Migraciones

En el 2023, la cifra de inmigrantes irregulares que entró en España se disparó un 82,1 por ciento respecto a 2022. Foto: EFE


5 de julio de 2024 Hora: 15:59

En el actual mandato presidencial, la cifra de migrantes internacionales a EE.UU. supera a las administraciones de Trump, Obama y Bush, con más de 6.3 millones de migrantes si se cuentan solo los detenidos en el intento ilegal de llegar a Estados Unidos.

Si no sucediera un acontecimiento de mayor magnitud, aparentemente será la frontera la que definirá la Casa Blanca.

Definitivamente, este es uno de los temas más polarizados que concretan el final de la campaña electoral, a decidirse en noviembre próximo. Por qué ahora, previo a las próximas elecciones, intentan legalizar a los indocumentados cónyuges de los ciudadanos estadounidenses y cerrar la frontera a cientos de miles de inmigrantes que pretendan llegar. Es un contenido demarcatorio, que va acompañado de la política del miedo.

Aunque provienen de todo el mundo, la mayoría de los inmigrantes que llegan a la frontera proceden de países latinoamericanos. En el actual mandato presidencial, la cifra de migrantes internacionales al principal destino supera a las administraciones de Trump, Obama y Bush, con más de 6.3 millones de migrantes, si se cuentan solo los detenidos en el intento ilegal de llegar a Estados Unidos.

Frontera sur

Una nueva política intentará proteger de la deportación aunas 500.000 personas, que se beneficiarían con las medidas propuestas por el presidente estadounidense, Joe Biden.

Estar casado con un ciudadano estadounidense y demostrar permanencia durante al menos diez años, provee un camino hacia la ciudadanía y podría favorecer en su generalidad a inmigrantes de origen mexicano. Como estimado, serían unos 320.000 inmigrantes mexicanos, del total de potenciales beneficiarios. Igualmente, consideran que la orden ejecutiva favorecerá a 50.000 jóvenes menores de 21 años.

Los demócratas confían en que esta medida atenuará la contienda electoral. Mientras tanto, algunas encuestas muestran que el tema “frontera sur”, que ya alcanza cifras récord de personas que la trasgreden, inclina la balanza en la mano dura de Donald Trump. Los republicanos critican por floja a la Administración Biden y lo acusan del empeoramiento de la situación, mientras tanto algunos demócratas “progresistas” solicitan más atención a los migrantes.

El tema migratorio se ha convertido en motivo de fuertes discusiones y polarización entre demócratas y republicanos. Foto: EFE

Hay que decir que el garrote republicano ha impedido que avancen las propuestas en materia de inmigración, presentadas por Biden al Congreso. Sucedió cuando, recién llegado a la presidencia, intentó un camino a la ciudadanía para 11 millones de inmigrantes.

Es conocido que los congresistas que restringen las migraciones argumentan que al llegar a la frontera se convierten en una carga para la economía. Sin embargo, para una población envejecida y con menos hijos en la próxima década, un repunte de la inmigración representaría más probabilidades de un mercado laboral activo en profesiones de mayor demanda insatisfecha.

La Oficina de Estadísticas Laborales reportó que -a largo plazo- Estados Unidos confronta escasez de personas en busca de empleo, y cita como positivo el dato de que en el 2022 los inmigrantes representaron un máximo histórico del 18,1 por ciento de la población activa civil estadounidense. En el 2023, convivía la contradicción del desempleo con la escasez de mano de obra en casi 3 millones de trabajadores.

Este año fue promovido un proyecto que rechazaría a los inmigrantes en la misma frontera y también fue descalificado. Desde el inicio, el juego electoral estaba planteado para que los votantes llegaran con la antorcha encendida al 5 de noviembre del 2024.

El corredor migratorio más grande

El flujo irregular es constante, indica el “Informe sobre las migraciones del mundo 2024”, publicación insignia de la OIM. Creada en 1951, la Organización Internacional para las Migraciones determinó que el flujo de migrantes del 2020 a nivel internacional fue de 281 millones de migrantes, lo que correspondió a un 3,6 por ciento de la población.

Según la División de Población, el número de mujeres migrantes en el 2020 constituyeron el 48 por ciento de los migrantes internacionales. Actualmente los hombres migrantes continúan en mayoría, frente a las mujeres, excepto en los mayores de 60 años.

La generalidad de los migrantes internacionales en plena pandemia residían en Asia y Europa (31 por ciento respectivamente), seguidos de América del Norte (21 por ciento), África (9 por ciento), América Latina y el Caribe (5 por ciento) y Oceanía (3 por ciento). Asombra que 41 millones eran menores de 20 años. Tres de cada cuatro personas oscilaban entre 20 y 64 años. Como nunca antes, sus prioridades debieron ser asumidas con respeto. Salvar vidas y proteger a las personas en movimiento, impulsar soluciones al desplazamiento y facilitar vías para la migración regular.

La Administración demócrata estadounidense sostiene una fuerte presión política e igualmente ha sido criticada, porque esas estrategias arriesgan la vida de muchas personas que necesitan protección. Mientras tanto, los bandos contendientes deliberan quién es el mejor aguantando el flujo fronterizo.

En el intento de cruzar ilegalmente, lo hacen de forma reiterada con el peligro multiplicado para sus vidas. En los últimos años, llegó al pico histórico de hasta 10.000 migrantes que alcanzaron llegar a la frontera, en un solo día. Más recientemente, esas cifras han rondado las 3.000 personas.

El cruce a pie de la frontera entre México y EE.UU. supone numerosos riesgos para los migrantes, que a menudo van acompañados de sus familias. Foto: EFE

Lo citan todos los días las agencias de prensa y lo reporta la propia Patrulla Fronteriza, con decenas de migrantes muertos por ahogamiento en los ríos y canales, o en el desierto, expuestos a temperaturas de más de 40 ºC, mientras huyen como presas de sus “cazadores”.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) lo reconoce cuando señala: “Un número creciente de personas en Centroamérica están siendo forzadas a abandonar sus hogares. En todo el mundo, la cifra se acerca a las 597.000 personas refugiadas y solicitantes de asilo de El Salvador, Guatemala y Honduras”.

Especifican a los que huyen de la violencia, según un comunicado de la Acnur, incluida la violencia de género, las amenazas, la prostitución y las extorsiones de las pandillas, así como el reclutamiento para integrar sus filas.

“Las personas LGBTI – lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales – también huyen de las persecuciones”, enfatiza la agencia dedicada a salvaguardar los derechos y la asistencia vital. “Muchas más han sido desplazadas en más de una ocasión dentro de sus propios países o han sido deportadas de vuelta a ellos (con frecuencia, en condiciones riesgosas). La pobreza y la inestabilidad, combinadas con los estragos del cambio climático y el impacto socioeconómico de la pandemia de Covid-19, han agravado la situación”.

En cambio, la mayoría de los registros no los incluyen porque no tienen metodologías de perspectiva de género para captar a las personas que se identifican como algo distinto a hombre o mujer. Casi nunca desglosan los datos por identificación LGBTIQ+, lo cual le resta importancia a la complejidad de sus problemas.

Un país distinto al natal

La migración en todos los tiempos ha caracterizado a la humanidad. Motivados por la búsqueda de mejores condiciones ambientales o el sentido de la sobrevivencia que los obliga a huir del desastre climático. Sucede por los conflictos sociales, violaciones, abusos, hasta la exploración de oportunidades económicas, estudio o reunificación familiar. Sin embargo, como nunca antes, actualmente por razones múltiples, existe el mayor número de personas viviendo en un país distinto al natal.

Ahora la ONU reconoce en su agenda 2030 la contribución positiva de las personas migrantes al crecimiento inclusivo y al desarrollo sostenible. Como meta, insta a los países a “facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas, incluso mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas”.

¿Por qué las vías irregulares son la opción más realista o la única abierta a los migrantes potenciales? La respuesta está en las restricciones de visado, vigentes para los países con bajos niveles de desarrollo; a las personas empobrecidas difícilmente se les deja entrar legalmente para mejorar sus condiciones de vida. Entonces, son los nacionales de países con muy alto nivel de desarrollo humano quienes pueden viajar, hasta sin visado, al 85 por ciento del resto de países.

Hasta ahora, fue en 2022 que se registró la cifra más alta de 2.4 millones de encuentros entre autoridades legales y foráneos en la frontera de México y Estados Unidos. Este límite territorial está considerado por la OIM como el corredor migratorio más grande del mundo, con 11 millones de personas en tránsito.

La Organización Internacional de Migraciones también señala un aumento de migrantes irregulares de 85 y 108 por ciento, respectivamente hacia Panamá y México.

Miles de migrantes de Suramérica y Centroamérica han formado caravanas para intentar llegar a los EE.UU. Foto: EFE

Para el 2020 se registró que la mayoría de estos migrantes procedían de América Latina y el Caribe (unos 26 millones), seguido de Asia (18 millones) y Europa (en torno a 7 millones). En los últimos 30 años se ha duplicado el número de migrantes que viven en América del Norte, alimentado fundamentalmente por la emigración desde América Latina, el Caribe y Asia.

En el 2022, los registros consignaron un aumento global de las remesas en dólares estadounidenses, de 831.000 millones hacia diferentes destinos. Las estimaciones de las remesas mundiales, pueden ser superiores a los datos señalados por el Banco Mundial, porque no captan otros flujos formales e informales. En particular hacia México, los envíos de remesas aumentaron de 42.000 millones de dólares en 2020 a más de 63.000 millones de dólares en 2023, de acuerdo con cifras del diario La Jornada.

Un 3,6 por ciento de la población mundial, o sea, unos 281 millones de migrantes internacionales refieren la pobreza, la violencia de género y la inseguridad como indicadores significativos para su desplazamiento del país natal.

Después del debate

“Eres un perdedor”, dijo el presidente. Trump, arremetió con su ráfaga de mentiras y culpó por todos los males del país a los “asesinos”, “ladrones” y “delincuentes”, tal como llamó a los migrantes. También dijo que Joe Biden solo ha creado “trabajos para inmigrantes ilegales”.

“Tenemos que sacar a muchas de estas personas, y tenemos que sacarlas rápido, porque van a destruir nuestro país”, arremetió el candidato republicano sin especificar cómo lo haría, aunque sí dijo que “a todos”, al tiempo que acusó a Biden de no hacer lo suficiente para proteger la frontera.

Los ataques xenófobos latieron en cada tema por la parte republicana. Por ejemplo, cuando se habló de la seguridad social, Donald Trump dijo que los migrantes la “están destruyendo”. “Toman nuestras escuelas, hospitales y tomarán nuestra seguridad social”. Incluso, añadió que “los países extranjeros ya no respetan a Estados Unidos, no les agradamos y creen que somos estúpidos, por cómo Biden ha manejado el tema de la inmigración”.

“La gente entra y mata a nuestros ciudadanos. Lo llamanBiden crime, pero yo lo llamo Biden migrant crimes (crímenes cometidos por inmigrantes bajo el mandato del demócrata)”, enfatizó Trump, después de recrear que Estados Unidos tenía la frontera más segura y ahora la peor en la historia.

El expresidente Donald Trump, candidato republicano a las próximas elecciones en EE.UU., no ha cesado de demonizar a los inmigrantes durante su actual campaña. Foto: EFE

En su retórica incendiaria, el republicano calificó al actual presidente como: “Biden es un quejica” que “no hace nada”.  Complementó con que la actual política ha convertido a Estados Unidos en un país inseguro, al permitir la entrada de millones de personas. “Estamos viviendo en nidos de ratas, matan a la gente en fronteras, en Nueva York, en California, en cada Estado por culpa de políticas ridículas”, insistió.

Asumió que ahora viven en un país no civilizado, enfáticamente por la presencia de los inmigrantes. En particular en la ciudad de Nueva York, refiriéndose a los albergues que acogen a más de 200.000 migrantes, ahora “viven en hoteles de lujo”. Aunque los migrantes han denunciado las condiciones de insalubridad en que pernoctan, nada parecido a la hiperbólica e insidiosa sugerencia de Donald Trump, que mantuvo en el centro a la política migratoria.

Los vigilantes

Ante el aumento del flujo migratorio, la Asamblea General de la ONU proclamó hace 24 años el 18 de diciembre como el Día Internacional del Migrante. Diez años antes acordó la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares.

Igualmente se insiste por parte de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en el recordatorio consciente de los migrantes desaparecidos o muertos en el intento.

Son personas expuestas a condiciones extremas, millones de ellos son niños víctimas de abusos o conflictos bélicos en sus países. El desplazamiento forzado de la niñez desde el norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras) y México, ha sido también agravado por las expulsiones desde los Estados Unidos, indicó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Después de determinar no perecer en el pueblo natal, como indocumentados deben enfrentar como obstáculos para impedir el ingreso a Estados Unidos, los altos costos legales y policiales. Al respecto, el diario mexicano La Jornada, precisa: “está claro que los polleros no cobran por transportar a sus clientes, sino por facilitarles eludir la vigilancia de las autoridades migratorias de uno y otro lados de la frontera”. Lo que deja en evidencia que “sería imposible burlar el impresionante despliegue tecnológico estadounidense sin sobornos, encubrimientos y componendas entre los coyotes y los supuestos vigilantes”.

No obstante, Washington invertirá 25.000 millones de dólares en su Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y su Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) durante el 2024. A ello le sumarán el presupuesto de algunas agencias de la lucha antinmigrante. Sin contar que los estados del sur estadounidense han hecho enormes asignaciones económicas a favor de la xenofobia, incluso cuando no tienen fronteras internacionales terrestres como la Florida. 

Pese a las solicitudes de varios Gobiernos, la Casa Blanca continúa invirtiendo más en impedir la llegada de migrantes que en atender las causas que motivan la emigración. Foto: EFE

Para nadie es un secreto que con una parte de esos recursos financieros pueden reducirse las causas de la migración en varios países de la región. No habría otro modo de viabilizar esta dura realidad, sino que los Gobiernos trabajen de conjunto en las soluciones que alivien las causas fundamentales de la migración irregular y forzada. Del mismo modo en el respeto -a lo largo del viaje- de los derechos de los menores refugiados y migrantes adultos, que sufren diversas formas de explotación, la trata y hasta trabajo forzoso.

Similares situaciones, también aplican al migrante irregular cuando llega a otro destino. Son discriminados, reciben un trato xenófobo, se les limita la información, el acceso a las oportunidades de trabajo apropiado a su capacidad. Incluso le restringen el acceso familiar a servicios de salud y educación.

La migración impulsa el desarrollo

Ante el desafío actual, Amy Pope, directora general de la OIM, presentó en Bangladesh “El Informe sobre las Migraciones en el Mundo, 2024”, texto que contribuye a comprender la complejidad de la movilidad humana, por medio de un análisis, con datos basados en evidencias.

El contenido impacta en el estigma contra los migrantes, porque “la migración internacional continúa impulsando el desarrollo humano”, afirma la Directora General de la OIM, sin desconocer que los migrantes provienen de la precariedad y el peligro.

Ellos han alcanzado una cifra de 117 millones, los niveles más elevados registrados en épocas recientes, refiere el informe de mayo del 2024, con énfasis en la necesidad de abordar cuanto antes, las crisis de desplazamiento. 

Destaca el incremento de las remesas hacia los países de origen, que no se detuvo a pesar de la pandemia de Covid-19. “De esos 831.000 millones en concepto de remesas, 647.000 fueron enviados por los migrantes a países de bajos y medianos ingresos. Estas remesas pueden llegar a conformar una porción muy significativa del PBI (producto interno bruto) de esos países y en todo el mundo han superado ahora a las inversiones extranjeras directas”.  

Los trabajadores inmigrantes también prestan servicios vitales de apoyo a la comunidad, aun cuando para sobrevivir en las nuevas circunstancias, deban soportar condiciones de trabajo explotadoras e impagos. En varios países del llamado “primer mundo”, las mayores carencias del mercado laboral son en profesiones que atraen a inmigrantes, como los auxiliares sanitarios a domicilio.

Los migrantes prestan servicios vitales de apoyo a las comunidades pertenecientes a los países destino. Foto: EFE

Datos públicos del año en curso, refieren que el sector de la asistencia sanitaria y los servicios sociales en Estados Unidos, dispone de unos 1.8 millones de puestos laborales vacantes. Igualmente en servicios profesionales, empresariales, jurídicos, mantenimiento de terrenos y conserjería, tienen 1.7 millones de plazas disponibles.

Alrededor del 22 por ciento de los inmigrantes actualmente trabajan en tales ocupaciones de servicios. En Estados Unidos, la proporción de inmigrantes en la población activa continúa creciendo a pesar de descensos durante la Administración Trump. En la actualidad, uno de cada cinco trabajadores estadounidenses ha nacido en otro país; reporta The Conversation, editada por periodistas profesionales.

Otro es el escenario para quienes llegan a Estados Unidos como solicitantes de asilo político. Sufren dificultades para la autorización de empleo, lo que retrasa su incorporación al mercado laboral.

Solamente desde una perspectiva económica, viabilizar la entrada legal de inmigrantes parece la medida más prudente; pero las leyes del juego político, como sus decisores, no tienen alma.

¿Bombardearlos para que no lleguen?

Al otro lado, en España, el segundo Estado de la Unión Europea (UE) que más inmigrantes recibe (después de Alemania), el partido de ultraderecha Vox propuso cambiar la ley, para que las Fuerzas Armadas tengan como misión respaldar a las Fuerzas de Seguridad frente a la inmigración ilegal.

El Observatorio Permanente de la Inmigración del Gobierno español publicó al terminar 2023 que había 593.014 extranjeros con documentación, más de los que había solo dos años antes. Aunque España sufre una de las tasas de desempleo más altas de Europa, con un 12,2 por ciento, aún las empresas se quejan de que no encuentran candidatos para cubrir muchos de los puestos.

Junto a Italia y Grecia, España es una de las tres grandes puertas de entrada europeas para la inmigración. En el 2023, la cifra de inmigrantes irregulares que entró en España se disparó un 82,1 por ciento respecto a 2022.

La realidad es que necesita a los migrantes para mantener su sistema de pensiones, porque la población está muy envejecida. Por el idioma común, la península ibérica es de interés para los latinoamericanos; también posee un marco legal más sencillo para la residencia y la ciudadanía, dados los lazos históricos.

Sin embargo, muchos inmigrantes latinoamericanos encuentran serias dificultades para mantener un alquiler y homologar sus títulos, lo que les obliga a trabajar en empleos muy por debajo de su nivel. Como sucede con los marroquíes, provenientes del principal país emisor o del África, fundamentalmente Senegal, Gambia y Guinea. Estos inmigrantes “sin papeles” intentan acceder por el mar Mediterráneo o Canarias, o por vía terrestre desde Ceuta o Melilla.

La movilización popular antirracista se erige como medio de lucha contra la comunicación del miedo y el lenguaje xenófobo del partido de extrema derecha español Vox. Foto: EFE

No obstante el aporte de los migrantes, la comunicación del miedo y el lenguaje xenófobo es la política de Vox, partido de extrema derecha que planteó actuar en la llamada “zona gris”, con operaciones de inteligencia sobre la opinión pública. Planean la coerción económica, bloqueos y boicots comerciales y ciberataques, para evitar avalanchas migratorias en la frontera, que consideran un objetivo estratégico de ciertos estados -señala Vox- para conseguir la desestabilización.

También en 2020 pidieron establecer un bloqueo naval para impedir la llegada de las “pateras”. En aquella ocasión, un Almirante y Jefe del Estado Mayor de la Armada General Teodoro López Calderón respondió públicamente que tenían el deber de rescatar a los náufragos y que ninguna marina realiza un bloqueo naval en su propio territorio.

Recientemente el Partido Popular (PP), igualmente de derecha, ha sustentado el uso de las Fuerzas Armadas para impedir la llegada de inmigrantes ilegales. En respuesta, reaccionó en contra el portavoz del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en el Congreso de los Diputados, Patxi López: “¿Lo siguiente qué es, bombardearlos para que no lleguen?”

La cuestión migratoria divide a los partidos políticos. Más lejos de la humanidad, más cerca del poderío.

La muerte de 36.000 civiles en Gaza, tampoco les merece un comentario. Ni el reconocimiento del Estado Palestino o la causa abierta en el Tribunal de la ONU por el genocidio que comente Israel. Y no estamos hablando de otra cosa; la base de la pobreza, la inmigración, el desplazamiento y la masacre, es la misma: la inhumanidad y la injusticia.

Autor: teleSUR - Rosa María Fernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *