Pezeshkian: ninguna potencia puede derribar a Irán si el pueblo permanece unido
El mandatario del país persa recordó a las víctimas de los recientes ataques militares y calificó la pérdida del Líder Supremo como un golpe doloroso
Durante el balance de su segundo año de gestión, Masoud Pezeshkian denunció que las presiones externas buscan minar la resiliencia del pueblo iraní. Foto: EFE.
6 de agosto de 2026 Hora: 11:50
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Durante una transmisión televisada con motivo del segundo aniversario de su investidura, ocurrida en julio de 2024, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, hizo un balance del momento que atraviesa la República Islámica tras meses de tensión militar. La referencia alude a la guerra de 40 días librada por ambos actores desde el 28 de febrero hasta el 7 de abril del corriente año 2026, fecha en que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un alto el fuego unilateral.
El cese de hostilidades se produjo tras al menos 100 oleadas de represalias iraníes, decididas y contundentes, dirigidas contra objetivos estadounidenses e israelíes de gran sensibilidad y valor estratégico en toda la región. Los planes de Washington y Tel Aviv, según el mandatario, buscaban replicar la caída del Gobierno sirio en 48 horas.
Pezeshkian destacó el papel fundamental del apoyo nacional en la firmeza sostenida del país frente a las maniobras hostiles y advirtió sobre los intentos de los enemigos de fomentar el descontento entre la población. «Si el país se ha mantenido en pie hasta ahora, se lo debemos al pueblo», continuó. «Si permanecemos junto al pueblo, ninguna potencia podrá derribarnos».
«El enemigo ejerce presión en un intento de incitar al pueblo a protestar», subrayó el mandatario, y agregó: «Al enemigo le molesta todo aquello que simbolice nuestras capacidades, resiliencia, iniciativa y creatividad». Como ejemplo, citó el asesinato de comandantes y científicos de la nación, a quienes elogió por su profundo compromiso de servir al pueblo.
«Los enemigos asesinaron a nuestros comandantes, quienes eran verdaderamente abnegados y habían dedicado toda su vida a servir al pueblo», señaló. Muchos de los asesinados llevaban vidas humildes y «vivían como gente común», añadió, al describir su martirio como «doloroso».
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Durante su alocución, el mandatario iraní afirmó que pese a las dificultades, y los constantes intentos de los adversarios para socavar sus símbolos de fortaleza, Irán se continúa viendo para mundialmente como una nación poderosa y respetada
El presidente también elogió al ayatolá Seyed Mojtaba Jameneí, al calificar de «excepcional» la personalidad que encontró en el Líder Supremo de la Revolución Islámica. Asimismo, describió el martirio del ayatolá Seyed Alí Jameneí, padre y predecesor del Líder Supremo, como la pérdida de «una gran fuente de fortaleza y apoyo».
«Él permanecía firme tras nosotros, como una montaña, brindándonos su apoyo. Siempre podíamos hablar con él con franqueza y honestidad, y expresarle todo lo que llevábamos en mente», concluyó.
Con estas palabras, Teherán reafirma su posición frente a las presiones externas y coloca al respaldo popular como pilar central de la resistencia, en un escenario regional marcado por la confrontación con Washington y Tel Aviv y por el cese unilateral de hostilidades anunciado por Trump tras las 100 oleadas de respuesta iraní.
De acuerdo con datos de la Oficina de Medicina Forense de Irán, la agresión militar dejó un saldo superior a los 3.000 muertos en la nación.
Autor: teleSUR: ac - RR
Fuente: Agencias




