María Zajárova: “La multipolaridad del mundo ya es una realidad evidente”

La portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, contó para TV BRICS el papel de las uniones interestatales para un mundo multipolar.

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Foto: TV BRICS.


27 de mayo de 2026 Hora: 09:55

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– Las instituciones internacionales, entre las que se incluyen los BRICS, la OCS, la ASEAN y la UEE, actúan como motores de la formación de un nuevo mundo multipolar. ¿Qué características de la nueva arquitectura de seguridad global destacaría como clave?

– Sabe, comenzaría mi respuesta a esta pregunta a la inversa. Mire lo que está sucediendo con el enfoque profesado por los países que creían que el mundo debe ser gobernado desde un único centro de toma de decisiones, que el mundo debe ser unipolar o bipolar, quienes mantienen esa lógica, mire cómo actúan.

Simplemente quiero mirar esta situación y discutirla no con un lenguaje político elevado, sino en un lenguaje cotidiano. De ahí viene la pregunta. ¿Satisface esto al mundo moderno? ¿Se necesita ese enfoque? ¿Será apoyado por la mayoría mundial? Aclaremos, para todos nosotros. ¿Nos gusta esto?

Si a alguien le gusta ese enfoque, entonces hay que entender que esto contradice el entendimiento de la mayoría mundial, es decir, de la mayoría absoluta de las personas en el planeta Tierra, sobre cómo debe desarrollarse el mundo.

De ahí la respuesta a su pregunta: cuáles serán las características y cómo se formará el nuevo sistema. Precisamente en el rechazo de esa metodología, no solo defectuosa, no solo inapropiada para una situación concreta, sino que no tiene derecho a existir.

Ningún país tiene derecho a rediseñar a otro país, región del mundo o todo el planeta a su medida, y más aún cuando se trata simplemente de grupos políticos transitorios que, basándose únicamente en su propia percepción individual de los procesos mundiales, hacen lo que hacen, y lo vienen haciendo durante décadas, creyendo que eso es una nueva normalidad.

Por lo tanto, cuando hablamos de las características del mundo que se avecina, y hacemos todo lo posible para promoverlo, una de las características fundamentales debería ser precisamente el “no”: el prefijo “no”, que simplemente anule esa forma de actuar en la que insisten quienes antes eran potencias coloniales y oprimían a las colonias. Y luego todo esto se convirtió en su política de nacionalismo extremo y segregación por raza, por origen nacional. Quienes se creían por encima de la ley, incluso respetando la ley, pero para con los demás siempre se colocaron en una posición de excepcionalidad o excepcionales. Eso no debe estar entre las características del mundo venidero.

El segundo punto es, sin duda, la multipolaridad, que no es solo una bonita frase o una expresión elegante que fue hábilmente inventada. La multipolaridad como posibilidad y ya como una realidad creciente y en desarrollo: la posibilidad de que se desarrollen aquellas regiones del mundo, aquellos países, aquellas uniones de países que para ello tienen el potencial correspondiente, económico, de personal, cultural, en el ámbito del desarrollo de sus capacidades civilizatorias. Y es precisamente a partir de este enfoque que se forma lo que se llama multipolaridad. No es solo una propuesta de un reducido grupo de politólogos para esbozar el panorama del futuro, quienes se inventaron los términos. Es una realidad evidente que ya se ha materializado, por cierto, en la creación de las estructuras y organizaciones que usted misma mencionó. Están la Organización de Cooperación de Shanghái, los BRICS, la Unión Económica Euroasiática y toda una serie de otras organizaciones regionales que incluso agrupan a países de diferentes regiones. Y mire, estas organizaciones ya han superado la prueba del tiempo. No tienen uno ni cinco años, existen ya desde hace bastante tiempo.

Y están allí aún en condiciones de absoluta ignorancia por parte de Occidente en la etapa inicial de su desarrollo. Es decir, existen no porque sean parte de un proceso de financiación general de organizaciones por parte de algunos fondos. Existen porque son necesarias para las personas de los países que integran estas asociaciones. Existen incluso a pesar de las críticas ahora, cuando Occidente notó la existencia del mismo BRICS, y hace todo lo posible para minimizar la importancia de esta organización. Aun así, estas organizaciones solo se fortalecen.

Y, por supuesto, creo que uno de los rasgos más importantes de este emergente mundo multipolar serán las disposiciones de la Carta de la ONU que hablan y ayudan a los países a vivir en paz y cooperación, en un contexto y un ambiente de respeto mutuo y consideración de intereses: respeto a la soberanía, la independencia, la preservación de todo lo mejor en el plano civilizatorio que la humanidad ya ha acumulado.

Creo que los esfuerzos que la comunidad internacional ha dedicado a la creación, formación y desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se concentraron en la Carta de la ONU, serán aplicados, desarrollados y encontrarán su continuo desarrollo en el marco de este venidero orden mundial multipolar.

– Como una de las partes importantes, usted señaló el componente humanitario. ¿Qué efecto cree que tiene la diplomacia cultural en el fortalecimiento de la cooperación internacional?

– Cuando hablamos de «diplomacia cultural», hablamos de un instrumento, del uso de habilidades y oportunidades diplomáticas para promover lo que se llama cultura, sus manifestaciones.

Es imposible no tener en cuenta, y en esencia hay que hacer todo lo posible para considerar el desarrollo civilizatorio de los países y los pueblos, porque eso constituye la esencia de la humanidad.

Y en este sentido, la diplomacia, tanto la oficial que se lleva a cabo entre Estados, como la diplomacia popular, y la diplomacia que realizan las organizaciones no gubernamentales (ONG) tienen un potencial colosal. Y, por supuesto, una gran importancia.

¿Sabe?, quizás esto no sería tan relevante hoy si no existiera esa contraposición, ¿verdad?, al revés. De lo que hablamos desde el principio. Si no hubiera intentos de imponer al mundo una especie de cultura de la cancelación, que ha llevado a la cancelación de la cultura en esos mismos países, a la cancelación de su propio código cultural, porque una persona no puede considerarse culta si, no sé, rocía con pintura los carteles donde aparece Chaikovski, o derriba y destruye el busto de Pushkin, o rompe libros de Gógol o de cualquier otro autor clásico.

Si alguien cree que hay que prohibir la interpretación de Shostakóvich, Rajmáninov, Glinka, por ejemplo, o cambiar la nacionalidad de un artista que ya falleció hace tiempo, que se definía a sí mismo como perteneciente a una comunidad etnocultural, y ahora otros deciden por él quién era supuestamente en realidad. Todo esto habla de una absoluta falta de cultura. Y quienes proclamaron la cultura de la cancelación como norma, se definieron a sí mismos como personas completamente incultas, sin cultura, yo diría incluso anticulturales.

Hoy hablamos de neonazismo. La misma segregación de las personas por origen nacional, racial, étnico, cultural, histórico, religioso, pero con una nueva base tecnológica y político-informativa. Pues aquí ocurre lo mismo. Esto es neobarbarie. ¿Y qué entraba en ese concepto de barbarie? No solo es el hecho histórico de que las tribus bárbaras llegaban y ocupaban los territorios correspondientes, arrasando y destruyendo. También es un símbolo de que destruir la cultura ajena es algo que contradice absolutamente el sentido comúnmente aceptado de cultura. No puedes considerarte una persona culta o altamente culta si crees que para tu propia comodidad, armonía o en el marco de tus objetivos y tareas, tienes derecho a destruir la cultura ajena.

Entonces, ya eres una persona carente de toda cultura. O tu cultura es precisamente la barbarie. Por eso hablamos de la diplomacia cultural como un instrumento que también puede ser aplicado con el fin de impedir el desarrollo del progreso, el avance de esta misma neobarbarie.

– María Vladímirovna, hoy los Estados BRICS están construyendo un nuevo sistema financiero. Recientemente se celebró la undécima reunión anual del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD). Según la nueva estrategia del banco, para implementar proyectos de infraestructura es necesario aumentar la proporción de pagos en monedas nacionales y desarrollar sistemas de pago alternativos. En su opinión, ¿qué deben hacer los Estados para lograr estos objetivos?

– Hablar de la creación de un nuevo sistema financiero en las plataformas de los BRICS es, aparentemente, prematuro. La mayoría de los países del grupo están integrados en los mecanismos globales existentes. Y tiene usted razón, en parte por esa creciente preocupación de la mayoría de la comunidad internacional por esos procesos que fueron planteados como posibilidades.

Por ejemplo, el dólar surgió precisamente como una moneda que debía ayudar al mundo en la realización de pagos, incluidos aquellos países que aún no tenían sus propios sistemas financieros y de pago estables, pero luego resultó ser un instrumento en manos de quienes ya no podían mantener un nivel competitivo y comenzaron a agarrarse a todas las palancas y apretar todos los botones, solo para detener el desarrollo en otras partes del mundo. Esto plantea grandes interrogantes. Ya no son solo preguntas, sino desafíos. Entre otras cosas, vemos cómo las propias instituciones monetarias y financieras internacionales se están convirtiendo en un instrumento político, y a veces político-económico, de presión.

Por lo tanto, todo este conjunto de medidas, o más bien no de medidas, sino de desafíos, requiere la creación de un sistema de respuesta eficaz, incluso dentro de las asociaciones que usted mencionó. Quiero citar algunas cifras. El logro de resultados tangibles en esta esfera está plasmado en las declaraciones de los líderes, y las cifras son los años en que se adoptaron estos documentos: fueron la Cumbre de Kazán en 2024 y la de Río de Janeiro en 2025. Precisamente en esos documentos se refleja el objetivo de promover iniciativas para crear mecanismos que permitan realizar pagos transfronterizos junto con una infraestructura de compensación y reaseguro.

Todas estas cuestiones se discuten en la práctica y, por supuesto, se otorga un papel especial al Banco de Desarrollo, sin duda. Una vez más quiero decir que no es un intento de oponerse o menospreciar así la importancia y el significado de las instituciones monetarias y financieras internacionales existentes. Es un intento de evitar la destrucción de las economías emergentes y en desarrollo. Es un intento de protegerse del uso de instrumentos económicos no solo como herramientas políticas, sino ahora también como herramientas de guerras comerciales, que es lo que está ocurriendo.

– María Vladímirovna, volviendo nuevamente a las declaraciones de los BRICS que usted ya mencionó, la transformación digital, si bien abre nuevos horizontes para el desarrollo, también hace que el ciberespacio sea más vulnerable. Por lo tanto, los países, incluidos los BRICS, están construyendo sistemáticamente un entorno digital seguro. En su opinión, ¿qué iniciativas para proteger el ciberespacio son las más efectivas? Teniendo en cuenta la necesidad de formar un espacio informativo seguro en el mundo y combatir los deepfakes.

– La digitalización de la economía, la logística, de todos los ámbitos de la vida, y ahora ya incluso los refrigeradores, las teteras y las planchas están digitalizados, muchos de ellos se encuentran en un sistema de gestión unificado a través de capacidades cibernéticas, lo que requiere una cantidad colosal de recursos, tanto actuales como potenciales.

Y ahora incluso nosotros vemos cómo se cumplen estas predicciones, que sitúan a toda una serie de países, en particular a los países en desarrollo, en una posición de opresión, cuando las decisiones impuestas, bueno, por ejemplo, no tanto en la venta de sus soluciones informáticas, sino en su imposición forzosa, no suponen el desarrollo de estos países, sino su sumisión a una dependencia, una dependencia cognitiva, una dependencia de los programas tecnológicos “software”, del llamado “hardware”, es decir, directamente de los instrumentos en los que se desarrollan las soluciones digitales.

Por supuesto, la ciberseguridad también se ve afectada cuando los países desarrollados, sus monopolios y gigantes tecnológicos, al imponer sus soluciones, literalmente no solo monitorean, sino que obtienen en directo toda la información sensible sobre los habitantes de tal o cual país. Esto no se refiere solo a los países en desarrollo. Ahora ha resultado que incluso los países de la Unión Europea están, por así decirlo, bajo la lupa del jefe de inteligencia Müller.

Al recibir equipos y programas informáticos occidentales, es decir, ultramarinos, e integrarse a toda marcha en el entorno digital, de repente sintieron y comprendieron que no solo obtienen beneficios de ello, sino que se vuelven absolutamente vulnerables, ya que se recopilan datos, se manipulan incontrolablemente esos datos, y esto es un desafío colosal.

Por lo tanto, nuevamente, los BRICS tienen una solución: la cooperación en materia de seguridad informática internacional es uno de los puntos más importantes, uno de los centrales de la agenda de los BRICS. Se ha estado desarrollando desde hace tiempo, desde 2013. Así pues se creó un grupo de trabajo especial y desde entonces se ha logrado mucho. Por ejemplo, las partes se unieron y desarrollaron enfoques comunes sobre esta problemática. Se trata de la construcción de un sistema universal de seguridad internacional de la información, basado en los principios de igualdad soberana de los Estados, no interferencia en los asuntos internos y reconocimiento del papel central de la ONU.

Veamos iniciativas concretas. En 2024 se puso en marcha el registro de puntos de contacto de los BRICS. ¿Qué es esto? Una herramienta que permite a los grupos de respuesta a incidentes informáticos de los países del grupo establecer y mantener comunicación de manera operativa para determinar las fuentes y circunstancias de la actividad maliciosa. También se está trabajando en la coordinación de acuerdos de respuesta a incidentes informáticos, la lucha contra el cibercrimen, y se está estableciendo interacción a través de la comunidad académica y de expertos al respecto.

Otra área importante de actividad es la cooperación de los Estados BRICS en plataformas de negociación multilateral, ya que el tema de la digitalización, la inteligencia artificial, la ciberseguridad o la lucha contra el cibercrimen se está desarrollando activamente en todos los foros internacionales.

Es importante que el grupo adopte posiciones, tal vez no únicas, pero sí similares, y en principio se coordine. Esto también ocurre con la participación muy activa, en particular, de nuestros países. Este año se estableció el Mecanismo Mundial de la ONU para la Seguridad Informática Internacional. Donde, en general, todos los países están dispuestos a promover, de forma conjunta, enfoques comunes. Se seguirá trabajando para mejorar el registro intergubernamental mundial de puntos de contacto de las Naciones Unidas para el intercambio de información sobre ataques informáticos. 

Este trabajo se lleva a cabo tanto dentro de los BRICS como en otras plataformas: la [Organización de Cooperación de Shanghái] OCS, la [Organización del Tratado de Seguridad Colectiva] ODKB y la [Comunidad de Estados Independientes] CEI. Es más, naturalmente, estas estructuras y organizaciones también se coordinan entre sí. Así que el tema está siendo abordado activamente por quienes abogan por un mundo multipolar, quienes lo están construyendo así, literalmente en tiempo real.

Autor: teleSUR - TV BRICS

Fuente: TV BRICS