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Se Profundiza la Crisis en Ucrania
Publicado 27 noviembre 2014
Los problemas en Ucrania se están intensificando, no sólo militar, sino económicamente. Y Occidente pesa las opciones que serán o no de ayuda real.

En el transcurso de las últimas semanas la crisis en Ucrania se ha profundizado - económica, política, y tal vez pronto, militarmente.

Tanto Kiev como Moscú, así como las fuerzas de ambas partes sobre el terreno, es decir, los observadores de la OSCE Europa Occidental, así como portavoces de los gobiernos recién elegidos en Donetsk y Luhansk - todos han estado informando cada vez más los movimientos de tropas y equipos de ambas partes, movimiento hacia las fronteras que se establecieron en el acuerdo de alto al fuego de Minsk en septiembre. El acuerdo de  Minsk ha demostrado ser, hasta ahora, un alto el fuego sólo de nombre, ya que el bombardeo por parte de fuerzas gubernamentales ha continuado en varias zonas urbanas de Kiev. La lucha para obtener el control del aeropuerto de Donetsk, por ambas partes, ha continuado de forma esporádica desde septiembre. A mediados de noviembre del 2014, el escenario más probable es que una lucha más intensa pueda estallar cualquier día a lo largo de varios frentes.
 
La evolución en el frente político parece estar moviéndose en la misma dirección, más confrontación. El reciente viaje del presidente de Ucrania Poroshenko a los EE.UU, resultó en un préstamo de $ 53 millones de emergencia para Ucrania. Aunque esa cantidad es insignificante con respecto a cualquier efecto sobre la economía, en rápido deterioro, de Ucrania, es probable que esté destinado a suministros militares de emergencia, con el objetivo de reponer el material perdido en la lucha de julio-agosto y para modernizar el equipo a normas más avanzadas de la OTAN. En general se considera, además, que las fuerzas especiales, asesores y unidades de entrenamiento de los EE.UU ya están operando en Ucrania.

También hay alguna evidencia que sugiere que el gobierno de Ucrania firmó el acuerdo de paz de septiembre en Minsk con el fin de ganar tiempo para recuperarse y reorganizarse después de sus reveses militares en agosto pasado. Y ahora está moviendo tropas y equipo de nuevo a la frontera del alto el fuego en previsión de otro asalto. Recientemente, un portavoz del Servicio de Seguridad de Ucrania, Markiyan Lubkivskiy, admitió públicamente, "Yo creo que tarde o temprano vamos a tener que empezar acciones muy activas". Sus comentarios fueron repetidos por Yury Lutsenko, un asesor del presidente ucraniano, quien dijo que Kiev "sólo necesita el alto el fuego para conseguir ayuda militar y financiera de Occidente".
 
Políticamente, el gobierno de Kiev ha hecho frecuentes solicitudes para unirse a la OTAN rápidamente, y parece que en Occidente, las negociaciones "vía rápida" están en marcha para al menos admitirlo como miembro preliminar, si no todavía como miembro de pleno derecho.
 
La compra de tiempo, mediante la firma de los acuerdos de alto el fuego de septiembre en Minsk, también era probablemente necesario para que el Gobierno de Kiev celebre su reciente acuerdo. Muy recomendado por el FMI, se trataba de un pago de US $ 3 millones a la corporación energética de Rusia, Gazprom, y negociar que la electricidad y el gas fluyan a través de otros países de Europa Oriental, como Eslovaquia y Polonia, así asegurar los suministros de gas suficientes para Ucrania en este invierno si las hostilidades militares ocurren una vez más.
 
Mientras que los EE.UU. y la OTAN están apuntalando claramente Ucrania en el frente militar, se está intensificando al mismo tiempo la presión política sobre Rusia en el caso de una nueva ofensiva militar. Con amenazas de nuevas sanciones económicas contra Rusia, crecientes ataques de los Bancos Occidentales y especuladores sobre la moneda de Rusia, el Rublo, que de por si sufre debido a la caída de los precios mundiales del petróleo, campañas en los medios que pintan al Presidente de Rusia, Putin, como el "coco" global y, más recientemente, los esfuerzos para crear la impresión de que todos los jefes de Estado en la reunión mundial del G-20 de la semana pasada en Australia, estaban criticando Putin.

 

En una de las declaraciones más extrañas hechas en la reunión del G-20, el presidente Obama declaró, según el New York Times, que los países no deben "financiar apoderados y apoyarlos de manera que quiebren un país que dispone de mecanismos para elecciones democráticas". Al parecer, se olvidó el papel de las ONGs estadounidenses que gastaron $ 5 billones (incluidas las organizaciones pro-fascistas) en los últimos decenios - lo que fue admitido públicamente por la subsecretaria de Estado, Virginia Nuland - en desestabilizar al gobierno electo de Ucrania en febrero del 2014.
 
Luego están los medios Occidentales y EE.UU, anunciando a tambor batiente que Rusia está invadiendo de nuevo, enviando tropas a las regiones al este de Ucrania, una noticia que proporciona un posible encubrimiento al gobierno de Ucrania, siempre y cuando ponga en marcha su propia nueva ofensiva.
 
Pero si los EE.UU, la UE y la OTAN están aumentando el apoyo a Kiev, política y militarmente, sus colegas en el frente económico, liderado por el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea, han hecho frente al fracaso, cada vez mayor, de sus esfuerzos por revivir la economía de Ucrania. Desde el 30 de abril del 2014, cuando se anunció un paquete económico inicial de "rescate" por parte del FMI, la economía de Ucrania se ha ido deteriorando rápidamente en una serie de frentes que involucran una amplia lista de indicadores económicos.

El FMI señaló una larga lista de crecientes problemas con la economía de Ucrania

El primer informe amplio del FMI, sobre los 17 billones de dólares del paquete de rescate, que tuvo lugar el pasado 02 de septiembre 2014, el FMI señaló una larga lista de crecientes problemas con la economía de Ucrania que fueron empeorando. Los indicadores clave, que reflejan el descenso, fueron los precios del gas y la inflación por encima de lo previsto, la caída de la confianza empresarial, el rápido deterioro de la moneda y la balanza de pagos (exportaciones, importaciones, la caída de la inversión extranjera), las salidas de depósitos (es decir, la fuga de capitales), la disminución más rápida en el PIB y la recaudación de impuestos, los crecientes déficit presupuestarios y una fragilidad creciente en el sistema bancario Ucraniano.

Como lo anotaba el informe del 2 de septiembre del FMI, señalando que "el entorno económico se ha vuelto mucho más difícil de lo previsto en el momento de la aprobación de los programas", lo que lleva a "un notable deterioro de las perspectivas económicas". El FMI señaló además que si la lucha continúa, sería necesario  "reconsiderar la estrategia del programa" y los socios internacionales de Ucrania (por ejemplo EE.UU, UE) tendrían que venir con más ayuda.
 
¿Qué tan mal le ha ido a la economía de Ucrania, desde que el FMI en los últimos seis meses  presentó su más reciente paquete de $ 17 mil millones de rescate? Una breve descripción revela que la economía de Ucrania no sólo ha sido un desastre bajo la gerencia del FMI hasta el momento, sino que sus perspectivas de futuro auguran un peor desempeño, sobre todo si la lucha se reanuda en el Este con más intensidad. Ucrania, y sus socios, Estados Unidos y la UE, pueden estar apostando por iniciativas militares y políticas, pero en el proceso pueden estar cavando un agujero económico más profundo, mientras Ucrania siga las recomendaciones políticas y militares de Occidente.
 
El siguiente es un breve resumen de lo que ha sucedido desde el pasado mes de abril, bajo la tutela económica del FMI.
 
El 30 de abril del 2014, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proporcionó a Ucrania un préstamo, a  dos años plazo, por $ 17.1 mil millones, justificado en el momento como necesario, para detener la aceleración de la decadencia económica del país. A cambio, Ucrania entregó la gestión macro-económica, la reestructuración, y el futuro de su economía al FMI. Hoy, seis meses más tarde, es razonable preguntarse,¿ cómo le ha ido a la economía de Ucrania interinamente? ¿Cómo ha funcionado el plan del FMI hasta el momento? ¿Y cuáles son las perspectivas de la economía de Ucrania en los meses inmediatamente por delante si siguen bajo la gerencia del FMI?

En los 18 meses anteriores al 30 de abril del 2014 la economía de Ucrania se redujo un 3.1 por ciento cada trimestre, excepto uno. En los tres primeros meses del 2014 su PIB cayó otro 1,1 por ciento. Pero desde que se firmó el acuerdo con el FMI, en abril, el declive se ha acelerado. En el periodo abril-junio del 2014 el PIB de Ucrania cayó a un 4,6 por ciento. Las cifras del PIB aún no están disponibles para el período más reciente, julio-septiembre del 2014, pero parece muy probable que la economía está deteriorándose más rápido aún.
 
Por ejemplo, según datos del Banco Mundial, mientras que la producción industrial cayó un 5,8 por ciento en el primer semestre del 2014, en julio y agosto su declive se aceleró a un 12 por ciento y 20,1 por ciento respectivamente. Otros indicadores claves de la economía revelan un deterioro desde enero hasta agosto, especialmente la inversión empresarial (-25,6%), la construcción (-15,6%), comercio (-13,8%), las exportaciones (-14,4%) y las importaciones (-21,2%) . Estas cifras no incluyen todavía los dos más recientes, y sin duda, peores meses, de septiembre - octubre.
 
Desde abril, la moneda de Ucrania cayó un 36 por ciento y ha caído en un 60 por ciento desde enero, la caída más grande que cualquier economía. – Se necesitan reservas de divisas de los bancos centrales de Ucrania para detener el colapso de la moneda, para financiar las exportaciones e importaciones que se necesitan desesperadamente, y para proporcionar crédito esencial para su sistema de banca privada, cada vez más frágil y que se ha estado evaporando constantemente a lo largo del 2014. Las reservas internacionales cayeron US $ 4 mil millones solo en octubre, el más bajo en nueve años, a un mínimo de apenas US $ 12 mil millones. Con la moneda, las reservas y el crédito colapsando,  la fuga de capitales  intensificándose, llevaron al gobierno de Ucrania a imponer medidas desesperadas, como fijar un límite de retiro de US $ 200 diarios.

En abril pasado el FMI aseguró que sus $ 17.1 billones del programa inicial, darían lugar a sólo una caída del 5 por ciento en el PIB de Ucrania este año, con un retorno de un crecimiento positivo del 2 por ciento en el 2015.
 
Sin embargo, una revisión preliminar del FMI a mediados de julio, del progreso del programa, concluyó que si bien "todos los criterios y parámetros de rendimiento se están cumpliendo", sin embargo, a lo largo de una serie de frentes, la economía se deterioraba rápidamente. Por ello, el FMI elevó su estimación de caída del PIB al 6,5 por ciento.
 
En agosto, ya que la economía continuó deteriorándose, el FMI revisó su estimación de abril nuevamente, prediciendo un descenso del 7,3 por ciento en el 2014 y esta vez un descenso del 4,6 por ciento en el 2015, en lugar del crecimiento previsto del 2 por ciento.
 
Como una indicación de la rapidez con que la economía se ha ido deteriorando, el mes pasado, a principios de octubre, el Banco Mundial elevó ese número a una caída del PIB del 8 por ciento para el 2014. El Banco señaló que un escenario aún peor era probable, si los precios del gas siguen aumentando en el 2014 (que lo harán con el comienzo del clima frío y el reciente acuerdo entre Ucrania y Rusia) y si el conflicto militar sigue en las regiones orientales (que se ha intensificado nuevamente). El único sector en crecimiento de la economía de Ucrania es el gasto militar del gobierno, mientras lucha contra los separatistas en las regiones orientales de Donetsk-Luhansk.
 
Muchos economistas consideran las estimaciones iniciales de abril del FMI para Ucrania, absurdamente optimistas, este escritor incluido, que predijo en marzo pasado que el PIB de Ucrania se derrumbaría al menos del 10 al 15 por ciento en los próximos doce meses. Además, Ucrania necesitaría unos $ 50 mil millones de rescate en los próximos dos años, no los $ 17 mil millones del FMI. Esta caída del PIB del 8 por ciento hasta el momento asciende a unos 14 billones de dólares de reducción del PIB del 2013 de Ucrania de $ 177 billones.

Hasta la fecha, el FMI ha distribuido únicamente a Ucrania US $ 4,5 millones de dólares de los $ 17 mil millones. Pero estos 4.5 billones de dólares desembolsados han tenido poco impacto positivo en la economía real de Ucrania y no han proporcionado esencialmente ninguna compensación a la disminución real de $ 14 mil millones hasta la fecha.

Un porcentaje significativo de los US $ 4,5 mil millones ya se ha pagado el FMI a sí mismo y a los banqueros occidentales de la deuda contraída con anterioridad. De hecho, según la empresa Bloomberg, Ucrania tiene más de US $ 15 mil millones en pagos que vencen de aquí a finales del 2015. Uno lógicamente podría argumentar que esos 17.1 billones de dólares iniciales, serán utilizados por el FMI para pagar esos US $ 15 mil millones.
 
Otra parte de los míseros 4.5 billones de dólares de desembolsos del FMI, será para pagar al Banco Central de Ucrania, con el fin de tratar de estabilizar la moneda, la Hryvnia, que ha estado en caída libre desde hace meses. Y otros US $ 2700 millones del desembolso, previsto para finales de 2014, probablemente serán utilizados por la compañía de gas estatal de Ucrania, Naftogaz, para pagar a Rusia por el gas natural hasta el próximo invierno, y para los pagos adeudados por las entregas de gas del pasado, como parte de un acuerdo recientemente alcanzado con la rusa Gazprom.
 
Con respecto al impacto de las políticas del FMI que involucran gas natural, los precios del gas ya han subido un 50 por ciento para muchos consumidores, devastando los ingresos y la baja del consumo. Pero el otro golpe vendrá después del 1 de enero, cuando los subsidios a los hogares, que ahora abarca hasta el 85 por ciento del costo de gas, empiecen a ser descontinuados.

Así que la mayoría de los 17,1 billones del acuerdo original del FMI  tendrá poco impacto positivo en la economía real de Ucrania. La gran parte de los 17.1 billones va al servicio de las deudas anteriores, a los acreedores fuera del país. Y lo que queda de la financiación, que es lo que no va a los acreedores, se dirige principalmente al Banco Central de Ucrania, que se utilizará para tratar de estabilizar su moneda, para financiar el comercio exterior (exportaciones-importaciones), y para reponer la evaporación de las reservas de divisas. Mientras tanto, las políticas de gas, así como recortes del gasto público, aumento de los impuestos sobre los consumidores y otras medidas ‘fiscales’, en el plan del FMI, tienen un impacto directo tanto en el consumo de los hogares y en el gasto público.
 
Los 17.1 billones de dólares de préstamo es la clásica estrategia del FMI, diseñado para hacerse cargo de una economía y gestionarla de acuerdo a los intereses de la banca Occidental y los intereses corporativos multinacionales. Para el FMI, en este tipo de préstamos, es más importante asegurar que el interés y los pagos de capital se hagan en la fecha prevista.

La prioridad es proporcionar préstamos para garantizar los pagos. A los banqueros se les paga primero, junto con el FMI. La segunda prioridad es proporcionar fondos del Banco Central del  país, necesarios para estabilizar su moneda. Se necesita una moneda estable para fomentar la inversión extranjera occidental en el país, por ejemplo, para comprar y hacerse cargo de su industria nacional. La tercera prioridad es permitir a las empresas y consumidores locales comprar exportaciones al país desde Occidente.

El programa de intervención del FMI clásico tiene como objetivo reducir el tamaño del gobierno

A partir de entonces el plan del FMI es reestructurar fundamentalmente la economía, para que los programas de gasto social se corten de forma masiva y las presiones salariales reduzcan su actividad y despidos masivos se llevan a cabo como parte de la reestructuración para hacer los negocios más "eficientes". Recortes en los programas sociales y despidos, obligan a la clase trabajadora a aceptar salarios más bajos y a trabajar más, y a tener que aumentar la productividad si quieren mantener sus puestos de trabajo. Por último, el programa de intervención del FMI clásico tiene como objetivo reducir el tamaño del gobierno y el sector público, por lo que no compite con las empresas privadas por el crédito o directamente en los mercados. Reducir el gasto público y el déficit también crea más espacio presupuestario para la reducción de impuestos a negocios e inversores. Ese modelo es precisamente lo que ocurrió en Grecia, Portugal y otros países en los últimos años. Y que se está llevando a cabo hoy en Ucrania.

Contrario a las afirmaciones del FMI, en casi todas partes, desde abril la economía de Ucrania está disminuyendo a tasas de dos dígitos-industriales de producción, la inversión, el consumo, el comercio, los valores de moneda, divisas, y ahora el PIB. Así que la economía de Ucrania está actualmente fuera de control -  y no como el plan de estabilización del FMI de abril del 2014 lo aseguraba originalmente – dirigiéndose hacia el colapso del PIB de un 10-15 por ciento y la necesidad de US $ 50 mil millones de rescate.
 
El propio FMI ha reconocido recientemente la gravedad de la situación, lo que indica que puede tener que agregar otros US $ 19 mil millones en el rescate. Pero eso no significa que vaya a proporcionarlo. Europa Occidental está cayendo en una tercera recesión en cinco años y no está de humor para dar más. Y EE.UU está preocupado por ISIL, Irán y la política interna.
 
Interinamente, la Comisión Europea ha proporcionado a Ucrania US $ 1.15 mil millones de los 2 billones de dólares prometidos en préstamos a principios de este año. Sólo 9,7 millones de dólares de aquello, o un 0,008 por ciento, ha sido la ayuda humanitaria a Ucrania, según la Agencia Internacional de Noticias Reuters.
 
El fracaso del  FMI en su programa en Ucrania es el culpable del declive acelerado en la continuación del conflicto militar en el Oriente y en la crisis del gas natural, la escalada de precios, y la creciente deuda de Naftogaz. Mientras que el conflicto militar ha contribuido, el alcance y la magnitud del colapso económico de Ucrania es atribuible a diversas fuerzas económicas, más allá del conflicto militar, no menos importantes que el programa con el FMI en sí.
 
El hecho de que el FMI sigue revisando sus estimaciones económicas a la baja, casi todos los meses, y está aumentando la posibilidad de proporcionar tanto como US $ 19 millones más en el rescate, es un amplio testimonio del fracaso del programa. (La Comisión Europea ha prometido otros US $ 2500 millones, destinarlos para el pago de la deuda).

Mientras tanto, como resultado, la economía real de Ucrania y sus ciudadanos sufren gravemente, con todos los indicios de que la crisis económica va a empeorar, quizás mucho más, antes de que alguna vez comience a mejorar.

**Jack Rasmus es el autor de "La Recesión Épica: Preludio a la Depresión Mundial", 2010, y 'Economía de Obama ", del 2012, ambos publicados por Pluto Press; y las próximas ‘Transiciones a la depresión mundial ", por Clarity Press, 2015. Su sitio web es www.kyklosproductions.com y blog, jackrasmus.com.


teleSUR no se hace responsable de las opiniones emitidas en esta sección

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