Economía creativa de los BRICS+: dónde se están formando nuevos polos de crecimiento
¿En qué ciudades y sectores pueden los inversores encontrar los polos de crecimiento más prometedores del grupo? ¿Qué mecanismos financieros, tecnológicos e institucionales necesita BRICS+ para convertir el capital cultural e intelectual en un recurso económico escalable? Lea el artículo de TV BRICS
Foto: Roman Radziviliuk / iStock
25 de septiembre de 2026 Hora: 17:18
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Modelos de desarrollo de las economías creativas de BRICS+
Según el estudio de TV BRICS «Desarrollo de las industrias creativas: países BRICS», las industrias creativas (IC) impulsan la innovación, aumentan la competitividad de las ciudades, contribuyen al desarrollo sostenible y favorecen la promoción de las exportaciones. Al mismo tiempo, los inversores todavía consideran este sector con menor frecuencia como un área de inversión independiente en comparación con las industrias tradicionales, como el comercio y la construcción.
La economía mundial avanza gradualmente hacia un modelo en el que los conocimientos, la propiedad intelectual, las tecnologías y el capital creativo desempeñan un papel cada vez más importante. La ONU considera la economía creativa (EC) uno de los factores que contribuyen al desarrollo sostenible. El volumen del mercado mundial de las IC en 2024 se estimó en 2,9 billones de dólares, y para 2033 podría superar los 4,3 billones de dólares, con una tasa media de crecimiento anual del 4,3 %. Las IC representan alrededor del 3,1 % del PIB mundial, el 3 % del comercio mundial y más del 6 % del empleo. Algunos segmentos del sector crecen a un ritmo de hasta el 8 % anual, que en algunos casos duplica el de las industrias tradicionales.
Las IC abarcan el diseño, la arquitectura, la educación, la publicidad, los nuevos medios, la pintura, el cine, la joyería, la música, los museos, las artes visuales y otras actividades basadas en la creación y comercialización de productos intelectuales y culturales.
La actividad creativa se basa en el conocimiento y el trabajo intelectual. En este contexto, la economía de la experiencia adquiere una importancia cada vez mayor, ya que el valor de un producto no está determinado únicamente por sus características funcionales, sino también por las emociones que genera, el contexto cultural, la marca y la experiencia única del usuario. En esencia, la creatividad se ha convertido en un factor económico estructural que genera empleo, atrae ingresos de exportación y genera importantes beneficios económicos. Su contribución al PIB mundial podría alcanzar el 10 % para 2030.
El análisis de las estrategias nacionales y de los indicadores permite identificar tres modelos consolidados de desarrollo del sector creativo dentro de la asociación. El primero es el modelo de innovación tecnológica, característico principalmente de China y los EAU, cuyas economías cuentan con una amplia infraestructura tecnológica y un importante volumen de capital. El segundo es el modelo híbrido, representado por Rusia y Brasil, que disponen de un enorme potencial en términos de recursos humanos y demanda interna. El tercero es el modelo tradicional y cultural, característico de Sudáfrica, India, Egipto, Irán y Etiopía, donde una parte significativa del potencial está vinculada al patrimonio cultural y a la identidad nacional.
El principal potencial de inversión de los BRICS+ no se concentra en mercados nacionales individuales, sino en la combinación de sus ventajas competitivas.
El experto en economía y negocios y doctor en Ciencias Económicas Gueorgui Grits señala que las ventajas competitivas de los BRICS+ en la economía creativa están infravaloradas en el mercado mundial:
Las industrias creativas de los BRICS+ constituyen un mercado con un enorme potencial que combina el capital de Oriente, la demografía de África, las tecnologías avanzadas de China y Eurasia, así como una posición dominante en los mercados de materias primas y energía, incluidos los elementos de tierras raras. La generación de demanda de los consumidores y la imposición de preferencias siguen estando, en gran medida, bajo control occidental. Precisamente en estructuras como BRICS y la OCS se está creando un modelo preliminar de un orden mundial multipolar. Para muchos países miembros de los BRICS+, una de las prioridades en el desarrollo de sus propias industrias creativas es ampliar las exportaciones de bienes y servicios

Gueorgui Grits / Experto en economía y negocios
El experto añadió que uno de los elementos importantes de la cooperación podría ser el impulso del mercado interno de las industrias creativas.
Según el estudio de TV BRICS «Desarrollo de las industrias creativas: países BRICS», la economía creativa representa el 7,3 % del PIB de Indonesia. En China, este indicador alcanzó el 4,6 % en 2024. Rusia presenta cifras comparables: la participación de las industrias creativas alcanzó el 4,1 % en 2024. Brasil y los EAU se sitúan en niveles similares, con un 3,6 % y un 3,5 %, respectivamente. En Egipto, las primeras estimaciones situaban este indicador por debajo del 1 %, mientras que los datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo correspondientes a 2024 permiten estimarlo en aproximadamente un 3 %. La participación de la economía creativa de Sudáfrica representó alrededor del 3 % del PIB en 2023. No obstante, las comparaciones entre países deben realizarse con cautela debido a las diferencias en los enfoques nacionales para clasificar y contabilizar las industrias creativas.
En términos de volumen de la economía creativa, China ocupa el primer lugar, con 879.000 millones de dólares. Le siguen Indonesia, con 105.000 millones de dólares; Rusia, con 87.000 millones de dólares, y Brasil, con 78.000 millones de dólares. En términos de empleo, destacan Indonesia, donde los sectores creativos emplean al 18,7 % de la población activa; Egipto, con un 15 %, e India, con un 8,3 %. En términos absolutos, India genera empleo para aproximadamente 50 millones de personas en este ámbito, China para 30 millones y alrededor de 27,4 millones de personas trabajan en los sectores creativos de Indonesia.
En el comercio de exportación también persiste una elevada concentración. China y los EAU representan más del 60 % de las exportaciones de bienes creativos de los BRICS+, mientras que Rusia, Brasil e Indonesia generan conjuntamente menos del 15 %.
Según el estudio de TV BRICS, entre los principales problemas figuran la desigualdad en el apoyo estatal, la falta de financiación, el desequilibrio entre la producción y las exportaciones, la brecha digital y la falta de estadísticas comparables.
Al mismo tiempo, las diferencias entre los países se reflejan en los mecanismos de apoyo. China y los EAU cuentan con programas centralizados de desarrollo vinculados a estrategias nacionales y mecanismos de apoyo específico. En Rusia, India y Brasil, una parte importante del apoyo se articula a nivel regional y privado, mientras que en Egipto y Etiopía la base legislativa e institucional de la economía creativa todavía se encuentra en proceso de desarrollo.
Otro de los problemas son las diferencias en los enfoques de los Estados para definir y contabilizar las industrias creativas. La ausencia de una metodología comparable para evaluar el PIB, el empleo, las exportaciones y el valor añadido dificulta tanto las comparaciones internacionales como la formulación de políticas conjuntas.
El acceso a la financiación constituye otra limitación. Las empresas creativas a menudo no tienen acceso a productos bancarios especializados, financiación de capital riesgo y créditos preferenciales, ya que el sistema financiero tradicional está orientado principalmente a los activos materiales. Los mecanismos de apoyo público-privado, que se desarrollan activamente en China y los EAU, son una de las vías para compensar este déficit.
La brecha digital también limita las posibilidades de expansión de las empresas creativas. El nivel de penetración de Internet varía considerablemente entre los países de los BRICS+, desde el 99 % en los EAU hasta el 38 % en Etiopía. Otra limitación es la cautela general de los inversores de capital riesgo. En los últimos años, el número de operaciones de capital riesgo a nivel mundial ha disminuido, mientras que el capital se concentra cada vez más en los ámbitos tecnológicos tradicionales de este mercado, principalmente los relacionados con las tecnologías de la información y las comunicaciones. Esto limita el acceso a la financiación para un conjunto más amplio de sectores creativos y mercados en desarrollo, y eleva los requisitos para los proyectos que buscan atraer capital privado.
China y los EAU: modelo de innovación tecnológica
El Índice Mundial de Innovación (GII) es publicado anualmente desde 2007 por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y sus socios. En 2025, el GII abarcó 139 países y su sistema de evaluación incluyó 79 indicadores, lo que permite evaluar el desempeño de los sistemas nacionales de innovación.
China es uno de los ejemplos más destacados de integración entre el desarrollo económico y tecnológico. En el GII 2025, el país ocupó el décimo lugar y contó con 24 de los 100 principales clústeres de innovación del mundo. China también lideró a nivel mundial en actividad de patentamiento y mantuvo una posición sólida en cuanto a resultados científicos y tecnológicos. Al mismo tiempo, ocupó el segundo lugar en financiación de capital riesgo en etapas avanzadas, lo que refleja el creciente papel del capital privado en el desarrollo de empresas innovadoras.
Entre los principales centros de innovación del país se encuentran Shenzhen, Guangzhou, Pekín y Shanghái. Las exportaciones de alta tecnología y la posición de China en las cadenas globales de valor continúan fortaleciéndose, especialmente en sectores estratégicos como los semiconductores y las tecnologías verdes. La infraestructura tecnológica y financiera proporciona una base sólida para ampliar las actividades de las empresas innovadoras y creativas.
China desarrolla de manera sistemática el comercio cultural, las plataformas nacionales de exportación, los incentivos fiscales, las subvenciones, la financiación de proyectos y los centros de formación de profesionales. Un elemento importante de esta política son las medidas destinadas a promover el desarrollo de alta calidad del comercio cultural exterior. Diversos organismos gubernamentales apoyan el comercio cultural digital, la exportación de publicaciones y derechos de autor, programas de radio, televisión y cine, productos de las artes visuales y decorativas, así como servicios culturales y de diseño. Al mismo tiempo, se fomenta la exportación de la gastronomía y la medicina tradicionales chinas.
Como resultado, la política estatal desplaza gradualmente el énfasis del concepto «Hecho en China» hacia un modelo de «producción inteligente en China», en el que adquiere cada vez mayor importancia la creación de productos intelectuales dentro del país.
Los EAU desarrollan su propio modelo mediante la concentración de infraestructuras financieras, urbanas y culturales. El país prevé aumentar la participación del sector creativo en el PIB hasta el 5 % para 2031, mientras que en el GII 2025 alcanzó su mejor posición histórica, al situarse en el puesto 30. Dubái es un centro financiero y creativo internacional que atrae eventos culturales internacionales, empresas e inversiones.

Modelo híbrido
Rusia, Brasil e Indonesia aplican un modelo híbrido. Estos países combinan mecanismos de mercado con instrumentos culturales, apoyándose en la demanda interna y el desarrollo regional.
Rusia está desarrollando su propio enfoque institucional para el desarrollo de la economía creativa. La legislación establece cuatro bloques principales: patrimonio histórico y cultural, literatura y arte, tecnologías de la información y las comunicaciones, y creatividad aplicada.
El Gobierno de Rusia aprobó la Estrategia de desarrollo de la economía creativa hasta 2036. El documento define la economía creativa como un sistema en el que el valor añadido se genera mediante la actividad intelectual y el trabajo creativo, mientras que el ecosistema comprende las condiciones institucionales, la interacción entre los participantes, la producción y promoción de productos, la educación, la logística, el comercio y las tecnologías.
Rusia fortalece de manera sistemática su papel como plataforma de cooperación entre los mercados creativos de los países socios, al tiempo que desarrolla su propia infraestructura para la producción y comercialización de productos intelectuales.
El valor añadido bruto de la economía creativa de Rusia en 2025 ascendió a 8,26 billones de rublos (aproximadamente 97.500 millones de dólares). La participación del sector creativo en el PIB del país alcanzó el 4,2 %, frente a los 6 billones de rublos (aproximadamente 70.800 millones de dólares) y el 3,8 % del PIB registrados en 2023. El volumen de la economía creativa se estima en aproximadamente 7,5 billones de rublos (aproximadamente 88.500 millones de dólares).
En Rusia, el valor añadido bruto de la economía creativa aumentó un 65 % en cinco años, teniendo en cuenta la inflación, mientras que el PIB del país creció un 15,9 %. De este modo, la economía creativa creció aproximadamente cuatro veces más rápido que el PIB.
El sector emplea a 4,5 millones de personas, lo que representa el 6,2 % del total de personas ocupadas en el país. Al mismo tiempo, existe una marcada diferencia en el nivel de desarrollo de las distintas industrias: las cinco más grandes —software, publicidad y relaciones públicas, gastronomía, artes escénicas y arquitectura— representan el 75 % del valor añadido bruto de las industrias creativas, mientras que las cinco de menor volumen —diseño, moda, música, artes y oficios populares y videojuegos— generan apenas el 1,4 %, lo que apunta a un importante potencial de crecimiento futuro.
En la economía creativa rusa, en 2025 el software representó el 39,29 % del valor añadido bruto; la publicidad y las relaciones públicas, el 15,08 %; las artes escénicas, el 11,31 %; la arquitectura y el urbanismo, el 6,97 %; la gastronomía, el 6,22 %; el ocio y el entretenimiento, el 4,72 %; los medios de comunicación y la prensa, el 4,4 %; y el cine y las series, el 3,56 %.
Brasil también cuenta con un importante potencial: la economía creativa representa alrededor del 2,91 % del PIB y genera más de 43.000 millones de dólares al año. São Paulo se encuentra entre las tres principales ciudades creativas de América Latina. La política estatal incluye medidas para combatir la piratería, apoyar los fondos culturales, desarrollar la educación y respaldar a las pequeñas empresas, incluidas las de las ciudades pequeñas.
Indonesia presenta una de las mayores participaciones de la economía creativa en el PIB, con un 7,3 %. El país desarrolla activamente las exportaciones de productos alimenticios, especias y hierbas locales, y también atrae inversiones hacia este sector.
Modelo tradicional y cultural
India, Sudáfrica, Egipto, Irán y Etiopía cuentan con un importante potencial cultural que todavía no se ha convertido plenamente en valor económico. Este modelo se basa en la artesanía, el patrimonio histórico, el cine, el turismo y la identidad nacional. Al mismo tiempo, la digitalización amplía gradualmente las posibilidades de comercializar el capital cultural.
India es uno de los ejemplos más destacados de la combinación de capital humano, economía digital e industrias creativas. Según el estudio de TV BRICS «Desarrollo de las industrias creativas: países BRICS», en el GII 2025 el país mantuvo su condición de economía cuyos resultados de innovación superan las expectativas para su nivel de desarrollo económico. India forma parte de este grupo desde hace 15 años consecutivos, desde 2011, a pesar de pertenecer al grupo de países de ingresos medios.
Los sectores creativos del país emplean a unos 50 millones de personas, lo que representa el 8,3 % de la población activa. Mumbai sigue siendo uno de los principales centros de la industria cinematográfica mundial. La participación de India en el mercado mundial de la animación y los efectos visuales podría aumentar del 10 % al 25 % para 2030, lo que podría generar entre 75.000 y 125.000 nuevos puestos de trabajo. Cada puesto de trabajo en la industria cinematográfica genera, en promedio, otros 3,7 empleos en sectores relacionados, como el turismo y el transporte. Una de las principales ventajas de India radica en la combinación de un amplio mercado laboral, una infraestructura digital desarrollada y una sólida posición en el ámbito de los servicios de tecnologías de la información. Esto crea las condiciones para combinar las industrias creativas tradicionales con soluciones tecnológicas y desarrollar nuevos modelos de exportación.
Irán combina un importante capital cultural con un notable potencial de innovación. En el GII 2025, el país ocupó el puesto 70 y se situó entre las economías de ingresos medios que más han mejorado su posición desde 2013. El sector creativo iraní incluye la producción cinematográfica, la animación, los videojuegos, el diseño, la artesanía y el turismo. El país cuenta con un parque especializado en industrias culturales y creativas que reúne empresas, empresas emergentes y proyectos en ámbitos como el cine, la música, la animación, los videojuegos, la joyería, la artesanía, el turismo y las tecnologías de la información. Se presta especial atención a la comercialización de desarrollos, el avance tecnológico y la creación de empleo. La cinematografía ocupa un lugar destacado y actúa simultáneamente como sector económico y como instrumento de proyección cultural internacional de Irán.
Egipto y Sudáfrica cuentan con un gran potencial para seguir desarrollando el sector, pero necesitan inversiones e infraestructura. En Egipto, las primeras estimaciones situaban este indicador en menos del 1 % del PIB, mientras que los datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo correspondientes a 2024 permiten estimarlo en aproximadamente un 3 %.
Sudáfrica presta especial atención al desarrollo de los medios audiovisuales, en particular a la creación de contenidos y la exportación de servicios audiovisuales, mediante la atracción de inversiones públicas.
Etiopía todavía presenta uno de los niveles más bajos de contribución de la economía creativa al PIB (0,9 %), pero cuenta con un patrimonio cultural único y un importante potencial para seguir desarrollando las industrias creativas. Para el país, el principal desafío consiste en crear las condiciones necesarias para que los recursos culturales puedan transformarse en productos comercialmente sostenibles, nuevos puestos de trabajo y oportunidades de exportación.

Las ciudades de los BRICS+ como clústeres de inversión
Las ciudades se están convirtiendo en los principales puntos de concentración del capital creativo. Forman un sistema distribuido de especialización que reúne talento, tecnología, educación, infraestructura y capital.
Según los datos del Índice Global de Ciudades Innovadoras (HSE GCII) de 2024, las ciudades de BRICS+ muestran un notable crecimiento en ámbitos como la industria de los videojuegos, el diseño y el arte digital. Entre las ciudades de los BRICS+, Shanghái (7.º puesto) y Pekín (9.º puesto) ocupan las posiciones más altas del ranking y se han convertido en importantes centros de desarrollo tecnológico y de animación.
Guangzhou y Hangzhou han reforzado considerablemente sus posiciones gracias al desarrollo de los deportes electrónicos, la presencia de grandes empresas de tecnologías de la información y el crecimiento de modernos estudios de animación. Moscú ocupó el 15.º puesto, demostrando un gran potencial en el diseño industrial y el sector de las tecnologías de la información. São Paulo (22.º puesto) sigue siendo un importante centro de las industrias musical y arquitectónica de América Latina. Mumbai (36.º puesto) mantiene una posición destacada en los ámbitos de la producción cinematográfica y la animación. Dubái avanzó 38 posiciones, hasta situarse en el puesto 38, lo que confirma el potencial de la industria del lujo y la arquitectura como motores del sector creativo. Teherán, al pasar del puesto 108 al 71, mostró avances en arquitectura y diseño de joyería.
Este enfoque permite considerar las ciudades no como espacios que compiten entre sí con una especialización similar, sino como elementos de un sistema productivo distribuido, en el que cada metrópoli desempeña una función específica dentro de una cadena de producción común.
Infraestructura de innovación y base tecnológica
La digitalización constituye la base para ampliar la escala de la economía creativa. Las tecnologías en la nube, la inteligencia artificial, las redes de alta velocidad, la capacidad de procesamiento y las plataformas digitales permiten distribuir productos prácticamente sin limitaciones territoriales.
En 2024, el crecimiento del capital riesgo estuvo relacionado en gran medida con grandes operaciones en el ámbito de la inteligencia artificial. China ocupa el segundo lugar en financiación de capital riesgo en etapas avanzadas, número de solicitudes de patentes y eficiencia de las supercomputadoras. Los EAU ocupan el puesto 30 en el Índice Global de Innovación (GII) 2025 y continúan desarrollando un entorno favorable para las empresas tecnológicas y creativas. India ocupa posiciones destacadas en la exportación de servicios de tecnologías de la información. Brasil ocupa el puesto 52, Indonesia el 55 y Rusia el 60.
La computación en la nube, las redes 5G y las modernas capacidades de procesamiento reducen los costes de producción y distribución de contenidos digitales y amplían las posibilidades de escalarlos. La inteligencia artificial permite difuminar las fronteras entre los creadores de las industrias creativas y la audiencia, reduce los costes de producción de determinados tipos de contenidos digitales y crea nuevos modelos de monetización. Como resultado, la infraestructura tecnológica deja de ser un elemento auxiliar y se convierte en uno de los principales activos de la economía creativa.
A escala de los BRICS+, las plataformas digitales compatibles, las soluciones de pago, las herramientas de concesión de licencias y los sistemas de gestión de derechos digitales pueden formar el marco tecnológico de una economía creativa transfronteriza. Al mismo tiempo, la infraestructura tecnológica por sí sola no genera valor económico final: el principal resultado de su utilización es un producto intelectual que puede protegerse, licenciarse y convertirse en un activo independiente.
Causas del déficit de financiación de las industrias creativas
El principal problema de la financiación de las industrias creativas radica en el desajuste entre la naturaleza de sus activos y los requisitos tradicionales del sector financiero. Una empresa emergente del sector creativo puede no disponer de un volumen significativo de bienes inmuebles o equipos, pero sí contar con un catálogo musical, una franquicia de videojuegos, una patente, un guion o un personaje reconocible capaz de generar ingresos en el futuro.
Para el sector bancario, esto implica pasar de una evaluación basada principalmente en garantías materiales a una valoración de los flujos de ingresos futuros, la calidad de la propiedad intelectual y la sostenibilidad del modelo de negocio. En otras palabras, la cuestión clave no es solo con qué recursos cuenta un proyecto en la actualidad, sino también qué flujo de ingresos puede generar su activo intelectual en el futuro.
El experto Gueorgui Grits señala una serie de barreras sistémicas que frenan la expansión de los negocios creativos en los BRICS+. Entre ellas se encuentran la competencia entre los países por las esferas de influencia en los mercados regionales, la ausencia de una estrategia clara para el desarrollo de la economía creativa dentro de la alianza, la falta de criterios formalizados para el análisis comparativo y de un marco conceptual común, así como una burocracia excesiva en materia de protección de los derechos de autor y una débil aplicación de la legislación a escala internacional.
El experto también destaca las dificultades de acceso al capital riesgo y a las inversiones a largo plazo.
«Para garantizar que las industrias creativas dispongan de recursos suficientes, sería conveniente crear instrumentos regionales de financiación del emprendimiento creativo basado en la cooperación entre países, como un Fondo de Apoyo al Emprendimiento Cultural de los países BRICS+ o subvenciones y premios internacionales específicos para todo el conjunto de las industrias creativas», subrayó.
Abed Amiri, experto en cooperación económica y tecnológica en el marco de los BRICS, transformación digital y aplicación de la inteligencia artificial en los negocios, considera que el principal problema de los BRICS+ radica en la brecha entre el valor real de los activos intelectuales y la capacidad del sistema financiero para reconocerlo y convertirlo en capital.
Una marca, un software, una patente o un contenido cultural pueden tener un alto valor económico, pero para un banco solo se convierten en garantías aceptables cuando pueden valorarse de forma transparente, formalizarse jurídicamente de manera adecuada y, si es necesario, transferirse y venderse en el mercado. En muchos países BRICS+, esta cadena todavía no está completamente desarrollada

Abed Amiri / Experto en cooperación económica y tecnológica en el marco de los BRICS, transformación digital y uso de IA en los negocios

Cómo pueden los BRICS+ crear un mercado común de las industrias creativas
Para crear una economía creativa transfronteriza en los BRICS+ es necesaria una cadena de valor integral que siga el siguiente proceso: crear → proteger la propiedad intelectual → financiar → producir → distribuir → monetizar.
Esta secuencia permite pasar de proyectos culturales aislados a una integración económica plena. Una de las posibles líneas de actuación es la producción conjunta de contenidos, desde películas y series hasta videojuegos, animación y arte digital.
En este modelo, la educación se convierte en un recurso de inversión. La cadena «educación, talento, empresas emergentes, propiedad intelectual y exportaciones» puede sentar unas bases sólidas para el desarrollo del emprendimiento creativo. Las alianzas universitarias y los programas conjuntos de maestría en el ámbito de la economía creativa y la cooperación internacional pueden contribuir a la formación de profesionales y favorecer la movilidad académica. Los especialistas formados crean equipos y empresas emergentes, desarrollan propiedad intelectual y llevan los productos creados a los mercados nacionales e internacionales. En este contexto, los programas conjuntos de movilidad académica se convierten en elementos de un mercado común de competencias de los BRICS+.
La digitalización debe facilitar la participación de las pequeñas y medianas empresas en el comercio transfronterizo mediante soluciones de pago, marketing digital, plataformas y herramientas de distribución. Otra condición para la integración será el progresivo acercamiento de los estándares contables, la clasificación de las industrias creativas y la regulación de las operaciones transfronterizas. Esto permitirá mejorar la comparabilidad de las estadísticas y facilitar la interacción entre empresas e inversores.
A escala de los BRICS+, son necesarios enfoques compatibles en materia de protección de la propiedad intelectual, concesión de licencias, derechos digitales, operaciones transfronterizas y producción conjunta. No se trata necesariamente de crear una legislación única, sino de garantizar la compatibilidad de las normas y la previsibilidad de las condiciones para las empresas, los inversores y los titulares de derechos.
Ámbitos prometedores de integración en los países BRICS+
Entre las áreas con mayor potencial se encuentran los clústeres creativos internacionales: proyectos cinematográficos y audiovisuales conjuntos de India, Rusia y Egipto; la cooperación entre China, los EAU y Brasil en materia de diseño y arquitectura; y el desarrollo del arte digital y la industria de los videojuegos con la participación de Rusia, Indonesia e Irán.
Otra línea de desarrollo potencial son las rutas culturales y turísticas transfronterizas que integren el patrimonio cultural y los productos creativos de los países BRICS+. Este formato puede contribuir a ampliar la demanda turística, prolongar la duración de las estancias y crear nuevas oportunidades para las pequeñas y medianas empresas, desde el sector de la hostelería y la gastronomía hasta los productores locales de bienes culturales y creativos.
La diplomacia cultural también puede desempeñar una función económica mediante festivales, residencias artísticas, exposiciones conjuntas, programas educativos y otros formatos que favorezcan la creación de vínculos profesionales entre representantes de las industrias creativas.
A largo plazo, uno de los elementos de la infraestructura común podría ser una plataforma digital para la distribución de contenidos de los países BRICS+, incluidas obras audiovisuales, música y proyectos educativos y culturales. Este mecanismo podría ampliar el acceso de los contenidos nacionales a las audiencias de otros países y generar nuevas oportunidades para su monetización transfronteriza.
El experto Gueorgui Grits ofrece un ejemplo concreto de una herramienta práctica de integración: «Como ejemplo práctico, cabe mencionar la plataforma internacional de interacción para representantes de las industrias creativas de los países BRICS y los Estados socios, BRICS Creative Industry». Sus objetivos son crear una red de contactos profesionales, apoyar proyectos conjuntos, impulsar el potencial exportador de los productos creativos, desarrollar programas de formación continua y establecer normas comunes de cooperación.
Oportunidades de inversión
Para los inversores, las oportunidades más prometedoras no se encuentran tanto en disciplinas artísticas concretas como en la infraestructura que las sustenta. Las oportunidades de inversión en la economía creativa de los BRICS+ pueden clasificarse en cinco tipos de activos:
- Activos de contenidos, que incluyen cine, música, videojuegos y animación.
- Activos de infraestructura, representados por plataformas, sistemas de pago, servicios en la nube y herramientas de distribución.
- Activos intelectuales, como la propiedad intelectual, las licencias, las marcas y los catálogos.
- Activos de capital humano e infraestructura de desarrollo, como la educación, las aceleradoras, los laboratorios y otros mecanismos de formación y apoyo a proyectos.
- Infraestructura financiera, que incluye la valoración de la propiedad intelectual, la financiación respaldada por flujos de ingresos futuros y los seguros para proyectos creativos.
Según el experto Abed Amiri, para los inversores privados resultan especialmente atractivos aquellos ámbitos capaces de convertir la creatividad en ingresos sostenibles y escalables. Entre ellos se encuentran los contenidos digitales, los videojuegos, las plataformas de medios, las tecnologías basadas en inteligencia artificial, así como el diseño y las marcas locales con potencial exportador.
«Por lo general, este tipo de negocios requiere un capital inicial relativamente menor que las industrias pesadas, llega al mercado más rápidamente y puede alcanzar, a través de los canales digitales, audiencias mucho más allá de las fronteras nacionales. Además, los proyectos que combinan la cultura local con la tecnología pueden generar una ventaja competitiva tanto en el mercado interno como en el comercio entre los países BRICS+», afirmó el experto.
De este modo, el inversor obtiene un mapa de las principales oportunidades. Se trata de invertir en una cadena de producción que permita monetizar el código cultural único de la asociación.
Los inversores deberían prestar atención a aquellos clústeres regionales donde ya existe una infraestructura consolidada y una alta concentración de talento: Shanghái y Pekín en el ámbito tecnológico, Dubái en el diseño de alta gama, Moscú en las tecnologías de la información y el diseño industrial, y Mumbai en la industria cinematográfica.
Autor: teleSUR - TV BRICS
Fuente: TV BRICS




