Partido Comunista de Líbano condena sumisión y exige revocar acuerdo con Israel
Expertos califican el pacto firmado por el Gobierno de Nawaf Salam como el más desastroso en la historia del país.
El partido denunció ante la opinión pública la existencia de probables anexos de seguridad secretos que no han sido transparentados.
30 de junio de 2026 Hora: 11:00
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El Partido Comunista Libanés (PCL) lanzó un llamado urgente a la unidad nacional para articular la resistencia democrática y lograr la revocación definitiva del reciente acuerdo marco alcanzado entre el Gobierno libanés y la entidad sionista.
Según el partido, este pacto, auspiciado por Estados Unidos y bautizado como el «Acuerdo de Washington», representa una “concesión humillante y un peligroso” precedente de sumisión que entrega la soberanía del país a la potencia ocupante.
El partido alertó que los términos aceptados por el Gobierno del primer ministro, Nawaf Salam, ignoran deliberadamente la ocupación del sur del Líbano y no establecen ningún plazo para el retiro de las tropas israelíes.
El partido denunció ante la opinión pública la existencia de probables anexos de seguridad secretos que no han sido transparentados. Con base en lo revelado, el Líbano renunciaría a su derecho soberano de confrontar la ocupación y de emprender acciones legales ante tribunales internacionales por las sistemáticas violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen israelí.
La organización marxista advirtió sobre la gravedad de una supuesta coordinación bilateral para atacar a facciones políticas y militares internas. Esta maniobra pretende transformar al enemigo histórico en un aliado estratégico, aislar y neutralizar a la Resistencia libanesa, y fomentar un conflicto interno civil diseñado para el beneficio exclusivo de Tel Aviv.
Incoherencia diplomática y la trampa del desarme
Expertos regionales de la Agencia de Noticias Tasnim, como Alireza Majidi y Mehdi Bakhtiari, coinciden en que este acuerdo no tiene precedentes por su carácter destructivo, superando incluso el nefasto referente del acuerdo de 1983.
Los analistas revelaron que, inicialmente, el Consejo de Ministros libanés había incluido condiciones para obligar a Israel a cesar cualquier acción hostil militar, diplomática y jurídica contra el Líbano.
Sin embargo, durante las negociaciones finales en Washington, la representación israelí se negó a aceptarlas, y el embajador libanés terminó firmando el documento despojado de tales garantías de protección.
Por su parte, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, confirmó el carácter intervencionista del pacto al señalar que el memorando establece un mecanismo explícito para desarmar al movimiento de Resistencia libanesa Hezbolá, desmantelar su infraestructura de defensa y crear un grupo de coordinación militar tripartito bajo la facilitación directa de Washington.
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, celebró el acuerdo como un logro político, insistiendo en que la ocupación militar del sur de su vecino del norte continuará de forma indefinida.
Sectores de la derecha prefieren la ocupación
El Acuerdo de Washington ha dejado al descubierto las profundas contradicciones de la clase política gobernante y el entreguismo de sectores de la derecha cristiana y prooccidental libanesa, cuyo odio hacia la Resistencia local nubla la defensa del territorio.
En una reciente entrevista, el ministro de Industria libanés, Joe Assi El Khoury, desató una fuerte polémica al declarar abiertamente su rechazo a que la República Islámica de Irán facilitara un alto el fuego con Israel, argumentando rivalidades políticas internas contra Hezbolá.
Ante el cuestionamiento del presentador sobre el millón de refugiados y el territorio ocupado, El Khoury afirmó de manera tajante: “Si Irán nos garantiza el alto el fuego, será en nuestro perjuicio. Así que es mejor que Israel lo ocupe”.
De acuerdo con los analistas de Tasnim, esta “postura humillante” buscó sabotear de raíz el acuerdo paralelo que Washington e Irán perfilaban en la región.
Hacia un frente de resistencia democrática
Al ignorar los intereses nacionales y regionales, el Gobierno de Salam ha incumplido las históricas disposiciones del Acuerdo de Armisticio relativo a la demarcación de la frontera internacional con la Palestina ocupada.
Ante este escenario, el anuncio del memorando fue recibido con un masivo rechazo popular, desencadenando movilizaciones y protestas en varias regiones del Líbano.
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Para hacer frente a la crisis, el PCL convocó a todas las fuerzas nacionales, laicas, populares y progresistas, tanto dentro como fuera del parlamento, a consolidar un amplio frente político y social.
Este bloque tendrá la tarea inmediata de frenar la implementación de las obligaciones adquiridas en Washington, rechazar la vía de la rendición y movilizar a las bases para construir un Estado nacional democrático asentado sobre la unidad y la firme postura de resistencia frente al sionismo.
Autor: teleSUR: ac - RR
Fuente: Agencias




