El Niño se fortalece en el Pacífico y proyectan pico de máxima intensidad a fines de 2026

El déficit hídrico y la sequía afectarán a Centroamérica, el norte de Sudamérica (Colombia, Venezuela y las Guayanas) y el extremo sur de Chile. Según expertos, El Niño tiene un 69% de probabilidad de ser el más intenso desde 1950, con efectos que podrían extenderse por todo el planeta.

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Fotografía de archivo de febrero de 2024 de un hombre caminando por un playón en Campo de la Cruz, en medio de fuertes sequías por ‘El Niño’ (Colombia). Foto: EFE


20 de agosto de 2026 Hora: 16:59

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Los principales indicadores oceánicos y atmosféricos confirman la consolidación y acelerado fortalecimiento del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). 

De acuerdo con el boletín “El Niño/La Niña en América Latina” del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN), durante el mes de julio, el acoplamiento entre el océano y la atmósfera se intensificó, impulsado por anomalías térmicas e hidrometeorológicas en la cuenca del Pacífico Ecuatorial que anticipan un evento de gran magnitud para el cierre del año.

El informe explica que en el mes de julio, la Temperatura Superficial del Mar (TSM) en el Pacífico Ecuatorial registró valores entre 2.5 °C y 5 °C por encima de los promedios históricos, un incremento que responde principalmente al desplazamiento de una nueva onda Kelvin desde el Pacífico Central hacia el Oriental.

Mientras que en las costas de Ecuador y Perú, las anomalías térmicas superaron los 5 °C, un impacto directo que compromete severamente la productividad marina del área. En la capa subsuperficial, específicamente en los primeros 200 a 300 metros de la capa oceánica, las temperaturas alcanzaron desviaciones extremas de hasta 8 °C por sobre lo habitual en el sector Oriental

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En contraste, en el Pacífico Occidental se fortalecieron las anomalías frías asociadas al dinamismo de las ondas Rossby ecuatoriales.

​A nivel atmosférico, se observó un marcado fortalecimiento de los vientos del oeste a 850 hPa, extendiéndose progresivamente hasta el Pacífico Occidental. 

Paralelamente, el Índice de Oscilación del Sur (IOS) continuó en valores claramente negativos, registrando un valor de -18.9 al 15 de agosto, cifra que se ubica holgadamente por debajo del umbral de -7 que define formalmente las condiciones de El Niño.

Balance del mes de julio

​El patrón de precipitaciones registrado durante el mes de julio reflejó de manera clara el comportamiento característico de este evento cálido en la región sudamericana.

Por un lado, se registraron precipitaciones notoriamente por encima de lo normal en la costa pacífica de Colombia, así como en el sur de Brasil y en la zona central de Chile. 

Por otro lado, la tendencia seca predominó con lluvias bajo lo normal en la franja norte del continente, abarcando a Venezuela, las Guayanas, el norte de Brasil y la región de Centroamérica.

​Proyección para el resto del 2026: ¿Un evento récord?

Los modelos dinámicos de predicción (NMME y ECMWF) otorgan un 100% de probabilidad de que las condiciones cálidas se mantengan durante el trimestre septiembre-noviembre de 2026, mostrando además una alta certidumbre de que el fenómeno se prolongará hasta los primeros meses de 2027. 

​Las proyecciones señalan con un 95% de probabilidad que el evento alcanzará un pico de intensidad «muy fuerte» entre los meses de octubre y diciembre. 

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Asimismo, los análisis destacan un 69% de probabilidad de que la magnitud de este episodio supere los registros históricos consolidados desde 1950.

En materia de temperatura, se prevén valores del aire superiores a los promedios en prácticamente toda Sudamérica, registrando anomalías de entre 2.0 y 3.0 °C especialmente pronunciadas en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Brasil. 

Respecto al comportamiento hídrico, se pronostica un superávit de lluvias en la costa de Ecuador, sur de Brasil, Paraguay, partes de Bolivia y el centro de Chile; mientras que el déficit hídrico y la sequía afectarán a Centroamérica, el norte de Sudamérica (Colombia, Venezuela y las Guayanas) y el extremo sur de Chile. 

Modelos como el NMME advierten incluso que la condición seca podría extenderse de forma drástica hacia el norte del Perú y la Amazonía brasileña.

Autor: teleSUR: ac - JB

Fuente: Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (RRSS)