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Ilka Oliva Corado
Ilka Oliva Corado

Escritora y poetisa. Ilka Oliva Corado nació en Comapa, Jutiapa, Guatemala, el 8 de agosto de 1979. Se graduó de maestra de Educación Física para luego dedicarse al arbitraje profesional de fútbol. Hizo estudios de psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala, carrera interrumpida por su decisión de emigrar a Estados Unidos en 2003, travesía que realizó como indocumentada cruzando el desierto de Sonora en el estado de Arizona. Es autora de cuatro libros.

59 Notas publicadas

Notas recientes

Todos tenemos que lograr que este sistema patriarcal cambie, que cambien los contextos, arrancar la raíz machista y  misógina.

Antes de las universidades, de los automóviles, de los aviones, de las invenciones de este mundo de apariencias y de compra-venta, ya existían  los Pueblos Originarios.

En ningún tiempo de la historia de la humanidad  ha sido fácil ser mujer, el patriarcado se encarga de hacernos la vida insoportable con su misoginia y machismo; desde el inicio de los tiempos se emprendió una guerra contra las mujeres que conforme pasan los siglos crece en lugar de desaparecer; porque somos el peor enemigo de los cobardes que temen a nuestra fuerza, capacidad, inteligencia, entereza  y resistencia. A lo que somos capaces de hacer si llegáramos a gobernar el mundo en lugar de los hombres, si estuviéramos en las posiciones de poder que nos niegan. 

Con sus alitas de mariposas, con sus alitas de golondrinas, con sus alitas de ronrón, con sus caritas agrietadas que anhelan una mirada que los cobije y que los entienda.  

Guatemala de los feminicidios, del perenne patriarcado, de los ladrones de cuello blanco, de sociedad de doble moral.

Vivimos en un mundo de vanaglorias, donde se premia lo más ruin, a quien traiciona, a quien no tiene escrúpulos, a quien pisotea con tal de lograr objetivos propios.

A las niñas se les regalan muñecas para que aprendan desde temprana edad a que su lugar en la sociedad es el de  parir y cuidar niños;  niños que serán sus hijos, hermanos, nietos, sobrinos, novios, amantes, compañeros, esposos…, cualquiera que sea el grado de consanguinidad o no,  pero su función en la sociedad es la de ser madre en todo el contexto patriarcal, es decir; dejar de existir para servir a los demás. 

De cuando en cuando voy a comprar a una panadería de dueños árabes que venden pan mexicano y  tienen empleados mexicanos. Nadie se imaginaría que esos árabes comen gracias a los latinos indocumentados que viven en los edificios del poblado. Llegan en sus Mercedes Benz  de lujo y se estacionan atrás para que los clientes no los vean entrar. Ninguno de ellos se acerca al mostrador, la cara la dan los empleados mexicanos. 

“Si este libro influye en algo para que los jóvenes de hoy, arrastrados hasta el fondo de la pobreza, la intranquilidad y las carencias, sigan viviendo, no habrá nada que me cause mayor alegría”. 

Los idiomas no tienen nada que ver con las oligarquías ni con las fronteras que  nos impusieron. No tienen nada que ver con las dictaduras ni los genocidios.