«En primer lugar, agradezco al Gobierno de México y a la buena gente de la ciudad de Tijuana. Asimismo, quiero dar las gracias a Gianni Infantino, a Mattias Grafström y a los demás responsables de la FIFA. Quizá, de no haber sido por sus esfuerzos, hoy no estaríamos aquí. Sin embargo, también tenemos una queja», enfatizó en una entrevista con la televisión de la FIFA el entrenador iraní.