Organización de Cooperación de Shanghái es plataforma clave para Brics y Sur Global
El economista Yaroslav Lissovolik, que concibió la moneda común del Brics, analiza las sinergias con la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y el avance a un paradigma de plataformas entre acuerdos de integración regional.
Presidentes y primeros ministros de Azerbaiyán, Belarús, India, Irán, Kazajstán, China, Rusia, Togo, Pakistán, Armenia y Tayikistán durante la cumbre OCS en Bishkek, 1 de septiembre de 2026. Foto: EFE.
10 de septiembre de 2026 Hora: 23:03
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La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) se está convirtiendo en la columna vertebral económica de la Gran Eurasia y en una plataforma clave para los Brics+ y el Sur Global, afirmó el reconocido economista ruso Yaroslav Lissovolik, que concibió la moneda común del bloque fundado por Brasil, Rusia, India, China, que hoy reúne a una veintena de países en calidad de miembros y socios.
Luego de la reciente cumbre de la OCS, y de que Vladímir Putin destacara que el comercio de Rusia con el grupo alcanzó los 400.000 millones de dólares, con un 98% en monedas locales, Lissovolik destacó el acento económico y la diversificación geográfica de la organización.
La OCS «comenzó con un fuerte énfasis en la seguridad, por razones comprensibles en su momento, hace 25 años», pero «hoy las necesidades económicas son enormes», dijo el experto y recordó que «cada año se reconocía cada vez más las limitaciones a las que se enfrentaban las economías regionales en términos de integración económica y comercio».
Por ello —explicó— el imperativo económico empezó a hacerse más pronunciado, lo cual se reflejó en los acontecimientos del año pasado, que incluyeron discusiones sobre un banco de desarrollo.
«Cuando empiezas a ver institucionalización, que ofrece algo más basado en reglas, predecible y viable, empiezas a observar un mayor compromiso por parte de la comunidad económica, la comunidad inversora y los mercados», comentó Lissovolik en entrevista para Brasil de Fato reproducida por Think Brics.
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El economista ruso defendió la diversificación geográfica de las instituciones, el hecho de «alejarse de este patrón occidental en el que una o dos ciudades representan toda la gobernanza global, de modo que todas las regiones del mundo empiecen a representarlo».
Ese —destacó— «es un tema que está en el radar, que se está debatiendo, y sin duda habrá avances».
Sobre los 28 acuerdos firmados en la cumbre, del 31 de agosto al 1 de septiembre de 2026 en Biskek, Kirguistán, el experto mencionó las referencias a trabajos sobre el sistema financiero, pagos en monedas nacionales y proyectos de conectividad relacionados con corredores principales, entre los cuales resaltó especialmente el Corredor Norte-Sur.
Ese corredor conecta el puerto de Mumbai con Irán y continúa hasta San Petersburgo por ferrocarril y navegación en el mar Caspio, acortando significativamente la ruta que hoy atraviesa el canal de Suez. Involucra exactamente a tres países: Rusia, Irán e India, que son miembros tanto de la OCS como de los Brics.
«Todo esto empieza a volverse sistémico y basado en proyectos, algo menos retórico, más concreto, más basado en proyectos reales», señaló Lissovolik.
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Agregó que, en cuanto al comercio, «el estándar sigue siendo, como en los Brics+ el énfasis en los acuerdos bilaterales», en los que dos países acuerdan un objetivo comercial determinado y trabajan para implementarlo.
«Este es el caso de Rusia, Brasil y prácticamente todo el mundo. Alcanzar niveles más altos mediante este instrumento es perfectamente aceptable. Parece funcionar y generar resultados. Pero un camino más rápido sería una hoja de ruta de acuerdos comerciales reunidos en plataformas comunes, resultando en un instrumento mucho más sistemático y predecible», consideró.
Afirmó que opta por una hoja de ruta de acuerdos comerciales en formato SCO+, «que incluya no solo a miembros plenos sino también a socios y observadores, así como a la integración euroasiática y bloques regionales como la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG)».
«Hay un formato que se está haciendo más evidente: China más CCG, China más Asean, y que perfectamente podría integrarse en un marco SCO+», opinó.
Según el economista ruso, la visión a largo plazo que se está cristalizando «es SCO+ como la plataforma euroasiática para la cooperación del Sur Global, reuniendo a todos los actores principales y sirviendo como plataforma para agregar instituciones de desarrollo, bloques de integración y proyectos de conectividad».
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Preguntado sobre la presencia de Rusia, China, India e Irán como miembros plenos en ambos bloques (una cifra que asciende a 11 considerando además socios, observadores y otras categorías), Lissovolik destacó la posibilidad de que los dos grupos trabajen juntos.
«Hemos visto que el NDB [Nuevo Banco de Desarrollo, Brics] ha cofinanciado proyectos con bancos regionales, como el Banco de Desarrollo de la Unión Económica Euroasiática. Esto podría ocurrir perfectamente con el banco OCS tan pronto como esté operativo», consideró.
Agregó que la OCS debe implicarse sin duda en el Corredor Norte-Sur, «porque la cuestión de rutas comerciales alternativas es el enlace crucial que también podría conectar, en mayor medida, la OCS con Brics+».
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La presencia común de países en ambos bloques facilita «puentes, formas de conectar y expandirse», dijo. «Antes se pensaba que las superposiciones eran duplicaciones y un problema, pero no: esto es positivo para el Sur Global en términos de expansión de proyectos y plataformas», añadió.
Sobre esa tendencia, el economista ruso afirmó que la superposición mejora las perspectivas para formar plataformas entre acuerdos de integración regional.
«El tiempo lo dirá, pero avanzamos, lenta pero seguramente, hacia un paradigma en el que no sean solo los países individuales, sino los bloques regionales, los que se conviertan en el material de construcción de estas plataformas», explicó Lissovolik.
Y concluyó: «Y la OCS será la columna vertebral, el eslabón absolutamente crucial de todo este gran proyecto que llaman Gran Eurasia. Yo lo llamaría SCO+».
Autor: teleSUR - DE
Fuente: Think BRICS




