Terremotos en 2026 reafirman urgencia de la prevención en Sur Global
El registro de 92 terremotos de gran magnitud en 2026 expone la vulnerabilidad de los pueblos y urge a los Gobiernos del Sur Global a destinar recursos a la infraestructura y prevención ante la crisis de gestión de riesgos.
La alta recurrencia de movimientos telúricos de gran escala reafirma la condición de la Tierra como un sistema dinámico en permanente reacomodo tectónico. Foto: EFE.
21 de agosto de 2026 Hora: 14:59
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El balance sismológico global reporta la ocurrencia de 92 terremotos con magnitudes superiores a 6 en lo que va del año 2026, una cifra que evidencia una intensa dinámica geológica en el planeta.
Según detalló el periodista Arturo Barba Navarrete en una entrevista para la multiplataforma informativa teleSUR, la frecuencia de estos fenómenos de gran intensidad en la actualidad vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de profundizar los sistemas de monitoreo y fortalecer las estructuras de protección civil en las regiones de mayor vulnerabilidad.
La alta recurrencia de movimientos telúricos de gran escala reafirma la condición de la Tierra como un sistema dinámico en permanente reacomodo tectónico. Especialistas coinciden en que, ante la imposibilidad científica de predecir la fecha y hora exactas de un sismo, la investigación aplicada y la tecnología de detección constituyen la principal barrera de contención para salvaguardar vidas humanas.
El impacto de estos 92 eventos varía de acuerdo a la profundidad del foco y la cercanía con centros poblados, haciendo imprescindible la generalización de sistemas de alerta temprana.
Tecnologías como las desplegadas en el Cinturón de Fuego del Pacífico permiten ganar segundos vitales para la evacuación, si bien su efectividad depende de las condiciones geográficas de cada país y del tiempo de propagación de las ondas sísmicas.
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La acumulación de sismos de fuerte magnitud durante 2026 expone las profundas asimetrías que sufren las naciones en desarrollo ante los eventos naturales. La capacidad para resistir sacudidas de magnitud superior a 6 está directamente ligada a la calidad de la infraestructura, el cumplimiento de normas de construcción sismorresistentes y la preparación de los organismos de rescate y salud pública.
Frente a este panorama, expertos insisten en que los Gobiernos deben priorizar la asignación de recursos presupuestarios a los ministerios y secretarías de gestión de riesgo.
El fortalecimiento de la cultura preventiva, sumado al equipamiento de los cuerpos de primera respuesta, resulta determinante para evitar que la inevitable actividad geológica del planeta derive en tragedias sociales para las comunidades más postergadas.
Por su parte, el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) enfatiza que los aumentos temporales en la cantidad de temblores corresponden a fluctuaciones geológicas normales. El organismo precisó que la capacidad de detectar un mayor número de eventos responde al despliegue de redes de monitoreo más avanzadas y no a un incremento real en la dinámica del planeta.
Predicción de sismos y límites tecnológicos
Un informe técnico del USGS reitera que ninguna institución científica posee la capacidad de predecir la fecha, hora, ubicación y magnitud de un terremoto. El USGS advirtió sobre falsas afirmaciones difundidas en redes sociales que vinculan eventos telúricos con dolencias físicas, formaciones nubosas o comportamientos precursores, aclarando que no existen evidencias científicas constantes que respalden tales métodos.
Aunque en décadas pasadas se registraron experiencias puntuales en naciones como China, donde la evacuación preventiva basada en enjambres sísmicos salvó vidas, las autoridades geológicas señalan que la mayoría de los grandes terremotos ocurren sin señales previas.
Ante esta realidad, la investigación geofísica enfoca sus esfuerzos en la mitigación de riesgos y el fortalecimiento de la infraestructura para proteger a las poblaciones. Por otra parte, existe la metodología de investigadores independientes entre ellos uno brasileño, Aroldo Maciel que se fundamenta en su hipótesis basada en las teorías en torno a la llamada «migración sísmica» o correlación a escala global.
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Según sus planteamientos, los eventos telúricos no ocurren de manera aislada, sino que responden a un patrón matemático de propagación que permite trazar líneas de probabilidad para estimar futuros movimientos en distintas regiones del planeta tras un período de días.
Dentro de esta teoría, el especialista sostiene que la energía sísmica registrada en un punto geográfico se desplaza por el globo terráqueo, pudiendo dirigir su recorrido hacia zonas distantes o retornar hacia franjas territoriales previamente afectadas.
Asimismo, Maciel considera que la dinámica terrestre puede verse influida por factores externos, manifestando sus posturas respecto a la intervención humana en la corteza terrestre, el impacto de la extracción masiva de recursos como el petróleo en las capas subterráneas y la posible existencia de armas tecnológicas.
???? Un terremoto de magnitud 7,7 golpeó el sábado cerca de la isla de Flores, Indonesia, y generó una alerta local de tsunami. Le siguieron tres réplicas de magnitud 5,9, 5,6 y 6,1, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Las autoridades instaron a los residentes a… pic.twitter.com/sGLCI8X4Sg
— teleSUR TV (@teleSURtv) August 15, 2026
A partir de este método de cálculo estadístico, el investigador emite proyecciones sísmicas tras el registro de un sismo aunque su teoría no ha sido validada por la comunidad científica, en la actualidad tiene muchos partidarios.
En paralelo, también se encuentra el doctor en física por la Universidad de Arizona e investigador independiente, Richard Cordaro, se dedica al estudio de los factores cósmicos y su impacto en la dinámica terrestre, desarrollando una teoría que vincula la detonación de movimientos telúricos con la radiación proveniente del espacio.
Según Cordaro, la ruptura de la corteza terrestre no depende exclusivamente del proceso interno del planeta, sino que la absorción de ondas electromagnéticas emitidas por el Sol y la Luna puede estimular de manera directa el colapso de las fallas geológicas.
El especialista precisó que si bien una falla propensa a los terremotos puede romperse espontáneamente cuando la tensión acumulada excede un límite, dicho rompimiento también puede ser inducido por la absorción de estas ondas electromagnéticas. Con este enfoque, Cordaro atribuye a los cuerpos celestes un papel activo en el desencadenamiento de eventos telúricos en la Tierra.
Mitos populares sobre el clima, los animales y el sol
El servicio geológico estadounidense desestima teorías infundadas que relacionan la actividad sísmica con variaciones en el campo geomagnético, erupciones solares o el clima espacial, recordando que los terremotos son impulsados por procesos internos de la corteza terrestre.
Asimismo, aclara que no existe el «clima sísmico», pues las estadísticas demuestran una distribución equivalente de temblores en condiciones de frío, calor o lluvia. Respecto al comportamiento animal aún falta identificar un patrón de conducta constante y seguro previo a las sacudidas telúricas, así como un modelo teórico que logre esclarecer su funcionamiento.
Referente a la posibilidad de un megaterremoto de magnitud 10 o superior, los científicos precisaron que la magnitud de un sismo depende directamente de la longitud de la falla. Al no existir en el planeta una ruptura de dimensiones continentales capaz de generar ese nivel de energía, el mayor evento registrado en la historia continúa siendo el terremoto de magnitud 9,5 ocurrido en Chile en 1960.
La necesidad de fortalecer la protección civil en el Sur Global
Los datos del USGS confirman que la Tierra registra en promedio 20.000 terremotos anuales, de los cuales unos 16 alcanzan magnitudes superiores a 7,0. La variación en estas cifras año tras año demuestra la naturaleza cambiante del planeta, exigiendo que las políticas públicas se concentren en la preparación institucional.
Para los países en desarrollo, la falta de predicción científica refuerza la urgencia de destinar recursos estatales a la construcción sismorresistente, la educación comunitaria y el equipamiento de los organismos de rescate, evitando que los mitos sustituyan a la planificación de la seguridad ciudadana.
Autor: teleSUR: lf - RR
Fuente: teleSUR - USGS - Richard Cordaro - Aroldo Maciel




