¿Quién es Mojtaba Jameneí, el nuevo líder supremo de Irán?
Se convierte en el tercer Líder Supremo de la República Islámica desde 1979, en un contexto de resistencia nacional y defensa de la soberanía ante la agresión del imperialismo y el sionismo
Nació en 1969 en Mashhad, una de las ciudades religiosas más destacadas de Irán y del mundo islámico. Foto: EFE
9 de marzo de 2026 Hora: 17:53
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La Asamblea de Expertos de Irán eligió el 8 de marzo de 2026 a Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de la República Islámica, sucediendo a su padre, Alí Jameneí, quien dirigió el país desde 1989 y fue asesinado durante la agresión de EE.UU. e Israel contra Irán. Su nombramiento marca una nueva etapa en el liderazgo político y religioso de Irán.
Como líder supremo, tendrá autoridad absoluta sobre las fuerzas armadas de Irán, incluyendo el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) y la fuerza Basij, el poder judicial, los medios estatales y las principales directrices políticas.
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Mojtaba Jameneí nació en 1969 en la ciudad de Mashhad, uno de los principales centros religiosos de Irán. Es el segundo hijo de Alí Jameneí, quien asumió el liderazgo supremo tras la muerte del fundador de la República Islámica, Ruhollah Jomeini.
Creció en un entorno profundamente ligado a las instituciones surgidas tras la Revolución iraní de 1979, que transformó el sistema político del país y estableció un modelo de gobierno basado en la autoridad religiosa y en la defensa de la independencia frente a las potencias occidentales.
Siguiendo la tradición de muchas familias clericales, Mojtaba Jameneí se formó en estudios religiosos en la ciudad de Qom, considerada el principal centro de enseñanza de los seminarios chiíes.
En estos centros estudió jurisprudencia islámica (fiqh) y principios jurídicos (usul), y alcanzó niveles avanzados de formación religiosa que le permiten participar en debates académicos dentro de la tradición chií.
Esta formación tiene especial relevancia dentro del sistema político iraní, basado en la teoría del Wilayat al-Faqih, que establece que la máxima autoridad política del país debe ser un jurista islámico con capacidad para interpretar la ley religiosa y dirigir el Estado.
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La juventud de Mojtaba coincidió con la Guerra Irán-Irak (1980-1988), uno de los episodios más influyentes en la historia contemporánea de Irán. Se unió al CGRI a los 17 años en 1987 durante ese conflicto instigado por los EE.UU. y sirvió en operaciones clave de dicha guerra, como Beit ol-Moqaddas, Dawn y Mersad hasta 1988.
Esta experiencia le permitió establecer relaciones con cuadros militares y de seguridad que posteriormente ocuparían posiciones relevantes dentro del sistema político iraní. En la narrativa oficial del país, esa etapa es recordada como la “Defensa Sagrada”, una experiencia que consolidó la identidad revolucionaria del Estado y fortaleció su aparato de defensa frente a amenazas externas.
Aunque durante años no ocupó cargos formales en el Gobierno, Mojtaba Jameneí fue considerado una figura influyente dentro de los círculos cercanos a la oficina del líder supremo.
Está vinculado al CGRI, además de participar en la coordinación de asuntos políticos internos y en la comunicación entre distintas instituciones del Estado. Su nombre comenzó a ganar mayor visibilidad durante las elecciones presidenciales de 2009.
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La elección de Mojtaba Jameneí se produce en un momento de alta tensión en Oriente Medio, marcado por la agresión militar de Estados Unidos e Israel contra el territorio de Irán, sus instalaciones estratégicas y sus aliados regionales.
Desde la perspectiva del liderazgo iraní, la República Islámica se encuentra en una fase de resistencia frente a los agresiones externas dirigidas a debilitar su soberanía, su programa nuclear y su papel en el apoyo a movimientos aliados en la región.
En este contexto, el nuevo líder supremo asume el cargo en medio de una confrontación abierta que involucra a actores del llamado “eje de resistencia”, entre ellos el movimiento libanés Hezbolá y otras fuerzas aliadas en Asia Occidental.
Dentro del discurso político iraní, su designación se interpreta como una continuidad del proyecto político iniciado por Jomeini y mantenido por Alí Jameneí, centrado en la defensa de la independencia nacional, el rechazo a la hegemonía estadounidense y el respaldo a causas regionales como la palestina.
Autor: teleSUR-cc - JDO
Fuente: Agencias




