vargas, a Augusto Ramos, a Alí Primera, a Don Pío Alvarado, a Luis Laguna, a Antonio Lauro… La audiencia que había colmado la Sala Rios Reyna no olvidará el episodio, callada, y dolida pensando en la vida y obra de estos auténticos valores.

Esa noche el Orfeón de la Universidad Central de Venezuela, tan querido por la vocalista homenajeada que además formó parte de él se encargó del final y fue despedido con una ovación mientras todos los asistentes se volteaban hacia Morella Muñoz para darle su aplauso y su afecto. Ella, desde el Balcón movió los dedos y dio las gracias. Esos dedos movidos con gran esfuerzo se hicieron canto de Venezuela con ella y por la vida.

Morella Muñoz y Alirio Díaz (una joya)

La revelación

Fue para muchos venezolanos a partir de la aparición del legendario Quinteto “Contrapunto” cuando se hizo masivo y popular el nombre de Morella Muñoz.

Fundado en 1962, los integrantes originales del Quinteto Contrapunto fueron Jesús Sevillano, Rafael Suárez, Morella Muñoz, Aída Navarro y Domingo Mendoza.

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Contrapunto durante una grabación en la BBC de Londres.

Este histórico proyecto surgió luego de que el músico margariteño Rafael “Fucho” Suárez, realizara una serie de arreglos para dos voces, sobre temas tradicionales, durante un período de estudios académico-musicales en Italia. A su regreso amplió los arreglos a cinco voces típicas: bajo, barítono, tenor, soprano y mezzosoprano.

Con la realización de estos arreglos surgió el “Quinteto Contrapunto”, siendo este grupo el primero en encarar la música popular con la metodología y el tratamiento de la música académica. “Contrapunto” logró reunir en primer lugar a las mejores voces del país de ámbito académico y de ámbito popular, que ese es otro de los logros de Contrapunto, que logró fusionar magistralmente sin detrimento ni del uno ni del otro la formación académica con la sabiduría popular de los cantos tradicionales de Venezuela. Otro aspecto que hay que destacar de ellos es el rescate de los compositores. Impresionante cómo en cada trabajo de “Contrapunto” buscaban a los compositores que muchas veces no eran conocidos y ellos los hacían conocer y los exaltaban con la calidad de los arreglos y la calidad de las voces. Cabe señalar que Rafael Suárez convocó directamente a Morella, quien para ese momento estaba en Europa.

Contrapunto. Primer disco.

Morella Muñoz nació el 29 de julio 1935 en la parroquia San José de Caracas y siempre se ufanó de su pertenencia a la zona de La Candelaria. Fue hija de Mercedes Muñoz y de Juan Antillano Valarino. Ostentó ella el apellido materno y la crianza en un hogar de mujeres, todas trabajadoras y valerosas que no temieron a la dureza cotidiana de ese entonces.

A los 11 años Morella, culminada su primaria cursada en el Escuela Experimental Venezuela ingresó al liceo Andrés Bello y enseguida se afilió a la coral liceista, pero igualmente estando en el liceo se iba a la Radio Difusora Venezuela para cantar, concursar y aportar a la familia. En la radio se hacía llamar Morella Kenton.

Todos se daban cuenta de sus condiciones  para el canto y habiendo conversado el director de la coral liceista, Lorenzo Figallo Espinal, quien formaba parte del Orfeón Universitario con Maestro Antonio Estévez Morella recibió la invitación para ingresar en él. Fue antes de que ella, egresada de secundaria, ingresara a la Universidad Central de Venezuela a estudiar Química.

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Morella Muñoz junto a Aldemaro Romero (a la derecha, en la imagen).

Estando en la UCV la profesora de música coral del Orfeón Universitario, Lidia Butturini de Panaro observando y cultivando las condiciones de Morella le sugirió ingresar en la Escuela Superior de Música. Fue así alumna de los Maestros  Vicente Emilio Sojo, Inocente Carreño y Juan Bautista Plaza. Era 1953. Egresaría en 1957. La profesora Panaro sería alguien determinante en la carrera artística de Morella Muñóz.

Declinó una beca de estudios de Química en Chile por permanecer en la Escuela de Música. Su decisión estaba tomada. Entonces el Ministerio de Educación le otorgó una beca para ir a Roma a estudiar música de Cámara. Ya había estado en Inglaterra en un curso de verano. Siguió Viena y luego Holanda.

En 1961 triunfó en Verona, obtuvo el premio Primavera de Praga y contrajo matrimonio con Pedro Álvarez Ibarra, el padre de sus hijos Gunilla y Diego. También sería el año en que Rafael Suárez la invitó a formar parte del “Quinteto Contrapunto”.

Logros

No profundizamos tanto en estudios y logros fuera de Venezuela, porque el trajinar de esta venezolana en su tierra marca una huella imborrable.

Morella Muñoz fue la primera cantante lírica venezolana de fama internacional. Y cuando concluyó el ciclo “Contrapunto” volvió a Europa a continuar su carrera como solista. España, Holanda, Inglaterra, Italia, y en América Colombia, Brasil, Argentina, y Estados Unidos entre muchos otros paises pudieron disfrutar de sus presentaciones en conciertos.

Luego regresó definitivamente a Venezuela, y como ella misma decía, necesitaba de alguna manera agradecer todo lo que el país había hecho por ella tanto en lo popular como en lo académico. Se dedicó casi por entero a la cultura y música populares de Venezuela y generó una etapa apasionante de rescate de canciones infantiles, que durará para siempre. No solo a los niños. Morella dejó estampados cantos originarios, campesinos de profunda tradición, cantos de trabajo, religiosos, urbanos y afro venezolanos, algunos no conocidos por los venezolanos en general. Grabó varios discos, y por cierto sus primeras grabaciones fueron justamente con el “Quinteto Contrapunto”.

Canto de Pilón

De alguna manera continuó la obra de Rafael Suárez, el legendario creador del “Quinteto Contrapunto” del que hizo parte fundadora. Grabó también al lado de Alirio Diaz una joya de álbum con recopilaciones de quien fuera su Maestro, Vicente Emilio Sojo, y con Giomar Narváez hizo un álbum de aguinaldos, memorable. Fue la voz del primer pregón de Navidad efectuado en la Plaza Bolívar de Caracas en 1988. También dejó grabadas las Canciones Infantiles de la tradición venezolana.

Generó controversias, hizo serias denuncias en torno al abandono de la música de tradición e inclusive se incorporó en labores culturales de gobierno con la finalidad de transformar realidades que no favorecían a la música popular de su país. Fue una férrea defensora del respeto a las diversas regiones del país en sus respectivas manifestaciones culturales, es decir, la diversidad cultural.

El poncho

Fue Premio Nacional de Música en 1992. Ese mismo año sufriría el Accidente Cerebro Vascular que la alejó de su vida artística. Ese es el origen de estas notas en las cuales  los músicos venezolanos se reunieron para homenajearla en 1994 y apoyarla en la recuperación de su salud. Pero Morella Muñoz partió el 15 de julio de 1995. Ya se cumplieron 30 años.

Dos de sus opiniones

«En la vida hay que prepararse para el éxito. Mucha gente y en especial los artistas, lo ven todo color de rosa, olvidando que el éxito es engañoso. La experiencia y los hechos demuestran que la mayoría de las veces cuando no se posee nada y de pronto se tiene todo, si no se está preparado para no dejarse envolver por el mundo de facilidades y fantasías que trae consigo y proporciona el triunfo, es grande el precio que se puede llegar a pagar, física y espiritualmente».

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«Evidentemente si soy profeta en mi tierra, me impuse después de mucho luchar. Y cuando me di cuenta de que me querían chantajear, me fui a la provincia. A veces cantaba acompañándome del cuatro porque no había piano. Escogía canciones clásicas venezolanas o folclóricas. Por eso al trabajar ahora para la provincia, no hago otra cosa que devolverle lo que me dieron (…) hasta ahora lo que se ha hecho es darle subsidio a la provincia por criterio caraqueño, y eso no debe ser, es un error; no se debe seguir programando desde aquí lo que debe hacerse en el interior, sin consultar con la gente que está allá y que son, los que verdaderamente conocen el medio y saben lo que quieren». (Entrevista con Ildemaro Torres)

Autor: teleSUR - Lil Rodríguez