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El billete de 100 Bs ha sido acaparado por la mafias de lavado de dinero

El billete de 100 Bs ha sido acaparado por la mafias de lavado de dinero

Publicado 13 diciembre 2016
El billete de Bs. 100, ha sido acaparado por las mafias internacionales basadas fuera de las fronteras venezolanas, es decir, en territorio colombiano, específicamente en las poblaciones de Cúcuta, Cartagena, Maicao y Bucaramanga (de acuerdo a lo publicado por TeleSUR), en una operación que a todas luces forma parte de lo que el Ejecutivo Nacional Venezolano ha denominado, “la guerra económica” contra la República Bolivariana de Venezuela, su gobierno, su economía y su pueblo.

El Gobierno del Presidente Nicolás Maduro Moros acaba de tomar una medida que luce trascendental para frenar la atroz extracción del papel moneda venezolano, específicamente, el circulante representado en los billetes de denominación de Bs. 100,00. Según lo publicado por TeleSUR, el monto de esta extracción de billetes se calcula en más de 300.000 millones de bolívares.

Este instrumento, el billete de Bs. 100, ha sido acaparado por las mafias internacionales basadas fuera de las fronteras venezolanas, es decir, en territorio colombiano, específicamente en las poblaciones de Cúcuta, Cartagena, Maicao y Bucaramanga (de acuerdo a lo publicado por TeleSUR), en una operación que a todas luces forma parte de lo que el Ejecutivo Nacional Venezolano ha denominado, “la guerra económica” contra la República Bolivariana de Venezuela, su gobierno, su economía y su pueblo.

Dicha operación está basada en la manipulación del cambio fronterizo de la moneda nacional venezolana frente al peso colombiano, por parte de agentes económico mafiosos de la vecina República, que conjuntamente con la página dolar today, poseen intereses políticos y económicos que las impulsar a realizar tales operaciones.

El objetivo práctico de esta operación, es hacer descender el cambio de la paridad del bolívar frente al dólar estadounidense y sobre todo, frente al peso colombiano, con diversos propósitos entre los cuales se encuentran, realizar fabulosas ganancias mediante el lavado de dólares del narcotráfico, que cambiados a la paridad oficial colombiana en pesos, luego convierten mediante la tasa cambio fronterizo en bolívares, obteniendo billetes que les sirve de base para soportar el inmenso contrabando de extracción de productos venezolanos, subsidiados durante mucho tiempo por el Estado Venezolano y que al comercializarlos en Colombia, representan enormes ganancias, debido al carácter neoliberal de esa economía, en adición a la ganancia en cambio que obtienen en esta operación. En pocas palabras, un negocio fraudulento y redondo a costas del pueblo y la nación venezolana.

Una situación similar aun ocurre con el inmenso contrabando de gasolina que a precios irrisorios, se llevan del país – Venezuela - el combustible al vecino país, mediante prácticas fraudulentas, eludiendo todos los controles impuestos por el Estado venezolano y que causa grandes pérdidas fiscales a la nación venezolana. Bien sabido es que Colombia no posee la capacidad de refinación que Venezuela posee y la oligarquía colombiana y sus gobiernos, en vez de plantear un intercambio legal y beneficioso para ambas naciones, con participación formal de ambos Estados, les ha dado desde tiempos de Álvaro Uribe Vélez por incentivar este tipo de operaciones de contrabando que perjudican a la nación venezolana y a su pueblo.

Lo que llama la atención de esta operación es que, ni el bolívar venezolano ni el peso colombiano, son monedas de reserva o intercambio internacional, es decir, que ambas monedas están ligadas al dólar estadounidense, moneda que desde tiempos previos a la creación del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, rige el intercambio y la paridad entre ambas monedas.

El Resolución No. 8, aprobada por el Banco de la República – Banco Central de Colombia - en el año 2.000 , durante el Gobierno de Andrés Pastrana (1.998 – 2.002), es la norma que legaliza estas operaciones del lado colombiano de la frontera. Dichas operaciones son realizadas por los llamados “cambistas”, es decir, por las casas de cambio de monedas manejadas por las mafias fronterizas de la droga, vinculadas a los paramilitares “desmovilizados” dentro de los períodos presidenciales de Álvaro Uribe Vélez.

La operación monetaria de intercambio fronterizo, es manejada de forma caprichosa e interesada por dichas mafias y sirve de referente para el precio que a través de la página dolar today, le asignan al bolívar venezolano frente al dólar estadounidense, una paridad altamente subvaluada, con fines evidentemente políticos, y cuyo propósito es desestabilizar el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro Moros, por vía de la manipulación de la economía.

Esta manipulación, ha causado estragos en la moneda venezolana especialmente en los últimos dos años, afectando sensiblemente el poder adquisitivo del venezolano, induciendo una inflación que en los últimos doce meses, ha estado en un orden superior al 700%. Toda esta operación monetaria está vinculada a una operación psicológica que forma parte de la “Guerra no Convencional” que ha venido denunciando y enfrentando el Gobierno Venezolano, especialmente desde 2013.

Las paridades que ambas monedas marcan frente al dólar de acuerdo de acuerdo a la información emitida ambos Bancos Centrales, distan mucho de la paridad “bolívar – peso colombiano” que se registra actualmente en la frontera entre ambas naciones, paridad no relacionada al orden monetario internacional establecido desde tiempos de la creación del Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1945.

Valga decir que en el orden monetario internacional vigente, las únicas monedas nacionales fiduciarias que pueden utilizarse como base para el intercambio internacional de bienes, servicios, transferencias de capital y otras operaciones, son el dólar estadounidense, el yen japonés, el euro valga decir europeo y recientemente, el yuan chino. El resto de las monedas del mundo, fijan sus paridades de acuerdo a estas monedas de referencia y en el caso particular de Colombia y Venezuela, ambas naciones, desde inicios del pasado siglo, han fijado su paridad en base al dólar estadounidense.

La situación existente fue alertada por el suscrito en una entrevista que para tratar el caso del precio de la gasolina en Venezuela, sostuve en el programa “El desayuno” en marzo de 2015, con la periodista Dahir Ral. En ese entonces, hice énfasis en la necesidad de que las cancillerías de la República Bolivariana de Venezuela y la República de Colombia, junto a sus respectivos Bancos Centrales, deberían tratar cuanto antes el problema del intercambio fronterizo, hecho que vino sucediendo tres meses después cuando se agudizó la crisis fronteriza.

Por lo antes dicho, la República Bolivariana de Venezuela está en todo su derecho de exigir al gobierno colombiano y especialmente, al Banco de la República de Colombia, en su rol de Banco Central de esa nación, el acatamiento del orden internacional establecido en materia monetaria y por ende, la derogatoria de la resolución antes citada, así como, ejercer control de las operaciones de los “cambistas” en la frontera Colombo-Venezolana del lado colombiano.

El Sistema de Balanza de Pagos que rige en ambas naciones, está basado en las monedas de intercambio internacional, aprobadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Ni el bolívar venezolano ni el peso colombiano, son monedas de intercambio o reserva internacional y están sujetas a lo antes descrito en materia de cambio. Diera la impresión que en la frontera, mayor autoridad ejercen las “mafias cambistas” de Cúcuta-Colombia, que el “Banco de la República” o mejor dicho, que el Banco Central de esa nación.

Los intercambios de productos promovidos durante los gobiernos del extraordinario Presidente Comandante Hugo Chávez con naciones suramericanas, donde no se hizo uso de forma directa del dólar estadounidense en dichos intercambios, nunca estuvo basada en paridades influidas por la especulación de mafia monetaria o financiera alguna. La valoración de estos intercambios estuvo basada en la valoración de los productos tasados a precios internacionales, valuados en las monedas de referencia internacional y en la paridad de las monedas latinoamericanas respecto a esas monedas de referencia. Nunca, pero nunca, basadas en la especulación realizada por mafias administradas por narcotraficantes y paramilitares desmovilizados, que junto con otros enemigos políticos de la República Bolivariana de Venezuela, han montado una operación internacional para perjudicar el sistema económico venezolano y endilgarle esta situación a la supuesta incapacidad del Gobierno de Venezuela, en la conducción de nuestra economía.

Tanto los Gobiernos del Presidente Comandante Hugo Chávez como el del Presidente Nicolás Maduro Moros, han apoyado la paz en Colombia, tendido innumerables puentes para la cooperación y tratando a esta nación como lo que es, una nación y un pueblo hermanos.

Desafortunadamente, la posición de buena parte de la oligarquía colombiana junto a sectores vinculados a la droga y al paramilitarismo, capitaneados por el Ex-Presidente Álvaro Uribe Vélez, poco les ha importado ensuciar el agua que pretenden beber, es decir, han ignorado todas las acciones de ambos Presidentes – Hugo Chávez y Nicolás Maduro Moros - de ayudar a la paz en Colombia, situación que ha provocado en varias décadas la migración de más de 6 millones de hermanos colombianos al territorio venezolano, dadas las condiciones de vida que la guerra civil les ha impuesto, y que hoy, es consecuencia también de los estragos que el modelo neoliberal prevaleciente en esa nación, ha causado a la población pobre de Colombia.

Las contribuciones de Venezuela a la paz colombiana, por no citar otros aspectos, son suficiente aval como para que el Gobierno de Juan Manuel Santos, tome cartas en el asunto de una vez por todas, y colabore decididamente con el Gobierno Venezolano, en la derogatoria del marco legal que valida la operación de estas mafias en territorio colombiano y que tanto daño ha causado recientemente a la economía venezolana.

El gobierno saliente de los EE.UU., también ha hecho uso de esta situación irregular en la implantación de su Smart Power capítulo Venezuela, para desestabilizar la economía venezolana y ha permitido que desde Miami, se monte con ayuda de sus organismos de inteligencia, toda la operación del portal dolar today, altamente relacionado con las mafias del vecino país.

Por lo tanto, el Gobierno Venezolano, está en todo su derecho de plantear al Gobierno de la vecina república, la derogatoria inmediata de la resolución no. 8 datada en tiempos de Pastrana, no solo por el impacto que esto ha causado y causa en la moneda nacional de Venezuela, sino, porque las relaciones monetarias entre ambas naciones están sujetas al orden monetario internacional existente, mismo que a falta de uno mejor y más justo, ha de ser respetado para evitar la anarquía, salvo que en esta materia, la República de Colombia y su gobierno, decida comportarse como un “Estado fallido”, donde las mafias cambista y no el Banco Central de esa nación, sean las que rijan en las operaciones monetarias de ese Estado y el intercambio comercial entre ambas Repúblicas.


teleSUR no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección

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