Irán advierte a la ONU de un caos global si es atacado por EE.UU.

El representante de Irán ante la ONU advirtió que cualquier «error estratégico» de Estados Unidos desatará consecuencias incontrolables para la estabilidad de Asia Occidental.

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Irán invoca legítima defensa ante la ONU frente a ultimátum de EE. UU. Foto: EFE


20 de febrero de 2026 Hora: 02:07

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Irán elevó el jueves una advertencia formal ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, señalando que cualquier agresión militar por parte de Estados Unidos desataría una respuesta «decisiva y proporcional» con consecuencias incontrolables para la seguridad global.

En una misiva dirigida al secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, el representante permanente de Irán, Amir Saeid Iravani, subrayó que aunque Teherán no busca la guerra, ejercerá su derecho inherente a la legítima defensa si su soberanía es vulnerada.

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«La República Islámica de Irán ha declarado reiteradamente que no busca ni tensión ni guerra. Sin embargo, en caso de agresión, responderá en virtud del Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas», precisa el documento oficial.

La advertencia surge en un clima de alta tensión, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara un ultimátum de diez días para alcanzar un acuerdo nuclear, advirtiendo que de lo contrario ocurrirán «cosas malas».

Ante esto, Iravani fue enfático, si Washington opta por la vía militar, «todas las bases, instalaciones y activos de la fuerza hostil en la región constituirán objetivos legítimos».

Pese a la retórica bélica de la Casa Blanca, los canales diplomáticos intentan mantenerse abiertos tras la reciente jornada de contactos indirectos en Mascate, Omán, el pasado 6 de febrero. Aunque Donald Trump ha aseverado que Irán parece «interesado en llegar a un acuerdo» y Teherán calificó el ambiente como «positivo», la nación persa mantiene su postura firme de cara a la nueva ronda de conversaciones prevista para esta semana en Ginebra, Suiza.

Sin embargo, el éxito de este acercamiento diplomático pende de un hilo ante las exigencias de Washington. Teherán ha advertido repetidamente que un cese completo del enriquecimiento de uranio es «absolutamente inaceptable», defendiendo su derecho soberano al desarrollo nuclear con fines pacíficos. Mientras el diálogo avanza, las fuerzas iraníes aseguran estar preparadas para responder con «golpes pesados» ante cualquier error estratégico o agresión militar estadounidense en la región.

La crisis se agudizó a inicios de enero, cuando Washington intensificó su presencia militar en el Golfo Pérsico, justificando su hostilidad en los programas de misiles iraníes y en las recientes protestas internas del país persa. Irán denuncia que estas amenazas constituyen una violación al derecho internacional y una injerencia directa en sus asuntos soberanos.

Desde el Kremlin, socios estratégicos de Irán han calificado el despliegue de portaaviones estadounidenses como una «escalada sin precedentes», mientras que el liderazgo iraní asegura estar preparado para golpear con «pesadez» ante cualquier error estratégico de la administración Trump.

La actual escalada de tensión tiene su raíz en el retorno de la política de «máxima presión» liderada por el presidente Donald Trump, quien tras su regreso a la Casa Blanca en 2025 intensificó el asedio contra Teherán. En enero de 2026, Washington instrumentalizó una serie de protestas internas en la nación persa para endurecer su postura, movilizando activos estratégicos como los portaaviones USS Gerald R. Ford y USS Abraham Lincoln hacia el Golfo Pérsico. Esta demostración de fuerza es denunciada por Irán como una injerencia directa y un pretexto para forzar un cambio de sistema político o un desarme total de su infraestructura soberana.

La misiva enviada este 19 de febrero ante el Consejo de Seguridad representa el último recurso legal de Irán para invocar el Artículo 51 de la Carta de la ONU, blindando su derecho a la legítima defensa ante la comunidad internacional. Con esta acción, Teherán responsabiliza directamente a EE. UU. por cualquier conflicto derivado de un «error estratégico». La advertencia es tajante: de producirse un ataque, Irán convertirá todas las instalaciones y activos estadounidenses en la región en objetivos militares legítimos, desatando una espiral de violencia de alcance incontrolable para el orden mundial.

El escenario actual sitúa al mundo ante una encrucijada crítica donde la diplomacia de Ginebra se enfrenta a la política del ultimátum de Washington. La firmeza de Irán al invocar el derecho internacional ante la ONU manifestó que el Sur Global no está dispuesto a ceder su soberanía ante la intimidación militar.