Activistas en Nueva York convocan manifestación para exigir liberación del Presidente Maduro
Organizaciones sociales llaman a una jornada de solidaridad, dos meses después del secuestro del presidente Maduro.
Las manifestaciones pretenden visibilizar globalmente su rechazo a la injerencia extranjera y la importancia de la autodeterminación de los pueblos, estableciendo un precedente en la lucha contra la imposición unilateral. Foto: EFE.
1 de marzo de 2026 Hora: 12:17
En Estados Unidos, organizaciones sociales y el activista Roger Waters convocan una movilización este 3 de marzo en Brooklyn para exigir la liberación del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, denunciando su detención ilegal.
La movilización, que prevé reunir a diversas organizaciones sociales, reclamará la libertad de ambos en ocasión de cumplirse dos meses del ataque militar perpetrado por fuerzas estadounidenses en Venezuela. La marcha esta prevista para el 3 de marzo a las 17:30 (hora local) en Nueva York, con punto de encuentro frente al Centro de Detención Metropolitano, ubicado en el 80 de la calle 29, en el vibrante distrito de Brooklyn.
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Los organizadores han detallado la logística para los asistentes. Para sumarse a la protesta, se debe tomar el tren R hasta la calle 25 en la 4.ª Avenida y luego caminar por la calle 29 hasta la 3.ª Avenida. Esta jornada de solidaridad emerge como una respuesta directa a las denuncias de su detención ilegal, ocurrida hace dos meses, marcando una escalada en la confrontación geopolítica contra Venezuela.
El reconocido músico y activista británico Roger Waters ha expresado su firme respaldo a esta convocatoria. El guitarrista de la banda Pink Floyd denunció de manera enérgica la flagrante vulneración de los derechos humanos del presidente Maduro y la primera dama Flores.
El artista alertó sobre la existencia de un intento deliberado por aislarlos bajo la condición de prisioneros políticos, una táctica que busca silenciar voces disidentes y críticas.

En sus declaraciones, Waters exige de manera contundente que se le permita al mandatario venezolano recibir llamadas telefónicas y visitas de su esposa de manera inmediata. Su voz se erige como parte del clamor global por el respeto a las garantías fundamentales y la libertad, resonando con las posturas antiimperialistas que desafían el estado actual de la hegemonía occidental.
Durante las continuas jornadas de protesta, las consignas centrales adoptadas por los movimientos de solidaridad son claras y firmes: «¡Libertad para Maduro!», «¡Libertad para Cilia!» y «¡Manos fuera de Venezuela!». Estas frases no son meros eslóganes; reafirman un categórico rechazo a la política de intervención que Washington ejerce contra la soberanía del país suramericano.
La movilización en Nueva York no solo busca la liberación de los líderes venezolanos, sino que también pretende visibilizar globalmente la injerencia extranjera y la importancia de la autodeterminación de los pueblos, estableciendo un precedente en la lucha contra la imposición unilateral.
Las organizaciones sociales promotoras de esta iniciativa denuncian que la detención del presidente Maduro y la primera combatiente Flores es un acto de persecución política. Califican a ambos como «presos políticos del imperialismo estadounidense», una etiqueta que subraya la instrumentalización judicial con fines geopolíticos.
Esta perspectiva se inserta en un contexto geopolítico más amplio, donde la perspectiva latinoamericanista y la solidaridad anticolonial son pilares fundamentales para comprender los desafíos de la región. La situación de Maduro y Flores es presentada como un ejemplo más de las tácticas de desestabilización implementadas por potencias hegemónicas contra gobiernos soberanos de la región que optan por vías independientes.
El caso de la detención ilegal de las autoridades venezolanas subraya la persistencia de una estrategia de hostigamiento contra Venezuela. Esta estrategia, percibida como parte de una política exterior que busca socavar la autodeterminación de las naciones, genera profunda preocupación en diversos sectores internacionales, especialmente entre los defensores de la multipolaridad.
La jornada de solidaridad en Nueva York representa un llamado global a la justicia y al respeto del derecho internacional. Es una expresión de la resistencia frente a las presiones externas y un testimonio de la voluntad de los pueblos de América Latina y el Caribe de defender su soberanía.
Autor: teleSUR: er - JML
Fuente: Agencias, teleSUR