Presidente de Irán denuncia estrategia de EE.UU. para desestabilizar Asia occidental

«Se imaginaron que podrían convertir a Irán en otra Siria o Libia», señaló el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aludiendo a intentos externos de desestabilización.

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El mandatario iraní reiteró la disposición de su país a participar en cualquier proceso que, enmarcado en el derecho internacional, conduzca a la paz y prevenga conflictos. Foto: EFE


27 de enero de 2026 Hora: 23:05

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, advirtió que los movimientos militares y la retórica estadounidenses en Asia occidental forman parte de un esfuerzo calculado para desestabilizar la región, según informó la Presidencia iraní tras una conversación telefónica sostenida este martes con el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman.

«Las amenazas y operaciones psicológicas de los estadounidenses tienen como objetivo perturbar la seguridad de la región y no lograrán nada más que inestabilidad», declaró Pezeshkian al interlocutor saudí.

Los comentarios del mandatario iraní se produjeron en un contexto marcado por la llegada del portaaviones estadounidense Abraham Lincoln a la zona y un incremento de las declaraciones hostiles desde Washington. Funcionarios estadounidenses han acusado a Irán de reprimir protestas pacíficas, afirmaciones que Teherán rechaza categóricamente.

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Durante la llamada, Pezeshkian destacó un aumento sostenido de la hostilidad por parte de Estados Unidos y el régimen israelí desde el inicio de su administración, citando presión económica, la guerra de 12 días contra Irán y participación directa en la incitación a disturbios terroristas ocurridos recientemente en territorio iraní.

«Se imaginaron que podrían convertir a Irán en otra Siria o Libia», señaló el presidente iraní, aludiendo a intentos externos de desestabilización. «No reconocieron la verdad, la naturaleza ni la grandeza de la nación iraní. La presencia consciente y generalizada de nuestro pueblo en el lugar frustró sus conspiraciones», agregó, en referencia a las masivas movilizaciones ciudadanas registradas en las últimas semanas en todo el país.

Los días 8 y 9 de enero, grupos terroristas perpetraron ataques armados coordinados contra comisarías de policía, bases militares e infraestructura civil en varias ciudades iraníes. Las autoridades de Teherán sostienen que estos actos violentos buscaban generar un elevado número de víctimas y desestabilizar centros urbanos.

En este marco, el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, calificó como «una gran mentira al estilo Hitler» los reportes de medios occidentales que cifraron en 80.000 los fallecidos durante las protestas. Baqai aclaró que los registros oficiales indican 3.117 muertes en total, de las cuales 2.427 corresponden a civiles inocentes y personal de seguridad asesinados por terroristas.

Previamente, el presidente estadounidense Donald Trump había advertido a Irán sobre posibles ataques si mataba a quienes denominó «manifestantes pacíficos». Funcionarios iraníes han denunciado reiteradamente el apoyo de actores externos hostiles a los actos violentos y criticado la difusión de informes falsos por parte de medios occidentales.

Respecto a las negociaciones internacionales, Pezeshkian expresó escepticismo sobre la sinceridad de Occidente. «Estábamos en conversaciones con los estadounidenses cuando lanzaron un ataque militar contra nosotros a la vista de todo el mundo», recordó, aludiendo a la ofensiva estadounidense-israelí de 12 días ocurrida antes de la sexta ronda de diálogos nucleares. Asimismo, señaló que aunque Irán alcanzó un acuerdo con países europeos, fueron las autoridades estadounidenses quienes lo interrumpieron. «Para ellos, ‘negociación’ significa simplemente ejecutar lo que dictan. Eso no es diálogo», afirmó.

No obstante, el mandatario iraní reiteró la disposición de su país a participar en cualquier proceso que, enmarcado en el derecho internacional, conduzca a la paz y prevenga conflictos, siempre que se respeten plenamente los derechos de la nación iraní. «La unidad y cohesión de los países islámicos es la única garantía verdadera para la estabilidad y la paz duraderas en la región», subrayó Pezeshkian, quien expresó gratitud por el apoyo mostrado por naciones islámicas, particularmente Arabia Saudita, durante los recientes ataques.

En materia bilateral, el presidente iraní indicó que su administración prioriza ampliar las relaciones amistosas con países islámicos mediante un marco basado en la hermandad islámica. «Creo sinceramente que la Ummah islámica es una comunidad fraterna. Juntos, podemos construir una región segura, desarrollada y avanzada para nuestras naciones», manifestó.

Por su parte, el príncipe heredero Mohammed bin Salman coincidió en la importancia de la cooperación regional. «Todos nuestros esfuerzos por establecer la estabilidad y la seguridad en la región y guiar a los países de la región hacia la prosperidad y el desarrollo están en consonancia con los intereses de las naciones», afirmó. Bin Salman reiteró que Arabia Saudita considera «inaceptable» cualquier agresión, amenaza o creación de tensión contra Irán y reafirmó la disposición de Riad a colaborar con Teherán y otros socios regionales para consolidar una paz y seguridad sostenibles.

La conversación telefónica refleja un acercamiento diplomático entre dos actores históricamente enfrentados en Asia occidental, en un momento de creciente tensión con potencias occidentales. Ambos líderes coincidieron en señalar que la solidaridad islámica constituye un pilar fundamental para contrarrestar dinámicas externas de desestabilización y construir un orden regional autónomo.

Autor: teleSUR: asm - JB

Fuente: PressTV