Rusia lamenta expiración del tratado de control nuclear “Nuevo START“ con EE.UU.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia informó que el país está dispuesto a tomar medidas técnico-militares para contrarrestar posibles amenazas, aunque se mantiene abierto a buscar soluciones diplomáticas si existen condiciones de diálogo equilibrado.
El Nuevo START limitaba a 1.550 las ojivas nucleares desplegadas y a 700 los misiles y bombarderos por cada bando. Foto: EFE
5 de febrero de 2026 Hora: 20:55
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La expiración del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Nuevo START) este jueves 5 de febrero marca el fin de medio siglo de control de armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos. Tras décadas de acuerdos bilaterales iniciados en 1972, las dos potencias con los mayores arsenales atómicos del mundo se encuentran por primera vez sin límites legales en sus capacidades estratégicas.
El Kremlin expresó su pesar por este acontecimiento, mientras expertos advierten sobre el riesgo de una carrera armamentista sin restricciones. El presidente ruso, Vladímir Putin, manifestó en septiembre de 2025 su intención de respetar los límites del pacto por un año más bajo condición de reciprocidad.
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No obstante, el presidente estadounidense, Donald Trump, no se comprometió a dicha extensión. La Administración estadounidense sostiene que cualquier acuerdo de control de armas en el siglo XXI es inviable sin la inclusión de China, debido al crecimiento de su reserva militar.
???????????? | El Kremlin advierte que la expiración del tratado Nuevo Start deja al sistema internacional en mayor riesgo. Sin un marco jurídico para las dos mayores potencias nucleares del mundo.
— teleSUR TV (@teleSURtv) February 4, 2026
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Por su parte, Beijing rechazó participar en las negociaciones, argumentando que su arsenal no escala con los de Moscú o Washington. El portavoz chino, Lin Jian, lamentó la expiración del último tratado de desarme nuclear vigente entre ambas potencias, y pidió a Estados Unidos reanudar el diálogo con Rusia, apoyando la idea de que ambas partes sigan observando los límites centrales del pacto de manera voluntaria.
La embajada china en Washington calificó de “injusta e irrazonable“ la presión para involucrarlos en esta etapa de desarmamento. Paralelamente, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió sobre el riesgo sin precedentes que supone el fin de este pacto, recordando que desde los acuerdos SALT (Negociaciones sobre limitación de armas estratégicas) en la década de 1970, el control de armas ha sido la pieza clave para evitar errores de cálculo catastróficos.
Guterres hizo un llamado urgente a Moscú y Washington para reanudar el diálogo y diseñar un régimen adaptado a las nuevas realidades tecnológicas y políticas. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia informó que, ante el fin del tratado, el país está dispuesto a tomar medidas técnico-militares para contrarrestar posibles amenazas, aunque se mantiene abierto a buscar soluciones diplomáticas si existen condiciones de diálogo equilibrado.
El vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitry Medvedev, subrayó la gravedad del momento señalando que todos los tratados históricos han quedado en el pasado y publicando una imagen del Rey de la Noche de Juego de Tronos con el mensaje “se acerca el invierno“.
En tanto, figuras como Daryl Kimball de la Asociación de Control de Armas y la política Diane Sare argumentan que la Administración Trump debió haber aceptado la propuesta de Vladímir Putin de extender los límites de forma voluntaria, mientras que críticos como el coronel retirado Lawrence Wilkerson calificaron la gestión diplomática de Washington como una muestra de imprudencia peligrosa.
En la víspera de la expiración del Nuevo START, el Papa León XIV, hizo un llamado urgente “para que no se abandone este instrumento sin intentar garantizarle una continuación concreta y eficaz. La situación actual exige que se haga todo lo posible para evitar una nueva carrera armamentística“, puntualizó.
Agregó que “es urgente sustituir la lógica del miedo y la desconfianza por una ética compartida capaz de orientar las decisiones hacia el bien común y hacer de la paz un patrimonio custodiado por todos“.
Firmado el 8 de abril de 2010 por el expresidente Barack Obama y su homólogo ruso Dmitry Medvedev, el Nuevo START limitaba a 1.550 las ojivas nucleares desplegadas y a 700 los misiles y bombarderos por cada bando. Originalmente el pacto expiraría en 2021, pero se extendió por cinco años más.
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Aunque el pacto contemplaba inspecciones periódicas, estas se detuvieron en 2020 por la pandemia del COVID-19, y la participación rusa fue suspendida formalmente en 2023.
De acuerdo con la Cancillería rusa, en febrero de ese año, el país “suspendió el Tratado debido a la implementación insatisfactoria de ciertos aspectos del Tratado, así como a causa de unas acciones absolutamente inaceptables de Estados Unidos que contravenían los principios y entendimientos fundamentales para este acuerdo que estaban consagrados en su preámbulo“.
Agregaron en el comunicado en relación al vencimiento del tratado, que “la medida mencionada ostentaba un carácter forzoso y fue una reacción inevitable de Rusia a la política sumamente hostil de la Administración de Joe Biden que entrañó un cambio radical de circunstancias en la seguridad, así como a varios pasos ilegítimos de Washington respecto a unas cláusulas particulares del Tratado Nuevo START, lo que, en total, fue calificado de violación sustancial, incompatible con la debida implementación del Tratado en el futuro“.
En esta misma línea, afirman que las acciones de Estados Unidos en defensa antimisiles se destacaron como un factor desestabilizador que rompió la relación entre armamentos ofensivos y defensivos establecida en el acuerdo. Al afectar el equilibrio de fuerzas y la viabilidad del pacto, esta situación llevó a Rusia a implementar medidas de compensación externas para preservar la estabilidad estratégica.
Mañana expira el tratado New START, que ha representado un paso significativo para contener la proliferación de las armas nucleares. Hago un llamamiento urgente para que no se abandone este instrumento sin intentar garantizarle una continuación concreta y eficaz. La situación…
— Papa León XIV (@Pontifex_es) February 4, 2026
A pesar de estos conflictos, la Cancillería asegura que el tratado cumplió sus objetivos fundamentales durante sus primeros años, al frenar la carrera armamentista y permitir una reducción importante de los arsenales ofensivos. Este marco normativo proporcionó, además, un nivel de predictibilidad necesario a través de sus restricciones a largo plazo.
En la fase final del pacto, las políticas de Washington dificultaron su aplicación integral por parte de Rusia. No obstante, Moscú reconoció que el núcleo del acuerdo aún contribuía a mitigar riesgos contra la estabilidad internacional. Por ello, tras suspender el tratado, Rusia se comprometió a respetar de forma voluntaria los límites cuantitativos de armas, una postura que Estados Unidos decidió replicar en aquel momento.
Autor: teleSUR: ig - RR - JB
Fuente: Agencias




