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El encuentro entre los altos representantes diplomáticos en Biarritz es una iniciativa del canciller galo para conversar acerca del tema nuclear.

El encuentro entre los altos representantes diplomáticos en Biarritz es una iniciativa del canciller galo para conversar acerca del tema nuclear. | Foto: IRNA

Publicado 25 agosto 2019

El encuentro entre ambos representantes de la diplomacia se da en el marco de la cumbre del G-7, aunque Irán no participa de  ella.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif se encuentra desde este domingo en la ciudad de Biarritz (suroeste de Francia), donde se celebra la cumbre del G-7, para reunirse con su homólogo francés, Jean-Yves Le Drian, pero no participará de ninguna junta con la delegación de Estados Unidos, según informó un portavoz de la cancillería iraní.

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Cerca de 4.000 activistas protestan contra cumbre del G-7

El encuentro entre ambos representantes diplomáticos se da por iniciativa francesa tras constatarse en la cena informal de líderes del G-7 la noche de este sábado, que "había elementos que permitían una buena convergencia", según informaron fuentes diplomáticas.

Ambos diplomáticos se encuentran al margen de la citada cumbre para conversar acerca del tema nuclear que ha estado sobre la mesa los últimos días en el escenario internacional. La Presidencia francesa señaló que su país "actúa según sus propios criterios" y lo hace "con total transparencia".

Irán propone exportar un mínimo de 700,000 barriles por día de su petróleo e idealmente hasta 1.5 millones de bpd si Occidente quiere negociar con Teherán para salvar un acuerdo nuclear de 2015, dijeron a Reuters dos funcionarios iraníes y una fuente diplomática.

“Como un gesto de buena voluntad y un paso hacia la creación de espacio para las negociaciones, hemos respondido a la propuesta de Francia. Queremos exportar 700.000 bpd de petróleo y recibir pagos en efectivo ... y eso es solo para empezar. Debería llegar a 1.5 millones de bpd ”, dijo un alto funcionario iraní.

Un segundo funcionario puntualizó que "el programa de misiles balísticos de Irán no puede ni será negociado. Lo hemos subrayado clara y abiertamente ".

Las tensiones entre Estados Unidos y el jefe de la diplomacia iraní aumentaron luego de que el pasado 31 de julio el gobierno norteamericano sancionara a Zarif alegando que era “el principal portavoz del régimen en todo el mundo”, lo cual aleja la posibilidad de un futuro diálogo entre ambos países.

Según fuentes oficiales, aún persiste la posibilidad de que el dirigente iraní y el presidente francés Emmanuel Macron se reúnan personalmente, como ya sucedió el pasado viernes en el Palacio del Elíseo.

Francia insiste en reafirmar que Zarif no está invitado a la cumbre del G-7, por lo que su presencia en la ciudad francesa responde únicamente al encuentro con Le Drian, que sí participa del mitin.

Macron aclara mediación de Francia sobre el tema de Irán

En el contexto del foro de tres días, la presidencia francesa difundió la noticia de que el G-7 le habría encargado a Macron transmitir un mensaje a los representantes del gobierno iraní para reducir las tensiones en el golfo Pérsico, sin embargo, el mandatario francés compareció poco después para aclarar su mediación sobre Irán.

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump desmintió que el G-7 le hubiese encargado a Macron transmitir un mensaje, y negó ser parte de alguna discusión al respecto.

Macron declaró tras la primera sesión de trabajo de los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, que el G-7 es un club informal, que no puede otorgar mandatos y competencias, no obstante, aseguró que las siete potencias coinciden en el fin de 'impedir a Irán el acceso al arma nuclear' y en la importancia de evitar una escalada de la crisis en el golfo Pérsico.

Según el mensaje del Palacio del Elíseo, la decisión es un intento de unificar las posturas en medio de las diferencias internas, luego de que Estados Unidos saliera del acuerdo nuclear de Teherán pactado en 2015 por la comunidad internacional, bajo la administración de Barack Obama.

De acuerdo con la información difundida, el mensaje transmitiría a la gobernación persa que “no se le permitiría acceder al arma nuclear”, aunque Irán insiste en explotar la energía nuclear con fines pacíficos, a la vez que rechaza las imposiciones de Washington sobre un acuerdo surgido de amplias negociaciones y respaldado por varios países del orbe.

Tras la retirada de Washington del acuerdo nuclear, la Casa Blanca reimpuso sanciones unilaterales que dispararon los peligros de confrontación en la región, una postura que no fue compartida por Francia, Alemania y Reino Unido, quienes defienden la continuidad del pacto de Teherán.

Aunque las recientes conversaciones entre Teherán y París no son del agrado del gobierno norteamericano, el tema de la nación persa se ha mantenido en las agendas de ambos países, pues en el encuentro de este sábado entre Trump y Macron, el titular de la Casa Blanca aseguró no tener interés en una confrontación militar, pero sí en reconstruir el pacto con Irán.

Trump insiste en acusar a Macron de “dar señales equívocas” en sus encuentros con representantes del gobierno persa, y exigió que no se hablara bajo ningún concepto en nombre de Estados Unidos, una petición que fue refutada con la aseveración de que Francia no necesita “permiso de nadie” cuando se trata de trabajar en pos de la estabilidad y la paz mundial.

Entre tanto, durante la segunda jornada del G-7 el tema de Irán formará parte de los debates, sobre seguridad con los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, mientras en varias ciudades continúan las protestas contra esta cumbre.

 


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