Portugal enfrenta elecciones presidenciales marcadas por el ascenso de la ultraderecha

Los sondeos proyectan una inminente segunda vuelta para el 8 de febrero, por los márgenes reñidos de las encuestas entre candidatos.

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Investigadores advierten que una presidencia bajo el control de la ultraderecha pondría en riesgo la estabilidad del país. Foto: EFE.


17 de enero de 2026 Hora: 11:34

Portugal acudirá a las urnas este domingo 18 de enero para definir su Jefatura del Estado en las elecciones más disputadas de las últimas décadas, enfrentando un escenario de fragmentación política sin precedentes. La campaña está dominada por la consigna de un frente democrático contra el candidato de extrema derecha André Ventura, cuya retórica racista y simpatía abierta por el régimen dictatorial de António de Oliveira Salazar generó una polarización extrema en una sociedad que tradicionalmente evitaba los muros ideológicos.

El avance de Chega, el partido de Ventura, representa un desafío directo al orden democrático establecido tras la Revolución de 1974. Mientras António José Seguro, candidato socialista, busca capitalizar la recuperación electoral tras el revés de las legislativas de 2025, Ventura utiliza estos comicios como un examen para medir su techo electoral y consolidar su imagen de cara a la presidencia.

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Por su parte, investigadores advierten que una presidencia bajo el control de la ultraderecha pondría en riesgo la estabilidad del país, dado que Ventura cuestiona las bases del régimen constitucional y podría utilizar de manera poco ortodoxa las facultades presidenciales para interferir en la política diaria, siguiendo precedentes autoritarios vistos en otras naciones europeas.

La disputa por el acceso a la segunda ronda se mantiene cerrada entre cuatro figuras principales, incluyendo al liberal João Cotrim de Figueiredo y al conservador Luis Marques Mendes, mientras que un 15 % de indecisos será la clave para definir si se logra contener el extremismo. El nuevo presidente heredará una nación con facultades ejecutivas críticas, como el derecho al veto y la capacidad de disolver el Parlamento, herramientas que son fuente de inestabilidad en el mandato saliente de Marcelo Rebelo de Sousa.

En este contexto, el reto del próximo mandatario será recuperar los consensos perdidos y evitar que la Jefatura del Estado se convierta en una plataforma para la erosión de las instituciones democráticas portuguesas. Teniendo en cuenta que en diciembre 2025 ocurrió en el país la primera huelga general en doce años, convocada por las principales centrales sindicales CGTP y UGT en rechazo al paquete de reformas laborales impulsado por el Gobierno de centroderecha de Luís Montenegro.

El paro, que no se registraba con tal magnitud desde las políticas de austeridad de 2013, buscó frenar un proyecto de ley que modifica más de cien artículos del código laboral para facilitar despidos, flexibilizar horarios en perjuicio del trabajador y recortar garantías como el permiso de lactancia. Las organizaciones gremiales denunciaron que esas medidas desplazaban el equilibrio a favor del empresariado y precarizan el empleo en un país con estabilidad económica, mientras el Ejecutivo, que gobierna en minoría, pretende aprobar la reforma con el apoyo del partido ultraderechista Chega.

La jornada de protesta provocó la interrupción total del transporte ferroviario y la cancelación masiva de vuelos, afectando seriamente las operaciones de la aerolínea TAP. Escuelas y centros de salud también registraron cierres y suspensiones de servicios debido a la adhesión masiva de docentes y personal de enfermería que exigen condiciones dignas de trabajo.

A pesar de que el primer ministro Montenegro ratificó que no retirará la propuesta y defendió su espíritu reformista, el secretario general de la CGTP, Tiago Oliveira, realizó en su momento un llamado a la movilización masiva para proteger los derechos conquistados. Esta huelga general evidenció la creciente tensión social ante un proyecto que los sindicatos califican como un ataque grave a la estabilidad de las familias portuguesas.

Autor: teleSUR - lf - JML

Fuente: Agencias