Presidente Maduro y Cilia Flores se declaran inocentes de nuevos cargos agregados por Fiscalía de EE.UU.
La semana pasada, la Fiscalía agregó la imputación de conspiración para cometer torturas
La agresión contra Venezuela y el secuestro del presidente Maduro y la diputada Flores ha sido condenados a través de movilizaciones en todo el mundo. En la imagen, manifestantes frente a la la Corte del Distrito Sur de Manhattan. Foto: EFE
15 de octubre de 2026 Hora: 12:38
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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y la diputada dama Cilia Flores, comparecieron este jueves a una audiencia judicial en Nueva York luego de que, en una nueva maniobra judicial, la Fiscalía estadounidense endureció la semana pasada las acusaciones contra ambos. Tras escuchar los alegatos, Maduro y Flores se declararon inocentes de los nuevos cargos de conspiración para cometer torturas que les imputó la Fiscalía.
Maduro y Flores comparecieron ante el juez estadounidense Alvin Hellerstein, a cargo de este caso. De acuerdo con el corresponsal de teleSUR, ambos manifestaron que leyeron el documento acusatorio en su totalidad. El Presidente venezolano lo rechazó. Manifestó que se basa en acusaciones falsas y mentirosas, que ya había escuchado en el pasado, de las cuales se declaró completamente inocente. Flores también se pronunció: “Soy completamente inocente, no soy culpable”.
De acuerdo con reportes de medios, el juez Hellerstein aceptó una petición presentada por la Fiscalía y la defensa para posponer por dos semanas el inicio del juicio, a fin de contar con más tiempo para presentar mociones previas. El comienzo del proceso quedó fijado para el 14 de junio de 2027, en tanto que la próxima audiencia fue programada para el 17 de diciembre, cuando se discutirán las mociones de la defensa para descartar el caso.
Ambos permanecen secuestrados en los Estados Unidos luego de la agresión del 3 de enero pasado. Tras la incursión militar, que dejó un saldo de más de cien personas asesinadas, entre militares y civiles, y similar cantidad de heridos—, los condujeron por la fuerza a ese país y los acusaron de conspiración para importar cocaína hacia territorio estadounidense, y de posesión y conspiración para poseer artefactos destructivos.
El 8 de octubre, la Fiscalía sumó a la causa contra el Presidente venezolano un cargo por conspiración para cometer torturas. También extendió a Flores la imputación por conspiración para cometer narcoterrorismo, que hasta ese momento recaía solo sobre el presidente Maduro.
La maniobra buscaría evitar que el proceso se caiga al no tener pruebas contundentes para cubrir vacíos legales. Cabe recordar que la Fiscalía se vio obligada a retirar de la acusación el argumento de que el presidente Maduro dirigió el inexistente Cartel de los Soles, al que durante los meses previos a la invasión a suelo venezolano la Casa Blanca presentó como una plataforma para el tráfico de drogas.
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Una nueva maniobra judicial contra el presidente Maduro y Cilia Flores
En esa misma fecha, el juez Hellerstein negó la solicitud de la defensa de Cilia Flores para otorgarle libertad bajo fianza y permitirle cumplir detención preventiva bajo arresto domiciliario en una residencia privada de la ciudad de Nueva York.
El pedido de la defensa se basó en el deterioro en la salud cardíaca de Flores —quien cumple 70 años este 15 de octubre—, con episodios de dolor en el pecho, arritmias y una pérdida de peso de más de 11 kilos desde su secuestro. El equipó legal afirmó que requiere recibir tratamientos médicos y recuperarse fuera de prisión, e incluyó monitoreo por GPS y otras medidas de seguridad.
El magistrado alegó que existe un supuesto riesgo de fuga. Además, señaló que las garantías ofrecidas son insuficientes.
Al presentarse el nuevo cargo, el fiscal general estadounidense Todd Blanche —quien fue abogado del presidente Donald Trump y es conocido por la instrumentalización política del sistema judicial bajo la actual Administración republicana— señaló: «Acaba de destaparse una acusación que reemplaza a la anterior, imputando a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores por conspiración para cometer tortura, incluyendo la supuesta tortura de ciudadanos estadounidenses durante más de dos décadas».
Desde el primer momento de este caso, el presidente Maduro cuestionó la legalidad del secuestro e invocó inmunidad soberana. «Soy el presidente de Venezuela, me considero prisionero de guerra», afirmó durante la primera audiencia del juicio. Por su parte, Flores alegó inmunidad como primera dama.
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Maduro es un prisionero de guerra
A lo anterior se suman objeciones del equipo legal que los defiende, el cual ha objetado la legalidad del secuestro, cuestionado la jurisdicción territorial de las cortes de EE.UU. y denunciado la traba de licencias de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) para el financiamiento por el Gobierno venezolano de sus honorarios legales. En este ámbito, los abogados defensores Barry Pollack y Mark Donnelly denunciaron esas trabas como vulneraciones a la Sexta Enmienda.
En medio de los cuestionamientos, a finales de septiembre presentó su renuncia el fiscal adjunto Jason A. Richman, cojefe de Seguridad Nacional de la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, quien lideró y supervisó la acusación contra Maduro y Flores desde sus primeras etapas. En misiva a Hellerstein, le comunicó que dejó de estar empleado por la Fiscalía Federal el 25 de septiembre, sin ofrecer más detalles.
La dimisión del funcionario es considerada en el ámbito jurídico como una baja sensible para la estrategia del Gobierno estadounidense y ocurrió a menos de nueve meses del juicio contra Maduro y Flores, programado para iniciar el 1ro de junio de 2027 en la Corte del Distrito Sur de Manhattan.
Breve cronología del caso
3 de enero de 2026: tras bombardear Caracas y varias ciudades, fuerzas especiales estadounidenses secuestran al presidente Nicolás Maduro y a la primera dama Cilia Flores en la capital venezolana y los trasladan ilegalmente a Estados Unidos. La invasión dejó más de un centenar de personas asesinadas, entre civiles y militares, y una cantidad similar de heridos. Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta ejecutiva, asume como presidenta encargada.
5 de enero: primera comparecencia en Nueva York. Ambos se declaran no culpables y quedan detenidos en el Centro Federal de Detención de Brooklyn.
Julio: Fiscalía y defensa acuerdan que el juicio oral comience el 1 de junio de 2027, con audiencia previa el 17 de noviembre.
9 de septiembre: la defensa de Cilia Flores pide libertad bajo fianza y arresto domiciliario. El juez ordena mantener bajo sello los expedientes médicos.
25 de septiembre: renuncia el fiscal adjunto Jason A. Richman.
8 de octubre: el juez Alvin Hellerstein rechaza el pedido de libertad bajo fianza para Cilia Flores formulado por el equipo legal. El mismo día, la Fiscalía presenta la nueva acusación.
15 de octubre: sesiona la audiencia en la que Fiscalía presenta nuevos cargos acusatorios (conspiración para cometer torturas). Maduro y Flores se declaran inocentes. El juez acepta un pedido de la Fiscalía y la defensa para posponer dos semanas el inicio del juicio, que quedó reprogramado para el 14 de junio de 2027. La siguiente audiencia quedó programada para el 17 de diciembre.
La agresión contra Venezuela y el secuestro del presidente Maduro y la diputada Flores ha sido condenados en movilizaciones realizadas en todo el mundo. Centenares de manifestantes han aprovechado las audiencias del caso para, en las inmediaciones de la Corte del Distrito Sur de Manhattan. mostrarles su solidaridad y repudiar el belicismo y la injerencia de la Casa Blanca.
Autor: teleSUR - JDO
Fuente: Henry Camelo - teleSUR




