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Los medios en Brasil han desatado una campaña contra la candidatura de Dilma Rousseff, desacreditando a la compañía estatal de petróleos, Petrobras, la cual registra la mayor producción de crudo en su historia. 

El próximo 5 de octubre se llevarán a cabo las elecciones presidenciales en Brasil, marcadas por dos proyectos: el primero, proteger la soberanía nacional y ofrecer mayores oportunidades a los que han sido excluidos, bajo el mando de la actual presidenta Dilma Rousseff.

Mientras la parte reflejada en la candidata Marina Silva, podría devolverle el poder a las grandes multinacionales por encima de los intereses de las grandes mayorías. 

La presidenta Rousseff a finales del mes de agosto criticó el plan de Gobierno de Silva, quien de obtener la presidencia restaría prioridad a la explotación de las reservas de petróleo y gas descubiertas en aguas del océano Atlántico por la estatal Petrobras.

"Si se pone en práctica el programa de candidatos así, no sólo Petrobras perderá importancia, sino que se restringirá la acción de toda la banca pública”, declaró Rousseff.

Petrobras

Sobre el desempeño de la compañía estatal petrolera, según un comunicado de la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), la producción de gas natural y petróleo en Brasil en el pasado mes de julio llegó a 2,82 millones de barriles diarios de petróleo, el más alto jamás registrado. 

Como parte de la campaña de desprestigio contra la mandataria brasileña, unos días después de la presentación de este informe -a principios de septiembre y a un mes de los comicios electorales donde la candidata a la reelección se perfila como la favorita-, la revista de derecha Veja y otros medios afines a la oposición política, divulgaron el testimonio del encarcelado exdirector de Petrobras, Paulo Roberto Costa, quien reveló un supuesto esquema de corrupción que vinculaba al menos a medio centenar de políticos oficialistas y de oposición, y a la petrolera estatal.

Costa es investigado como parte de la operación Lava jato (Lavado express), quien desarticuló una red de lavado de dinero y corrupción acusada de mover cuatro mil 500 millones de dólares, y dio su testimonio apoyado en un sistema que le permitiría obtener beneficios judiciales.

Herramienta mediática 

Marina Silva ha sido criticada por sus propuestas de gobierno, entre las cuales destaca retirar el apoyo al matrimonio entre parejas del mismo sexo y extinguir los subsidios estatales a la actividad económica. 

Además, la candidata del Partido Socialista Brasileño (PSB) fue acusada recientemente de plagiar la propuesta de gobierno del candidato de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Aécio Neves. Este conjunto de eventos provocaron, primero el estancamiento de su candidatura y más recientemente, un retroceso en los estudios de opinión.  

En ese sentido, el Instituto MDA en un sondeo del 5 al 7 de septiembre, dio a Rousseff un 38,1 por ciento de intención de voto frente a un 33,5 por ciento de Silva. El estudio mostró un incremento de 3,9 por ciento del índice de preferencias por Rousseff y un estancamiento en las cifras de los otros dos candidatos.

A pesar de la clara superioridad de la jefa de Estado en las encuestas, los medios de derecha buscan posicionar a Silva como una ejemplar figura social que buscaría empoderar al pueblo, en caso de ganar las elecciones. 

"Un elemento central de las encuestas como antesala de cualquier proceso electoral es ir marcando no solamente una tendencia política respecto del resultado (...) lo hacen medios como O Globo, Diario de S.Paulo y la Revista Bella", asegura el sociólogo argentino Pedro Brieger.

Reacciones del Ejecutivo

"Creo que necesitamos tener información oficial respecto de esta cuestión. La propia revista (Veja) que anuncia esos datos dice que el proceso está en criptografía, está en un cofre e irá al Supremo (Tribunal Federal)", sostuvo Rousseff el pasado sábado en una alocución en Sao Paulo. 

En una entrevista realizada recientemente en el Palacio de la Alvorada, la presidenta Rousseff volvió a referirse al tema y defendió al Gobierno ante las acusaciones infundadas sobre Petrobras. 

Para la mandataria, las denuncias contra la compañía petrolera  -que involucrarían a miembros del Gobierno- sólo serían tomadas en cuenta siempre y cuando existan informaciones oficiales de los organismos investigadores.

“La prensa no tiene ningún foro inequívoco para decirme a mi si una persona es corrupta o no”, afirmó. 

Con relación a las críticas, resaltó la lucha contra la corrupción realizado por los Gobiernos del PT. Según Rousseff, en los Gobiernos anteriores la Policía Federal no tenía una estructura y el Procurador General de la República era conocido como el “engavetador general”, pero ahora las instituciones tienen fuerza y libertad para investigar y desmontar esquemas criminales. 

La presidenta defendió a Petrobras, indicando que es la “empresa más grande de América Latina” y la cuarta del mundo; ha aumentado su valor en el mercado en 111 billones de dólares, además de haber contribuído con el crecimiento de la industria naval brasileña.

“En la industria naval, tenemos unos 81 mil empleos y para el año que viene llegaremos a 100 mil. Eso es fruto de Petrobras, la fuerza de sus trabajadores y su inmensa capacidad de producir petróleo y generar energía”, apuntó. 


Comentarios
1
Comentarios
Boludos...están borrachos????
Nota sin comentarios populares.