Mostrar:
Autores:
Buscar:

Adalberto Santana
Adalberto Santana

Nació en la ciudad de México, es Doctor en Estudios Latinoamericanos e investigador titular del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM. Entre sus libros figuran: El pensamiento de Francisco Morazán (1992, 2000, 2003, 2007 y 2019); El narcotráfico en América Latina (2004 y 2008), Minorías sociales en América Latina (2014) . Recibió Mención Premio Casa de las América (2003).

30 Notas publicadas

Notas recientes

Las expresiones del narcotráfico en lo económico, político y social es un fenómeno con diversas magnitudes en el mundo, pero específicamente en los países latinoamericanos es más recurrente desde hace muchas décadas. En nuestros días el tráfico ilegal de drogas en países latinoamericanos como Colombia, Brasil, Honduras  y México entre otros, ha alcanzado una mayor complejidad combinada por la generación de riquezas acumuladas, por el crecimiento en los niveles de consunción y por la emergencia de  la violencia.  Pero sin lugar a dudas  México es un país de los más afectados por el crecimiento de la violencia desatada por las organizaciones empresariales del tráfico ilícito de drogas. Pensemos en los múltiples asesinatos que todos los días se suceden en el territorio mexicano en disputa por los llamados cárteles del narcotráfico.

En la historia de la Revolución Cubana destacan una serie de acontecimientos que forjaron el espíritu revolucionario de ese trascendental proceso emancipador, acontecimiento que ha sido de vital importancia histórica para nuestra América y el mundo.

Las ideas de Sandino siguen presentes en nuestros días a la distancia de los más de noventa años en que encabezó una de las batallas más nobles de nuestros pueblos por expulsar de su patria, Nicaragua, a las tropas intervencionistas del imperialismo estadounidense. Sus ideas antiimperialistas en gran medida se forjaron cuando emigró a tierras mexicanas.

México tiene el reto, al igual que otros países latinoamericanos y caribeños de enfrentar al nuevo coronavirus en condiciones propias de un país subdesarrollado, agravado por la herencia que dejo el llamado régimen neoliberal durante más de tres décadas. Tremendo lastre que intenta revertir el presidente Andrés Manuel López Obrador (Amlo), especialmente en una coyuntura tan compleja y difícil como es la enmarcada por la pandemia global.

El primero de mayo de 2020, día internacional de los trabajadores,  se encuentra signado por la batalla contra el nuevo coronavirus. Nueva amenaza mundial contra los contingentes de los trabajadores en todo el orbe.

En los momentos actuales emergen una nueva pandemia en los inicios del siglo XXI que pone de cabeza a los tradicionales y conservadores actores de poder. 

Las cuentas del nuevo coronavirus reflejan una compleja realidad presente en los países latinoamericanos. A la par de las decisiones políticas que insuflan la crisis, hay otras que amortiguan los problemas que habrá de enfrentarse en el corto y mediano plazo.

La crisis global manifestada con la crisis de la pandemia del coronavirus ha tenido tremendo impacto en todo el mundo. Probablemente en algunos países ha tenido un mayor peso en la salud de la población, en otros ha implicado una serie de condiciones políticas y en otras sin duda en gran parte del mundo ha comenzado a tener un fuerte condicionamiento  en lo económico.

La renuncia condicionada del presidente Evo Morales a la presidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, emerge como por una serie de campañas desestabilizadoras así como presiones internas y externas contra el gobierno de izquierda de ese país sudamericano.  

La primera llamada de impugnación emergió en el caso ecuatoriano cuando una extraordinaria movilización de diversas comunidades indígenas se concentró en Quito para impugnar y derrotar a las medidas neoliberales que el presidente ecuatoriano Lenin Moreno aplicó de acuerdo a las recomendaciones que le hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI).