Bolsonaro se retracta en el debate presidencial y pide perdón a Lula

Lula encaró a Flávio Bolsonaro por su voto contra la licencia de maternidad y el candidato del PL terminó retractándose y pidiendo perdón, en el último debate presidencial.

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El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva (d), y el candidato de la oposición Flávio Bolsonaro, asisten a un debate en los estudios de TV GLOBO este viernes, a dos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en Río de Janeiro. Foto: EFE


24 de octubre de 2026 Hora: 00:02

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El debate presidencial brasileño retomó su segundo bloque con una tensión que venía arrastrándose desde el intervalo, cuando Lula da Silva pidió un derecho de respuesta por sentirse ofendido por su oponente. La producción quedó en resolverlo, pero el intercambio que siguió dejó en claro que el agravio ya ocupaba el centro del estudio.

La dinámica del segmento obligaba a cada candidato a elegir uno de los diez temas del telón, sin repetirlos, y a formular una pregunta. Lula resultó sorteado para abrir y se plantó ante la pantalla con la decisión tomada de antemano, las políticas sociales, el territorio donde su campaña se siente más cómoda.

El asunto no fue casual. Lula retomó la pregunta que su adversario dejó sin responder en el debate anterior y la formuló mirando a las mujeres presentes en el estudio. Le recordó a Flávio Bolsonaro que fue el único diputado estadual de Río de Janeiro en votar contra la ampliación de la licencia de maternidad y le exigió una explicación.

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La respuesta del candidato del Partido Liberal (PL) llegó con una admisión poco frecuente en plena campaña. Dijo que votó aquello hace bastante tiempo, convencido de que la medida podía dificultar el empleo de las mujeres, y que se equivocó. Después de casarse y de tener dos hijos, afirmó, sabe la importancia de que la madre esté cerca del hijo incluso más de 180 días si es posible, y que hoy votaría completamente distinto.

Lula no se conformó con la retractación. Cuando tuvo la oportunidad de votar, no lo hizo, remarcó, y ahora que las mujeres están más activas en la vida política y pelean más, el candidato aparece a decir que votaría distinto. A la admisión tardía le sumó una segunda pregunta, la del apodo con que su rival rebajó al programa de transferencia de ingresos.

Le preguntó por qué llamó Bolsa Farelo al Bolsa Família, y él mismo tradujo el sentido de la palabra, falta de respeto hacia el pueblo pobre. Para la clase media alta que vive alejada de la necesidad, dijo, los pobres no valen nada.

La escalada derivó entonces en el agravio personal. Flávio Bolsonaro había llamado a Lula de nueve dedos, y el presidente recogió la frase para devolverla con la biografía de un trabajador. Perdió el dedo a los 17 años, explicó, en el turno nocturno de una fábrica al que acudía porque o trabajaba o no comía. «No voy a permitir que un miliciano me llame nueve dedos», lanzó, y agregó que su rival jamás trabajó, que su primer empleo anotado en la tarjeta de trabajo fue un cargo falso que le consiguió su padre.

Flávio Bolsonaro respondió con una disculpa acotada. Si te ofendí al llamarte nueve dedos, te pido perdón, no quería ofenderte, dijo, pero de inmediato convirtió la disculpa en una exigencia. Le reclamó a Lula que pida perdón a las personas en situación de calle, que según su versión casi se duplicaron durante el actual gobierno, y a los titulares del Bolsa Família, a los que acusó de haber quedado olvidados durante cuatro años.

La cifra que manejó fue de 199.000 personas en situación de calle que ahora serían casi el doble. Del Bolsa Família sostuvo que Lula se acordó de sus beneficiarios apenas 17 días antes de la elección, con un reajuste que equivale a tres reales por día, lo justo para comprar tres huevos, ironizó.

Autor: TeleSUR - MS

Fuente: TeleSUR