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Ningún sistema electoral del mundo es tan auditado como el venezolano, objeto de 22 auditorías distintas cada vez que hay elecciones.

Ningún sistema electoral del mundo es tan auditado como el venezolano, objeto de 22 auditorías distintas cada vez que hay elecciones. | Foto: UN

Publicado 8 noviembre 2015
Ningún sistema electoral del mundo es tan auditado como el venezolano.
 

Estamos entrando en las últimas semanas antes de las elecciones, lo que significa que será acentuada la campaña contra el CNE, contra todo el sistema electoral venezolano y contra su presidenta, Tibisay Lucena.

Afortunadamente, tenemos al frente de ese organismo a una mujer de temple, probada en siete plazas (10 elecciones nacionales) con un eficiente equipo de colaboradores y expertos que han podido hacer del sistema de votación el más confiable del mundo. Imposible un fraude que adultere la expresión de los votantes, reconocido no solo por la oposición cuando les organiza sus votaciones internas, sino por decenas de observadores extranjeros que han conocido todo el proceso. 

Hace poco, cuando el presidente Nicolás Maduro estuvo en Nueva York con motivo de los 70 años de la creación de la ONU, se entrevistó con el ex presidente Jimmy Carter, y hablando de los próximos comicios, Carter le dijo que seguía teniendo la misma opinión del sistema venezolano por su garantía de confiabilidad.

Ningún sistema electoral del mundo es tan auditado como el venezolano, objeto de 22 auditorías distintas cada vez que hay elecciones, donde no solo participan técnicos y expertos sino representantes de casi todos los partidos que postulan candidatos. Seguramente no lo hacen todos porque son más de 90 partidos, y algunos locales apenas tienen dos o tres candidatos. En esas auditorías avaladas por los partidos están las garantías de la pureza de nuestras elecciones.

En cuanto a los observadores del exterior, se justificaba su presencia a poco del derrocamiento de la dictadura porque se trataba de un proceso democrático en formación, con debilidades, pero hoy, y así lo recordó hace poco Tibisay, Venezuela está en capacidad hasta de orientar a Estados Unidos para mejorar su sistema de votación y ofrecerles garantías a sus electores de las que carecen hoy. Pero la oposición está empeñada en convertir en “observadores” a sus numerosos invitados, que los trae de países europeos para generar disturbios y provocar escándalos noticiosos, para deformar la imagen de las elecciones del 6D. 

No obstante tantos indicadores positivos, la oposición persiste en su campaña de descrédito, ahora con el apoyo exterior, y no cesará hasta el mismo día de las votaciones, el próximo 6 de diciembre. Vendrán eurodiputados, ex presidentes y decenas de políticos traídos por los partidos de la MUD con el único propósito de intentar sabotear, hacer ruido, entorpecer el proceso, escandalizar hacia sus países, en fin, perturbar las elecciones y la imagen democrática de Venezuela así como la pureza de los comicios y denunciar presuntos fraudes.

¿De dónde saca la oposición que el Psuv o el Polo Patriótico tienen intenciones de desconocer resultados que favorezcan a candidatos opositores? ¿Cuándo un solo postulado por la oposición, a cualquiera de los cargos representativos y que hubiese sido electo, ha perdido esa representación por gestiones del oficialismo ante el CNE? ¿Cuándo? ¿Alguien puede mencionar a uno solo? Entonces, ¿de dónde sacan esa especie del desconocimiento de triunfos opositores mediante el fraude? 

Vean en la tabla de abajo estos cinco ejemplos de votaciones para alcaldes en 2008 que ganó la oposición por márgenes muy finos, y que el Psuv nunca pretendió desconocerlos ni pedir su revisión. ¿Cuántas elecciones ha ganado la oposición? Decenas, centenares. ¿Cuántos gobernadores? ¿Cuántas alcaldías? ¿Y qué ha ocurrido con esos votos que la misma gente del CNE contó uno a uno, para comprobar los resultados electrónicos que daban la victoria a postulados por los opositores? Sencillamente que fueron esos votos, reconocidos por el mismo CNE que cuenta los votos favorables al GPP, los que eligieron a los candidatos opositores, los que dieron tantas victorias a la oposición. El 6D será imposible que el CNE distinga en un mismo circuito y cuente votos para unos y no para otros. Todo eso lo saben bien en la oposición. 

Seguramente era ignorado que el domingo 6 de diciembre habrá 114 elecciones en todo el país en 87 circunscripciones; de ahí la complejidad de esas votaciones, que unas apenas tienen relación con las otras.


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