Brote de ébola en RD del Congo deja 447 fallecidos y 1.460 casos confirmados
Las autoridades sanitarias de la RDC señalaron que 595 personas permanecen bajo tratamiento, mientras que 213 lograron recuperarse de la enfermedad.
El brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur. Foto: EFE
3 de julio de 2026 Hora: 11:59
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La República Democrática del Congo (RDC) informó que el brote de ébola declarado en el este del país dejó hasta el momento 447 fallecidos y 1.460 casos confirmados, según el más reciente balance oficial correspondiente al 1 de julio.
De acuerdo con el boletín divulgado por el Ministerio de Comunicación y Medios del Gobierno de Kinshasa, la tasa de letalidad se ubica actualmente en el 30,6 %, lo que representa una reducción de 0,6 puntos porcentuales respecto al informe anterior.
Las autoridades sanitarias señalaron que 595 personas permanecen bajo tratamiento, mientras que 213 lograron recuperarse de la enfermedad. El informe añade que el seguimiento de contactos continúa con una cobertura del 82,7 %, como parte de las acciones para contener la propagación del virus.
Paralelamente a la respuesta médica, las instituciones congoleñas intensificaron las campañas de información dirigidas a la población, debido a la persistente desconfianza de algunos sectores hacia las medidas adoptadas para enfrentar la epidemia.
En ese contexto, el Instituto Nacional de Salud Pública de la RD del Congo indicó que los equipos de respuesta, junto con las autoridades locales, organizaciones colaboradoras y las comunidades, continúan trabajando para fortalecer la confianza ciudadana y frenar la transmisión del virus.
Por su parte, el presidente de la RDC, Félix Tshisekedi, reiteró la necesidad de una respuesta coordinada entre los países africanos durante un encuentro con su homólogo de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa. El mandatario sostuvo que la cooperación sanitaria transfronteriza constituye una prioridad estratégica para un país rodeado por nueve naciones.
Asimismo, advirtió que la inseguridad provocada por los conflictos armados en algunas zonas del este congoleño dificulta las labores de prevención, vigilancia epidemiológica, atención médica y respuesta ante emergencias sanitarias. En ese sentido, Ramaphosa respaldó el llamado a establecer un alto al fuego con fines humanitarios.
El brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur, y posteriormente se extendió a las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
La epidemia también se ha propagado a Uganda, donde las autoridades confirmaron 20 contagios, de los cuales 15 corresponden a casos importados desde la República Democrática del Congo, además de dos fallecimientos.
El Gobierno de Francia también confirmó la detección de su primer caso positivo de ébola, correspondiente a un médico que regresó tras cumplir una misión en territorio congoleño.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 y el 50 % y para la que actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico. El organismo considera alto el riesgo de expansión en el África subsahariana y bajo el riesgo a escala mundial.
Asimismo, considera que la circulación del virus comenzó en Ituri aproximadamente dos meses antes de que se declarara oficialmente el brote y, el pasado 17 de mayo, calificó la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
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Con las cifras actuales, esta epidemia se ha convertido en la tercera más grave registrada desde que se tiene constancia del virus.
Solo es superada por el brote que afectó a África Occidental entre 2014 y 2016, con cerca de 11.000 fallecidos y 28.000 contagios, y por el registrado en el este de la RDC entre 2018 y 2020, que dejó 2.299 muertos y 3.481 casos.
El ébola es una enfermedad viral que se transmite por contacto directo con la sangre, los fluidos corporales o los tejidos de personas y animales infectados. La infección puede provocar fiebre alta, vómitos, diarrea, hemorragias internas y externas, además de causar complicaciones graves que, en numerosos casos, pueden derivar en la muerte si el paciente no recibe atención médica oportuna.
Autor: teleSUR: idg - JDO
Fuente: Agencias




