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Durante la entrevista, realizada vía online, el mandatario bolivariano resaltó las capacidades de resistencia y de lucha del pueblo venezolano.

Durante la entrevista, realizada vía online, el mandatario bolivariano resaltó las capacidades de resistencia y de lucha del pueblo venezolano. | Foto: Prensa Presidencial

Publicado 1 febrero 2021


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El mandatario venezolano ratificó su convicción de que el futuro del mundo está en el socialismo.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ofreció una entrevista al periodista brasileño Breno Altman, del medio Opera Mundi, durante la que debatió acerca de diversos temas, mayormente, sobre la actualidad de Venezuela y el continente.

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El mandatario venezolano expresó que su país ha logrado tener la tasa de mortalidad más baja de América del Sur a causa de la Covid-19, e incluso prestar ayuda a otras naciones como Brasil, pese al bloqueo impuesto por Estados Unidos, debido a una serie de factores propios de la realidad nacional.

En primer lugar citó que Venezuela tiene un sistema público de salud, universal y gratuito, basado en la medicina preventiva, construido durante 20 años de revolución.

Recordó que en el año 2003 llegaron a Venezuela casi 20.000 médicos cubanos y que a lo largo de los años de Revolución Bolivariana se han graduado casi 30.000 médicos venezolanos, con lo que se ha construido un sistema de salud que llega al barrio.

Para la Covid-19, resaltó el mandatario, que se han priorizado las medidas preventivas, como el uso de tapa bocas y el distanciamiento físico.

Rememoró que al inicio el país estuvo 11 semanas de cuarentena radical, voluntaria, no impuesta. Posteriormente, Venezuela desarrolló el método 7+7, sobre el que la llamada “gran prensa” no dice nada, pero que ha permitido controlar la pandemia en el país, incluyendo los rebrotes que han aparecido.

Además, destacó que existen unas 14.000 brigadas médicas que van a buscar los casos a los barrios, a las calles. Explicó que todos los casos que se detecten en Venezuela van hospitalizados en lugares seguros, de acuerdo a sus síntomas y su gravedad; así como que todos los pacientes reciben tratamiento gratuito.

Otro aspecto que subrayó fue que los protocolos nacionales están en consonancia con lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS); y que Venezuela ha establecido la cooperación científica con muchos países, como China, Rusia, Turquía, India, Cuba y Vietnam.

Sobre el oxígeno enviado recientemente a Amazonas, el jefe de Estado dijo que “el pueblo brasileño debe saber que nuestra solidaridad con ellos es nuestra obligación. Somos pueblos hermanos, y entre pueblos hermanos debe existir la buena vecindad, la solidaridad y la cooperación”.

Según el presidente Maduro, los obreros venezolanos del estado Bolívar fueron los que dieron la idea de aportar el oxígeno a Amazonas. Consideró que Bolsonaro dio una respuesta mezquina, ya que sólo tenía que decir “gracias”. “Debemos poner al ser humano en el centro”, sentenció.

Sobre las estrategias económicas y sociales para hacer frente a la pandemia y a la cuarentena 7+7, el mandatario refirió que, en primer lugar, el Gobierno asumió el pago de toda la nómina de la empresa privada venezolana durante seis meses; y efectuó el pago de un bono especial para los trabajadores de la economía informal, durante la cuarentena radical.

Asimismo, se exoneró de pagos de interés y de capital a los créditos en el país; y a través del método denominado “Carnet de la Patria” se respaldó a más de 7 millones de familias, un programa permanente, de apoyo, reforzado también a través del método llamado “Clap”.

Respecto al enfrentamiento de una segunda ola de contagios y la preparación del país para la vacunación masiva, el presidente venezolano expresó que las festividades de Fin de Año generaron un incremento de 12 a 20 casos por cada 100.000 habitantes, lo cual ya se está controlando, ya que el país tiene las capacidades de gestionar adecuadamente esta situación.

Sobre las vacunas, dijo que están por llegar al país. Razonó que la vacunación realmente masiva debe comenzar en el mes de abril, como se había calculado, debido, por un lado, a que el mundo no tiene las capacidades de producción que se necesitan y, por otro, que ha ocurrido el acaparamiento por parte de los países del norte, como se había pronosticado. Diez países concentran el 95 por ciento de las vacunas el mundo, apuntó.

Ya en febrero, prosiguió el mandatario Maduro, debe empezar una primera vacunación progresiva; y ya en abril debe ser masivamente. Venezuela tiene aprobada la vacuna rusa Sputnik V, que ha dado 100 por ciento de efectividad y ninguna complicación.

Aseguró que también se adelantan negociaciones con China para hacer ensayos en Venezuela de una de sus vacunas, así como que están y esperando por la vacuna de Cuba, que tiene cuatro candidatos vacunales en fase de pruebas, dos de ellas, Soberana 02 y Abdala, muy adelantadas.

Recordó además que con esas vacunas, la rusa, la china y las cubanas, se va a crear un fondo de vacunas para inmunizar a los países del ALBA-TCP y más allá, a los países que lo necesiten de la región, según expresó.

En cuanto al antiviral sobre el que recientemente se ha informado, manifestó que se trata del Carvativir, catalogándolo de “muy poderoso”. Descubierto en Venezuela, se hicieron todas las pruebas durante nueve meses, todos los exámenes requeridos, y tuvo 100 por ciento de efectividad contra el virus, remarcó.

“Estamos gestionando su certificación con la OMS para proceder a su producción masiva y perseguir el objetivo de reducir la tasa de mortalidad por coronavirus a cero en el país”, dijo.

El presidente adelantó además que está en estudio otro antiviral, denominado R10, que está pasando todas las pruebas. Ambos antivirales se han probado tanto en Venezuela como en otros países, explicó

Maduro Moros aprovechó para poner “a la orden del mundo los dos medicamentos antivirales surgidos de las mentes brillantes de la ciencia venezolana”.

En cuanto a la recuperación de la economía venezolana, el jefe de Estado recordó que su país ha sido víctima de la peor persecución económica, financiera y comercial que haya conocido el mundo en 100 años.

Rememoró que a Venezuela le han congelado todas sus cuentas en el exterior y le han robado más de 40.000 millones de dólares; así como que estuvieron 14 meses sin vender una gota de petróleo; y que el país pasó de 56.000 millones de dólares de ingresos a unos 500 millones en 2020. Es una política declarada para asfixiar a Venezuela, pero no la han logrado ni lo lograrán, al decir del mandatario.

Destacó que la nación tiene en marcha una política de recuperación de ingresos, que durante este mes de enero va bien. Se ha elevado la producción y el abastecimiento de alimentos y se ha logado mantener la producción industrial. Ha surgido un sector de empresarios venezolanos nacionalistas que han jugado un importante papel en este sentido, lo cual consideró como uno de los logros que ha dejado esta etapa.

Acerca de la nueva Asamblea Nacional (AN), opinó que representa una nueva era política. Recordó que en 2017, cuando las guarimbas, personalmente convocó una Asamblea Constituyente, con el voto del pueblo, que trajera paz, y la paz llegó. Esta nueva AN, dijo, debe traer estabilidad política, y la estabilidad ya se siente. La asamblea está funcionando, creó una comisión de diálogo y está dando pasos en ese sentido. Ha quedado superada la etapa de la AN que se puso de rodillas ante Estados Unidos y que pidió la invasión del país, afirmó

A preguntas sobre la capacidad de resistencia el proceso venezolano, en una etapa en que la mayoría de los procesos de izquierda de Latinoamérica fueron superados en algún momento, siendo el proceso venezolano el más bloqueado y el más cercado de todos, repondió que son varias las claves.

La conciencia, la moral y la fuerza del pueblo venezolano. La unión cívico militar de conciencia y de valores, y el proyecto patrio, plasmada en la constitución, aprobada por el pueblo en 1999, son varias de ellas.

La otra clave es la incoherencia política de la derecha extrema, afirmó Maduro Moros. “No tiene futuro en Venezuela, ni creo que en el mundo”, consideró.

Otra clave, según el presidente bolivariano, es que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana es patriota, revolucionaria, antimperialista, antioligárquica, al servicio del pueblo venezolano y no al servicio de Estados Unidos.

“Esas amarras se rompieron y creo que es una clave para América Latina: hay que construir poderoso lazos con las fuerzas militares, sobre la base de los valores nacionales, de los valores patrióticos y de la historia nacional y de la democracia”, sentenció.

Sobre las acusaciones a su Gobierno y su persona de “antidemocrático” y “dictador”, el presidente dijo que es la forma de justificar las políticas golpistas y extremistas de la derecha venezolana. Recordó que al fallecido expresidente Hugo Chávez también lo llamaron dictador, cuando lo primero que hizo Chávez fue convocar a una Constituyente, para redactar una constitución garantista que fue debatida con el pueblo y aprobada en referendo por el 74 por ciento de los venezolanos.

“Chávez fue el gran democratizador de la sociedad venezolana, y el creador e impulsor del poder popular, que es muy poderoso en Venezuela. Yo heredé la acusación de dictador, entre las muchas herencias que tengo del comandante Chávez”, dijo Maduro Moros.

“Yo estoy aquí porque he sido electo y reelecto con el voto del pueblo. Nosotros en 20 años hemos hecho 25 elecciones y hemos ganado 23. Las dos que perdimos las hemos reconocido de inmediato”, agregó.

“Lo que yo sí no soy es un presidente bobo, chantajeable ni amenazable, que se asusta por cuatro gritos que den en la Casa Blanca. No somos ni un presidente, ni un pueblo bobo. La factura que nos quieren cobrar es por no habernos dejado derrocar, por no habernos dejado tumbar, no nos hemos dejado colonizar”, sentenció.

Acerca del fenómeno migratorio en Venezuela y las acusaciones de irrespeto a los Derechos Humanos, tomando como base el Informe Bachelet, Maduro recordó que por primera vez, como resultado de la agresión económica, de asfixia económica, se presentó un fenómeno importante de migración.

Según los datos estadísticos venezolanos, en los últimos años han migrado de 600.000 a 800.000 venezolanos.

En contraposición, según el jefe de Estado, en Venezuela residen 6.000.000 colombianos y cada año ingresan 200.000 naturales de ese país.

Hay en el país 600.000 peruanos, 600.000 ecuatorianos, un millón de árabes, 600.000 portugueses, 500.000 italianos, en resumen Venezuela es un país receptor de migrantes, de toda la vida, analizó el mandatario.

Opinó que a los que han migrado producto de la asfixia económica, no les ha ido nada bien. Con la pandemia casi 300.000 regresaron a pie, y varios miles más con el plan Vuelta a la Patria. Aseguró que existe una lista para retornar a casi 80.000 venezolanos desde varios países, golpeados por la crisis económica y la xenofobia los impulsa a retornar a su patria.

Sobre el informe Bachelet, recordó que su Gobierno ha dicho varias veces, incluso ante la propia alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, que lamenta que la misma se haya hecho eco de informes ya preelaborados.

Celebró el establecimiento conjunto de una oficina de coordinación en Venezuela, lo que ha traído mejor comunicación. El mandatario patentizó la esperanza de que, hacia el futuro, sus informes sean más objetivos y no se basen en reportes de ONG y prensa digital pagada por el Gobierno de Estados Unidos.

Sobre el ascenso al poder de varias fuerzas progresistas en el continente, consideró que se trata de una nueva ola del progresismo, y que América latina va tomando su curso normal.

La primera ola de gobiernos progresistas, recordó el presidente de Venezuela, vio nacer PETROCARIBE, el ALBA-TCP, la Unasur, la Celac. Fue un momento brillante, al decir del mandatario, entre 2003 y 2014.

“La derecha se movió, dio golpes de Estado, hizo campañas sucias, pero se está dando el resurgir de los pueblos. Paso a paso, cada quien con sus características, ningún país es igual al otro, en todo caso nos une la lucha en contra del neoliberalismo y por la democracia, el pueblo y la unión de América Latina y el Caribe”, dijo.

“Ojalá podamos darle un nuevo impulso a la UNASUR, a la CELAC; y a la verdadera unión latinoamericana”, sentenció.

En cuanto a las perspectivas de relaciones con Estados Unidos, tras el cambio de administración, Maduro expresó que no pierde las esperanzas de una mejoría, aunque hay grandes lobbies  de la Florida, lobbies multimillonarios, comprados por la derecha venezolana de Guaidó y compañía, que se hicieron millonarios con el dinero robado a Venezuela. Manifestó su deseo de que el Gobierno de EE.UU. pueda pasar la página, asegurando que, personalmente, ya pasó la página.

El mandatario negó que Venezuela sea el centro de una nueva Guerra Fría entre EE.UU. Rusia y China. Recordó que el conflicto de Estados Unidos con Venezuela viene desde hace 200 años, cuando no existía la República Popular China ni la Federación Rusa. Es el conflicto entre la doctrina soberanista de Simón Bolívar y la doctrina Monroe estadounidense, afirmó.

“Ahora, como Venezuela tiene excelentes relaciones con Rusia y China, se ha tratado de presentar la situación como un nuevo reparto de colonias, y no ha sido, no es y no será así. Nuestras relaciones con Rusia y China son excelentes, pero también tenemos excelentes relaciones con otras potencias emergentes del mundo multipolar, como es la India, Turquía, Irán y muchos otros países”, aseguró.

“Hemos aprobado una ley antibloqueo que crea condiciones extraordinarias para la inversión extranjera, y hemos recibido más de 200 ofertas de inversión procedente de muchos países del mundo” agregó.

El jefe de Estado venezolano afirmó que el futuro del mundo sigue siendo el socialismo. “No hay otro. El futuro del mundo no puede ser el capitalismo, la división, la destrucción de la naturaleza, el futuro tiene que ser de un nuevo humanismo, de justicia e igualdad”, sentenció.

“Creo que eso es el socialismo, que será tan diverso como es la humanidad. No habrá dogmas, y cada quien construirá su propio socialismo. Hasta en Estados Unidos, encuestas afirmaron que 52 por ciento de la juventud cree en un nuevo socialismo”, añadió.

En cuanto a la posibilidad de que se postule a la reelección en 2024, refirió que depende de varios factores, aunque aseguró que siempre estará en la primera línea de batalla, porque así lo juró ante el comandante Chávez.

No obstante, apuntó que en Venezuela existe liderazgo colectivo, cívico militar, un sistema de consulta permanente al pueblo, existe el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), el Gran Polo Patriótico (GPP), asegurando que, personalmente, es expresión del liderazgo colectivo.

Razonó que lo primero es tener salud, segundo, estar vivo, recordando que han dado la orden de matarlo, tanto Iván Duque como Donald Trump siendo presidente. “En su momento, tomaremos la mejor decisión”, concluyó.

A preguntas sobre lo que le diría al presidente brasileño Jair Bolsonaro, de tener una reunión oficial y presencial, consideró que el mandatario del país vecino nunca aceptaría reunirse con él, porque no querría verlo a los ojos; pero si se diera; le extendería su mano y le diría que por Brasil y por Venezuela, tienen que entenderse, tienen que tener la capacidad, como jefes de Estado, de escucharse.

“Lo que pasó en Amazonas no hubiera pasado si Bolsonaro hubiera pedido la ayuda de Venezuela con tiempo, hubiéramos buscado el oxígeno y esa emergencia no hubiera pasado. Pero al irse Trump, el centro del trumpismo en el mundo es Brasil, es Bolsonaro”, aseguró.

“A Brasil le decimos cuenten con nosotros, no se dejen engañar sobre Venezuela, siempre tendrán nuestra mano extendida”, concluyó.


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