Israelíes votan en elecciones parlamentarias decisivas para la continuidad de Benjamín Netanyahu

La participación en los comicios es la mayor desde 1981 en las tres primeras horas.

israel elecciones policia

Alrededor de 7.300.000 ciudadanos están convocados a las urnas para definir la conformación de los 120 escaños del parlamento (Knesset). Foto: EFE.


27 de octubre de 2026 Hora: 10:37

    🔗 Comparte este artículo

  • PDF

En el marco de las elecciones parlamentarias celebradas en Israel las primeras tras los acontecimientos bélicos iniciados el siete de octubre de 2023 contra el pueblo palestino, el Comité Central Electoral reportó una participación de 31,5 por ciento hasta las 12:00 hora local, cifra que representa el nivel de concurrencia más elevado registrado en las primeras tres horas desde 1977.

Alrededor de 7.300.000 ciudadanos están convocados a las urnas para definir la conformación de los 120 escaños del parlamento (Knesset).

El primer ministro Benjamín Netanyahu, al frente del partido Likud y apoyado por alianzas de la extrema derecha religiosa y sectores ultraortodoxos, promovió discursos polarizadores para movilizar a sus bases, afirmando en sus redes sociales: «Si no salimos a votar ahora, nos encontraremos con un Gobierno de los partidos árabes».

En contraste, el dirigente opositor Gadi Eisenkot convocó al electorado asegurando que «hay aires de cambio en Israel».

El proceso comicial contempla el uso del mecanismo de «doble sobre» para el cómputo de electores que votan fuera de sus recintos habituales, estimándose que este procedimiento abarcará a 650.000 sufragios equivalentes a unos 14 escaños parlamentarios, la cifra más elevada registrada en la historia institucional del país.

Este sistema aplica a las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel desplegadas en bases y zonas de entrenamiento, diplomáticos, personal médico, ingresados en centros hospitalarios y prisioneros.

LEA TAMBIÉN:

Elecciones legislativas en Israel enfrentan a Netanyahu con Eisenkot

La verificación y recuento centralizado de estas papeletas especiales en la sede de la Knesset demorará entre 24 y 36 horas, por lo que los resultados definitivos podrían modificar la distribución final de escaños respecto a los sondeos iniciales. La contienda define la continuidad de la cúpula gobernante en un escenario atravesado por el conflicto regional y las tensiones sociopolíticas internas.

El proceso comicial en Israel plantea la posibilidad de sustituir la jefatura del Gobierno, pero mantiene intacta la arquitectura del régimen sionista, caracterizada por la negación sistemática de los derechos humanos del pueblo palestino, la represión y la continuidad del proyecto expansionista sobre territorios ocupados en Cisjordania mantenida bajo estricto bloqueo y cierre militar, Siria y Líbano.

Las proyecciones comiciales no vislumbran una transformación estructural en la política oficial, sino únicamente el eventual reemplazo del ultraconservador Benjamín Netanyahu por el exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Gadi Eisenkot.

Pese a pertenecer a la minoría mizrahí (descendiente de judíos marroquíes), históricamente relegada por la élite asquenazí de origen europeo, Eisenkot sostiene una plataforma bélica calcada de la gestión actual.

Su propuesta reafirma el cerco sobre Cisjordania, la continuidad del genocidio contra la población en la Franja de Gaza, la agresión permanente hacia Irán y el despojo territorial regional, limitando sus matices a políticas internas como la educación pública y la conscripción militar obligatoria para sectores ultraortodoxos.

La totalidad de los partidos políticos no árabes comparte el rechazo absoluto a la existencia de un Estado palestino soberano e independiente, promoviendo discursos que invisibilizan la identidad nacional palestina y catalogan a sus habitantes como poblaciones nómadas destinadas al desplazamiento forzado.

Las únicas excepciones en la contienda son las agrupaciones de la minoría árabe: Ra’am (Lista Árabe Unida), de corte islamista, y la Lista Conjunta, de orientación de izquierda, la cual exige la defensa irrestricta de los derechos del pueblo palestino y la solución de dos Estados.

La contienda electoral se desarrolla mientras se mantiene el genocidio en la Franja de Gaza y el bloqueo a la ayuda humanitaria, en un contexto de agresiones sistemáticas que registra una cifra incalculable de civiles asesinados y un saldo de periodistas masacrados que supera los registros sumados de la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, Vietnam e Irak.

Las plataformas representadas en los comicios respaldan el vaciamiento de la Franja de Gaza para la colonización judía y la anexión definitiva de la Zona C en Cisjordania, confirmando la naturaleza racista y supremacista condenada por la Organización de las Naciones Unidas en 1971.

Autor: teleSUR: lf - RR

Fuente: Agencias