ONU condena ataques a escuelas en Irán tras ofensiva de EE.UU. e Israel

«Los ataques contra instituciones educativas ponen en peligro a estudiantes y docentes y socavan el derecho a la educación», recalcó la UNESCO.

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Organismos internacionales advierten sobre la gravedad de un ataque registrado en las inmediaciones de una estación nuclear, por lo que han hecho llamados urgentes a detener la violencia y retomar el diálogo diplomático como vía esencial para frenar una mayor escalada. Foto: EFE.


3 de marzo de 2026 Hora: 07:05

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró que los bombardeos efectuados por Estados Unidos e Israel contra centros educativos en Irán constituyen una violación del derecho internacional humanitario.

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Entre los objetivos alcanzados por la coalición estadounidense-israelí se encuentra una escuela femenina en Minap, al sur de Irán, donde murieron unas 180 personas, de las cuales 160 eran niñas estudiantes.

La UNESCO condenó los hechos y recordó que “los ataques contra instituciones educativas ponen en peligro a estudiantes y docentes y socavan el derecho a la educación”. La UNESCO subrayó que las escuelas están protegidas por los principios de seguridad establecidos por la ONU.

Ante la magnitud del hecho, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, informó en la red X que se están cavando más de 160 fosas para las víctimas de Minap. Según el comunicado, esta tragedia refleja las consecuencias del “rescate” promovido por Donald Trump y sus aliados israelíes.

El ataque se produjo el sábado 28, tras conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní. Fuerzas estadounidenses e israelíes bombardearon 131 ciudades iraníes, afectando instalaciones educativas, hospitales, medios de comunicación y sedes de la Media Luna Roja.

Trump había advertido previamente a medios de prensa sobre la posibilidad de un ataque armado, argumentando que el desarrollo nuclear iraní representaba un peligro. Posteriormente, los bombardeos intensificaron la crisis humanitaria en la nación persa.

La escalada bélica dejó un saldo de 740 personas fallecidas, entre ellas el ayatolá Alí Jameneí, líder supremo de Irán, junto a familiares y funcionarios de su gobierno.

Irán había señalado en distintos escenarios que respondería de manera recíproca a cualquier agresión. La postura oficial se materializó en una ofensiva militar: misiles balísticos fueron lanzados contra Israel y bases estadounidenses, mientras drones impactaron en aeropuertos y zonas residenciales de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar, Kuwait e Irak.

Organismos internacionales alertaron sobre la gravedad de un ataque registrado en las inmediaciones de una estación nuclear, lo que podría agravar aún más la situación. La ONU hizo llamados urgentes a detener la violencia y retomar el diálogo diplomático como vía esencial para frenar una mayor escalada.

En su perfil oficial en la red X, Naciones Unidas reiteró que la negociación es clave para preservar la estabilidad regional y evitar que el conflicto se extienda a otros países.