Hambruna en Gaza: 144 palestinos han muerto por desnutrición en tres semanas

Desde octubre de 2023, 422 gazatíes han muerto a causa de la hambruna, incluyendo 145 niños. 144 de ellos han fallecido después del 22 de agosto.

827c038b42c64c11a87a9b8e950fcb008e83a61aw

En medio de la hambruna que sufren los gazatíes, y que se prevé que en las próximas semanas se agudice de forma aún más catastrófica, el Ejército lleva a cabo una destrucción masiva de todos los edificios residenciales que quedaban en pie en la Ciudad de Gaza, la gobernación más importante de la Franja. Foto: EFE.


14 de septiembre de 2025 Hora: 23:12

    🔗 Comparte este artículo

  • PDF

Según confirmó el Ministerio de Salud de la Franja de Gaza, 144 personas han muerto por hambruna o desnutrición desde que el pasado 22 de agosto la ONU confirmara de forma oficial la hambruna en el territorio palestino ocupado, hace solo tres semanas.

Ello significa que en un corto periodo de tiempo han ocurrido 144 de las 422 muertes (registradas) por desnutrición desde octubre de 2023, lo cual ilustra la alerta que incluyó la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria (CIF) en su informe sobre la hambruna en Gaza: en el mes de septiembre, los gazatíes morirán por inanición en grupos de decenas por días.

LEA TAMBIÉN:

Plan de limpieza étnica: Israel destruye edificios residenciales para obligar a los gazatíes a desplazarse

El informe publicado por la CIF indica que un total de 1.6 millones de gazatíes sufre hambruna en una de las 5 fases que toma como criterios de medida. Ilustra que más de medio millón enfrenta la fase 5 de hambruna, la más crítica, y que llegado un punto es irreversible incluso si se proporciona alimentación adecuada de urgencia.

Al respecto, la propia ONU ha responsabilizado al Ejército y al Gobierno de Israel por esta catástrofe que viven los gazatíes, por haber impedido absolutamente la entrada de ayuda al enclave a partir del mes de marzo y la ruptura del cese el fuego, así como militarizar la distribución de la ayuda mediante la falsa organización Fundación Humanitaria de Gaza (FHG), que cooptó y clausuró la labor de distribución de ayuda que durante décadas ha sido gestionadas por verdaderos organismos humanitarios.

Asimismo ha condenado repetidamente que Israel, incluso después de declarada la hambruna en el enclave, continúe impidiendo un flujo regular y seguro de entrada a la ayuda, bajo alegaciones infundadas de que Hamás se beneficia de los suministros que entran a Gaza.

Mientras, ya suman 2.494 los palestinos que han muerto en puntos de distribución de ayuda asociados a la FHG y más de 18.135 los heridos, solamente los que han sido registrados en cifras oficiales.

Organismos con la UNRWA han denunciado que estos puntos se establecieron en espacios totalmente alejados de las ciudades, y para acceder a ellos las personas deben desplazarse a distancias kilométricas. A lo cual se suma que se hayan pensado y organizado como «trampas mortales», donde pueden morir por disparos a quemarropa de los francotiradores y los tanques israelíes.

Mientras la hambruna mata lentamente, los bombardeos de Israel asesinan en solo instantes

La escalada militar en todo el enclave es tan devastadora como la hambruna, especialmente en los barrios de la Ciudad de Gaza. En las últimas semanas, el ejército israelí lanzó ataques aéreos más intensos sobre los barrios de esta gobernación, que han tenido como objetivo directo torres residenciales, escuelas, mezquitas y edificios, como la Torre Al-Jundi al-Majhoul en el barrio Al-Rimal, causando una destrucción generalizada y numerosas víctimas civiles.

La Oficina de Medios del Gobierno de Gaza denunció que Israel bombardea sistemáticamente infraestructura civil como método de exterminio, bajo la bandera de combatir un terrorismo del que no ha presentado ni una prueba.

Esta estrategia obligó a más de 50.000 personas a abandonar sus hogares solo en los últimos días, sumándose a los miles de desplazados que ya viven en condiciones precarias, con tiendas de campaña y refugios que también han sido atacados.

Mientras los bombardeos se intensifican, las perspectivas de un futuro cese al fuego —por el cual Hamás ha abogado y por el que ha demostrado estar dispuesto a ceder incluso en algunas de sus condicionantes— se desvanecen frente al plan de ocupación total de la Ciudad de Gaza, con que Israel pretende desplazar a más de un millón de palestinos a un área extremadamente reducida en la gobernación de Rafah, que quedó totalmente arrasada por los bombardeos israelíes.

Según reportes, al menos 900.000 personas aún residen en la Ciudad de Gaza, cifra que disminuye de forma drástica por día, en tanto miles de palestinos se ven obligados a desplazarse para eludir los bombardeos.

Hambruna en Gaza: 144 palestinos han muerto por desnutrición en tres semanas
Miles de palestinos se han visto obligados a desplazarse de sus hogares en la Ciudad de Gaza durante las últimas semanas. Foto: EFE / Ahmad Awad.

Israel convierte el campamento de al-Mawasi en un campo de concentración a cielo abierto

En medio de este panorama, muchos palestinos huyen hacia el sur del enclave, a la gobernación de Rafah. «Seguimos avanzando. Hay personas enfermas con nosotros y no sabemos adónde ir. No hay zonas seguras», testimonió a Al Jazeera Khalil Matar, un palestino desplazado, mientras lamentaba que no tenían otra salida.

Muchos de estos desplazados obligados a evacuarse huyen hacia el campamento de al-Mawasi, cuyas condiciones son descritas como extremas, de absoluto hacinamiento y escasez de recursos. De igual forma, pese a ser considerada «zona segura» en los mapas israelíes de evacuación, a menudo es atacada por las bombas.

La reportera del canal qatarí desde Al-Mawasi, Hind Khoudary, relata escenas caóticas desde el campamento a medida que continúan llegando familias que no encuentran espacios adecuados para montar sus tiendas e instalarse de forma segura.

“Llevamos casi una semana intentando encontrar un lugar donde refugiarnos. Tengo una familia numerosa, incluidos mis hijos, mi madre y mi abuela”, dijo a Khoudary uno de estos gazatíes desplazados, quien agregó: «No sabemos dónde refugiarnos. Llevo a mi familia a lo desconocido”.

Autor: teleSUR: alr - MMM

Fuente: EFE - WAFA - The Cradle