Líder supremo Ali Jamenei es enterrado en el santuario de Imam Reza en Mashad

El lugar fue escogido por su alto valor espiritual, donde descansarán los restos del ayatolá y varios miembros de su familia, incluida su nieta de 14 meses

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La oración fúnebre fue dirigida por su hijo mayor, Seyyed Mostafa Jamenei, ante una congregación tan numerosa que las plegarias se extendieron por las calles adyacentes del santuario. Foto: Press TV.


10 de julio de 2026 Hora: 06:57

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El líder supremo de la Revolución Islámica, ayatolá Seyyed Ali Jamenei, fue enterrado este jueves en el santuario del Imam Reza en Mashad, culminando una semana de funerales masivos que movilizaron a millones de personas en Irán, Irak y otras naciones.

El sepelio tuvo lugar en la sala de oración Dar al-Dhikr, tras ser llevado alrededor de la tumba sagrada como parte de los ritos funerarios.

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La oración fúnebre fue dirigida por su hijo mayor, Seyyed Mostafa Jamenei, ante una congregación tan numerosa que las plegarias se extendieron por las calles adyacentes del santuario. El lugar fue escogido por su alto valor espiritual, donde descansarán los restos del ayatolá y varios miembros de su familia, incluida su nieta de 14 meses.

“La presencia masiva e incontenible del pueblo de nuestro querido Irán en la ceremonia de despedida y funeral del Líder Mártir de la Revolución y su honorable familia, dibujó una epopeya brillante del vínculo inquebrantable entre la nación y los ideales que, con la sangre pura de los mártires, especialmente el Imam y el Líder Mártir de la Revolución, han adquirido el color de la eternidad», expresoó el comandante en jefe del Ejército de la República Islámica de Irán, el general de división Amir Hatami.

Miles de dolientes corearon lemas como “Muerte a Estados Unidos”, “Muerte a Israel” y exigencias de venganza, ondeando banderas rojas con la inscripción “Ya Latharat al-Hussein” (Oh, Vengadores de Hussein). Las pancartas condenaban explícitamente al presidente estadounidense, Donald Trump, responsabilizando a Washington y Tel Aviv del asesinato de Jamenei el 28 de febrero, primer día de la guerra de 40 días lanzada contra la República Islámica.

Las ceremonias comenzaron la semana pasada con la presencia de delegaciones de más de 45 países y académicos de 90 naciones en Teherán, donde millones rindieron homenaje en la Gran Mosalla, mientras que en Qom y la mezquita de Jamkaran se replicó la masiva participación. El miércoles, cerca de 10 millones de iraquíes se congregaron en Nayaf y Karbala, en lo que autoridades describieron como una de las mayores concentraciones fúnebres de la historia reciente, con grupos tribales acompañando el cortejo durante kilómetros.

La repercusión internacional incluyó la presencia de dolientes de Afganistán, Pakistán, India, Turquía y Nigeria, destacando la asistencia del líder del Movimiento Islámico Nigeriano, Ibrahim Zakzaky. Consignas como “Labbaik Ya Seyyed Mojtaba” reflejaron el apoyo al sucesor designado, el ayatolá Mojtaba Khamenei, cuya esposa también falleció en el ataque inicial. Tras el entierro, fieles de todo el mundo realizaron la oración de Laylat al-Dafn.

Este despliegue de duelo colectivo reafirma la influencia regional del liderazgo iraní y su narrativa de resistencia frente a la agresión externa, consolidando la transición política en un contexto de profunda tensión geopolítica. Según estimaciones realizadas por los medios, en los funerales del ayatolá participaron entre 41 y 43 millones de personas.

Autor: teleSUR eql - MS

Fuente: Agencias