Las reservas de gas de la Unión Europea rozan mínimos históricos, advierte la AIE

La Agencia Internacional de la Energía, por sus siglas AIE, advirtió que la Unión Europea podría cerrar la temporada de invierno con sus reservas de gas en el nivel más bajo de su historia, con margen limitado ante nuevas perturbaciones del mercado.

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La Unión Europea rechaza las presiones de Estados Unidos para liberar reservas de diésel y advierte sobre el impacto en la confianza bilateral. Foto EFE.


4 de noviembre de 2026 Hora: 10:04

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El bloque arranca el invierno con reservas en mínimos desde 2013 y la AIE prevé que el almacenamiento caiga por debajo del 10% de su capacidad para fines de marzo de 2027 con clima severo e interrupciones en Ormuz.

La Unión Europea encara la temporada invernal con un pronóstico que condiciona su política energética. La Agencia Internacional de la Energía estimó que el bloque comunitario podría cerrar el invierno con sus reservas de gas en el nivel más bajo de su historia. Ese desenlace dejaría a Bruselas con un margen de actuación limitado frente a nuevas perturbaciones del mercado.

El punto de partida ya resulta frágil. Los inventarios comienzan esta campaña en su cota mínima desde 2013.

La referencia de 2013 marca el peor arranque de una campaña invernal en más de una década.

Los análisis del organismo proyectan que el almacenamiento en el Viejo Continente descendería por debajo del 10% de su capacidad operativa para finales de marzo de 2027. Ese cálculo asume temperaturas más frías de lo habitual y un flujo de gas golpeado por las interrupciones en el estrecho de Ormuz.

El frío no es el único factor en contra. Los precios elevados y una demanda mundial en aumento recortarán las importaciones hacia la UE, mientras la extracción desde los depósitos exigirá un alza superior al 20% interanual.

Ese desgaste responde al uso intensivo de la calefacción.

El organismo sumó otro elemento de presión. Una ola de frío tardía, acompañada de una baja generación de energía eólica, dispararía la volatilidad de los precios y el riesgo de paros en el suministro.

La reposición de los inventarios también pesa en el análisis. Si Europa termina en mínimos, deberá recuperarlos durante el verano, lo que tensaría de nuevo al mercado y encarecería el gas. Ese ciclo de vaciar y rellenar encadena dos temporadas de presión sobre los consumidores.

Las magnitudes ilustran ese esfuerzo. El promedio de inyecciones de los últimos cinco años en la UE se situó en 50.000 millones de metros cúbicos. Para 2027 las necesidades oscilarían entre 57.000 y 83.000 millones, unas «tasas de inyección muy superiores a la media» según la calificación del propio organismo.

No todas las proyecciones son tan severas. La AIE baraja escenarios alternativos en los que la situación de Ormuz se resuelve a partir de enero y las temperaturas resultan más suaves que en otros años. Esas condiciones permitirían a Europa acabar el invierno en mejor posición.

La diferencia entre un escenario y otro se traduce en reservas y en facturas. Un invierno benigno y un Ormuz despejado alejan la presión, mientras el peor de los casos obliga a Europa a comprar caro durante el verano para reconstruir sus depósitos.

El origen del abastecimiento también sufrirá reordenamientos. Las importaciones de gas hacia la UE disminuirán durante la estación fría, arrastradas por la reducción del flujo noruego a causa de interrupciones en su producción.

Parte de ese recorte se compensará con un alza de hasta el 4% en los envíos provenientes del norte de África. En contraste, no se esperan cambios en el tráfico desde Azerbaiyán y Rusia.

El desenlace dependerá de variables que Bruselas no controla, la temperatura del invierno y el tránsito por Ormuz. Con ambas en contra, marzo de 2027 encontraría a la Unión Europea gestionando la temporada de gas más ajustada de sus registros.

Autor: Emily Caro

Fuente: teleSUR