México aplasta a Ecuador y avanza a los octavos de final del Mundial
La selección mexicana derrotó 2-0 a Ecuador en el Estadio Azteca y selló su pase a octavos de final con paso perfecto. Goles de Quiñones y Jiménez silenciaron a la Tri sudamericana.
El combinado mexicano completó una hazaña histórica y sigue en marcha en el Mundial. Foto: Selección mexicana.
1 de julio de 2026 Hora: 00:51
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En una noche histórica para el fútbol mexicano, la selección nacional conocida como el ‘Tri’ de México demostró su jerarquía y despachó de manera contundente a Ecuador en un partido correspondiente a la fase de grupos del Mundial de la FIFA, disputado en el mítico Estadio Azteca.
Con un marcador de 2-0, los dirigidos por Javier Aguirre no solo aseguraron su boleto a la siguiente ronda, sino que eliminaron a su similar sudamericano, también apodado “el tri” y que se marcha del torneo sin poder sumar un solo triunfo.
El encuentro sufrió un retraso de sesenta minutos debido a las fuertes condiciones meteorológicas que azotaron la capital mexicana. Una intensa tormenta amenazó con posponer el duelo, pero una vez que las condiciones mejoraron, el balón comenzó a rodar ante un Estadio Azteca completamente abarrotado por más de 87 mil aficionados, que corearon sin cesar el nombre de su selección.
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Desde el primer minuto, México impuso condiciones. El combinado Tricolor, fiel al estilo aguerrido que le ha caracterizado en este torneo, tomó la iniciativa y no tardó en traducir su dominio en goles. Al minuto 22, una jugada magistral por la banda izquierda terminó con un centro preciso de Roberto Alvarado para que Julián Quiñones, delantero de origen colombiano nacionalizado mexicano, se sacara la marca de su defensor y conectara un potente disparo cruzado que se incrustó en el fondo de las redes. El Golfo de México rugió con el 1-0.
La respuesta ecuatoriana fue tibia. El conjunto del ‘Tri‘ sudamericano intentó reacomodarse sobre el terreno de juego, pero se encontró con una férrea resistencia azteca.
Tan solo nueve minutos después del primer gol, al minuto 31, una gran combinación colectiva del mediocampo mexicano desarticuló por completo a la defensa ecuatoriana. Toques precisos, desmarques y una pared perfecta terminaron con Raúl Jiménez, el referente de ataque, definiendo con frialdad ante la salida del arquero rival para decretar el 2-0. El Azteca se vino abajo. El partido, para efectos prácticos, estaba sentenciado antes del descanso.
Segundo tiempo con demasiado picante
En la segunda mitad, Ecuador salió con una actitud más ofensiva, buscando la heroica. El entrenador ecuatoriano movió sus piezas, refrescó el ataque e intentó ganar la posesión del balón para descontar en el marcador. Sin embargo, se topó con una muralla.
La defensa mexicana, comandada por el experimentado capitán César Montes, se mostró sólida, impenetrable. Cada balón aéreo, cada intento de penetración por las bandas fue neutralizado con contundencia.
Y cuando la defensa era superada, apareció la figura del arquero Raúl Rangel, quien respondió con atajadas de alto vuelo para mantener su arco en cero. Rangel, que atraviesa un momento de forma excepcional, se erigió como una de las figuras del partido, demostrando que México también tiene un guardameta de garantías bajo los tres postes.
La frustración del conjunto ecuatoriano fue en aumento con el paso de los minutos. La impotencia de no poder vulnerar el arco mexicano derivó en un final caliente. En tiempo de compensación, exactamente al minuto 90+4, el defensor ecuatoriano Piero Hincapié perdió la cabeza y, tras una falta innecesaria, insultó de manera directa a los jugadores mexicanos, lo que le valió la expulsión directa. Una imagen que reflejó el quiebre emocional de un equipo que se sabía eliminado.
Con este resultado, México cierra la fase de grupos con un paso perfecto e histórico: cuatro victorias consecutivas, sin recibir un solo gol en contra. Una hazaña que marca un hito en la historia del combinado nacional y que ilusiona a toda una nación. El equipo tricolor, que ha mostrado un equilibrio envidiable entre solidez defensiva y efectividad ofensiva, ahora pone la mira en los octavos de final.
El próximo rival será nada menos que Inglaterra, una de las selecciones más fuertes del torneo. Sin embargo, el ‘Tri‘ ha demostrado que no le pesa la camiseta y que está listo para pelear de igual a igual contra cualquier potencia mundial.
Por su parte, Ecuador se marcha a casa sumido en la decepción, con la sensación del deber incumplido y sin haber logrado siquiera un empate que maquillara su pobre actuación en la máxima cita del fútbol mundial.
Autor: TeleSUR: MS
Fuente: TeleSUR




