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A esto lo invito, señor empresario-presidente, a concretar una democracia creada por, para y con los pobres y los trabajadores, eso sería una verdadera justicia social…

A esto lo invito, señor empresario-presidente, a concretar una democracia creada por, para y con los pobres y los trabajadores, eso sería una verdadera justicia social… | Foto: EFE

Publicado 24 septiembre 2018
En el Museo de la Democracia del señor empresario presidente, ¿qué presentará?

En el Museo de la Democracia del señor empresario presidente, ¿qué presentará?

El concepto de “democracia” supone la participación de todos los ciudadanos en cuanto a sus deberes y derechos en función de asegurar el bienestar y realización de todos ellos -¡y de sus hijos! A propósito de la memoria, ¡no olvidemos eso!-. Pero sucede que los pobres y los trabajadores nunca -a excepción histórica de los gobiernos del presidente Pedro Aguirre Cerda y del gobierno de tres años de mucho esfuerzo, obstáculos y vicisitudes del presidente Salvador Allende, sin dejar de lado el trágico gobierno de Balmaceda- han podido históricamente, definir un ingreso económico justo y digno; nunca han tenido acceso a una educación de calidad; nunca han tenido acceso real a una educación superior técnica o universitaria; nunca han tenido acceso a una vivienda sólida y espaciosa; nunca han tenido acceso a una salud sensible, digna y eficaz; nunca han tenido acceso a una justicia sin los amarres a los intereses naturalmente individualistas, egoístas de los empresarios y los que tienen el Poder; nunca han ejercido el derecho a protestar sin que ello signifique la violenta represión y asesinatos impunes, como ha sucedido en nuestro país a lo largo de su historia; nunca han tenido el derecho de participar en las definiciones de las políticas institucionales del Estado, sin que por ello intervenga la policía y las FF.AA.

Y cuando el profesorado lo ejercía a propósito de sus propias responsabilidades profesionales, durante el gobierno del presidente Salvador Allende, fue conculcado con la llegada violenta y abyecta de la dictadura con el sistema oprobioso neoliberal del Estado subsidiario, apoyado significativamente por la Iglesia católica y por los políticos que se han dicho democráticos y traicionaron oprobiosamente al pueblo, que debió sufrir las consecuencias horrorosas y deleznables de esta abyecta dictadura cívico-militar.

Mas continuemos: nunca han tenido el derecho a participar en la definición global de las políticas nacionales e internacionales para establecer una Constitución del Estado que asegure el Bien Común, sin que por ello se produzcan conspiraciones cívico-militares, con el objeto de dar golpes de Estado, como sucediera en nuestra reciente historia.

Y cuando se ha definido y establecido proyectos estatales que fueran en provecho de los más desposeídos, siempre que hay crisis económicas, por usura, mal manejos financieros y ambición empresarial, no sólo para rebajar los costos, los trabajadores son despedidos y rebajados sueldos de los que permanecen en sus puesto, sino también los programas y proyectos estales mencionados los bajan y los terminan, manteniendo y profundizando la violencia inmisericorde de la pobreza y la miseria.

¿Acaso no sería mejor señor empresario-presidente “emprender” y concretar estos requerimientos y planteamientos, y para hacer patria llamar a una asamblea constituyente que establezca una verdadera Constitución democrática, sin irse por las ramas que significa un museo servil a la “democracia” de los intereses mezquinos y egoístas e individualistas o privados del gran capital empresarial y de sus esbirros, los asesinos, criminales y delincuentes de corbata y uniforme que los jueces oprobiosamente han liberado y usted ha indultado?

A esto lo invito, señor empresario-presidente, a concretar una democracia creada por, para y con los pobres y los trabajadores, eso sería una verdadera justicia social… ¡y un respeto a los derechos humanos! ¡Y una significativa e histórica democracia, que redundaría en hacer verdaderamente patria, como lo hicieron los próceres de la Independencia de Chile! ¡Cómo no decir con Abacuc°!: ¿Señor, hasta cuándo hemos de soportar que nos dominen, y por tanto, nos humillen, y denigren degradando nuestra existencia, con el ejercicio de su injusto Poder, los mediocres, los malvados e inicuos? Mas, dicen las Escrituras: “Qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia”, (Miq. 6:8). La Santa Biblia.

“La justicia de Dios separaba a los malos de los justos”, (Ne. 15:30). El Libro de Mormón. Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. “La justicia de Dios se cierne sobre vosotros, a menos que os arrepintáis”, (Alma 54:6). El Libro de Mormón. Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. °Abacuc: profeta del Antiguo Testamento.

Nota: He publicado un tercer libro que se titula: “Cuentos de la vida, el amor, la persecución y la muerte”. Ha sido considerado por mis lectores como muy bueno. Éste se encuentra en Internet, en la Editorial Chiado, y en las librerías Antártica de los Malles, en Santiago.

Efraín Zenteno Vásquez.

Santiago, septiembre de 2018.

Profesor de Filosofía y escritor


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