Crece en EE.UU. rechazo a ataque unilateral de Trump contra Irán
Congresistas señalaron el acto unilateral, contrario a la Constitución y los poderes del Congreso, que implica el ataque a Irán, y los riesgos de una guerra construida sobre mentiras.
En un contexto ya marcado por la polarización interna y controversias políticas, el conflicto con Irán abre un nuevo capítulo de tensión institucional en Washington. Foto: EFE.
28 de febrero de 2026 Hora: 20:08
Senadores y representantes demócratas reaccionaron con dureza luego de que el presidente Donald Trump ordenara ataques militares contra Irán sin una declaración formal de guerra del Congreso, desatando un nuevo debate sobre los límites constitucionales del poder ejecutivo y el riesgo de arrastrar a Estados Unidos a otra confrontación en Medio Oriente.
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El senador Bernie Sanders cuestionó la decisión presidencial y recordó que la Constitución reserva al Congreso la facultad de declarar la guerra.
Alertó de que el país no puede seguir entrando en conflictos armados sin debate público ni autorización legislativa, subrayando el costo humano y económico que implican estas decisiones.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, insistió en que el Congreso debe recibir información detallada y ejercer su rol de supervisión. Exigió claridad sobre los objetivos, alcances y fundamentos jurídicos de la acción militar.
La senadora Elizabeth Warren advirtió que “los estadounidenses pagan” las consecuencias de decisiones precipitadas y recordó que el país ya ha vivido guerras “construidas sobre mentiras”, en alusión a precedentes como Irak. Señaló que abrir un nuevo frente bélico sin transparencia ni control legislativo reproduce errores del pasado.
Para la senadora Tammy Baldwin, la acción constituye un irrespeto al Congreso y a la Constitución, al omitir el procedimiento establecido para declarar la guerra y comprometer tropas sin respaldo legislativo.
El presidente del Caucus Demócrata en la Cámara de Representantes, Pete Aguilar, reclamó información inmediata y advirtió que el Congreso no puede ser marginado de decisiones que ponen en riesgo la seguridad nacional.
En la misma línea, el representante Jamie Raskin afirmó que Trump, “desesperado por distraer la atención del fracaso espectacular de sus aranceles ilegales, los expedientes de Epstein y la inflación creciente”, lanzó ataques unilaterales contra Irán pese a haber hecho campaña prometiendo mantener a EE.UU. fuera de “guerras eternas” como Irak y Afganistán.
El congresista Jason Crow sostuvo que Trump “no envía a su familia ni a los hijos de sus donantes multimillonarios a la guerra; envía a la clase trabajadora”, señalando el efecto social desigual de los conflictos armados.
La exvicepresidenta Kamala Harris también se pronunció sobre la necesidad de respetar los mecanismos constitucionales y evitar decisiones precipitadas que puedan escalar la confrontación regional.
A las críticas federales se sumó el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, quien condenó el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán y lo calificó como una “guerra de agresión ilegal”.
Mamdani lamentó la muerte de civiles y aseguró que los estadounidenses no desean otra guerra para un cambio de régimen, sino estabilidad interna y soluciones a la crisis del costo de vida.
En paralelo, anunció el refuerzo inmediato de la seguridad en Nueva York, con mayor presencia policial en zonas consideradas sensibles, incluyendo centros religiosos, culturales y diplomáticos. Dirigiéndose a la comunidad iraní en la ciudad, afirmó: “Ustedes forman parte del tejido social de esta ciudad. Aquí estarán a salvo”.
La postura del alcalde resulta especialmente significativa dado que, pese a sus diferencias ideológicas, ha mantenido una relación pragmática con Trump y se reunió con él recientemente en la Casa Blanca.
La operación fue anunciada por Trump desde su residencia privada de Mar-a-Lago y, según el mandatario, tendría como objetivo final el derrocamiento del régimen iraní. Teherán respondió con el lanzamiento de misiles contra territorio israelí y bases estadounidenses en la región.
La decisión del jefe de la Casa Blanca ha reactivado el debate sobre la Ley de Poderes de Guerra y los límites del Ejecutivo en materia militar. Varios legisladores denuncian que no fueron notificados previamente y sostienen que se trata de una guerra encubierta sin aval parlamentario.
En un contexto ya marcado por la polarización interna y controversias políticas, el conflicto con Irán abre un nuevo capítulo de tensión institucional en Washington, con implicaciones tanto estratégicas como constitucionales.
Autor: teleSUR - cc - DE
Fuente: Agencias