Mostrar:
Autores:
Buscar:

Ilka Oliva Corado
Ilka Oliva Corado

Escritora y poetisa. Ilka Oliva Corado nació en Comapa, Jutiapa, Guatemala, el 8 de agosto de 1979. Se graduó de maestra de Educación Física para luego dedicarse al arbitraje profesional de fútbol. Hizo estudios de psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala, carrera interrumpida por su decisión de emigrar a Estados Unidos en 2003, travesía que realizó como indocumentada cruzando el desierto de Sonora en el estado de Arizona. Es autora de cuatro libros.

171 Notas publicadas

Notas recientes

Todo aquel que nació en época de las dictaduras o post dictaduras ha sido inyectado con el gen de la ignorancia y la desmemoria colectiva. Pertenecemos a la generación de la negación. Somos producto de un plan cimentado con esa finalidad: crear generaciones vencidas, chambonas, ineptas, ególatras, consumistas e insensibles. Unos peleles en toda la extensión de la palabra

América Latina, aunque los ingratos afirmen lo contrario, es rebelde y resiste.
Hoy Honduras nos dicta cátedra respecto a lo que en Guatemala es ser haragán y mantenido: el pueblo está en las calles, sin importar horarios, trabajos, hambre, cansancio, miedo. El pueblo está en las calles luchando por su libertad.
Un golpe de Estado ordenado desde Estados Unidos y ejecutado por la oligarquía, tal como sucedió en Paraguay y en Brasil; llevados a cabo por el Congreso y la Corte Suprema de Justicia.
Cuando Obama se fue con sus once ovejas a Cuba, y se tomó la foto, vencido, y a sus espaldas el rostro imponente del Che, en la Plaza de la Revolución; a 90 millas marítimas de Estados Unidos, muchos celebraban.
Es la explotación de una mujer para que otra logre el beneficio de la realización profesional y personal. Un sistema que milenariamente ha mantenido el modelo funcional a las minorías.
Amparados en una historia falsa, escrita por los genocidas que invadieron este país y exterminaron a los nativos del norte del continente, se celebra cada noviembre el Día de Acción de Gracias. 
La violencia contra la mujer tiene varios rostros, innumerables formas por eso muchas veces es imperceptible, se disfraza de sutileza cuando muchos creen que halagan cuando en realidad lo que hacen es violentar con el acoso callejero.
Mientras nosotros, “no queremos ser como Venezuela” en nuestros países se llevan a cabo desfalcos millonarios, mueren cientos de niños por desnutrición, se llevan a cabo limpiezas sociales, nos mantienen atemorizados con la violencia común que en realidad es violencia institucionaliza, se realizan robos de tierras por parte de los gobiernos y las oligarquías; con esto oprimiendo a las comunidades que las habitan y si es necesario haciéndolas desaparecer.
En Guatemala los absurdos en materia de Derechos Humanos se cuentan hasta el infinito, uno tras otro, ya es costumbre que poblaciones enteras de indígenas sean despojadas de sus tierras, les quemen sus casas y asesinen desde el brazo armado de las clicas criminales que pupulan en el gobierno y que defienden intereses oligárquicos.