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El gobierno francés ha dejado claro que está dispuesto a hacer algunas concesiones pero no cederá en la aplicación de la reforma de la jubilación.

El gobierno francés ha dejado claro que está dispuesto a hacer algunas concesiones pero no cederá en la aplicación de la reforma de la jubilación. | Foto: Reuters

Publicado 22 diciembre 2019





Macron insistió en que la huelga afecta a los ciudadanos que buscan desplazarse durante las fiestas navideñas, y dijo que esto no significaría el fin de la huelga sino una pausa.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió a los sectores en huelga que suspendan durante los días de fiestas navideñas, las protestas debido a la reforma de pensiones, especialmente al sector del transporte, para evitar alteraciones en los viajes habituales de esta época del año.

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Macron reconoció la legalidad del uso de la huelga, derecho que está recogido en la Constitución francesa, pero, dijo en conferencia de prensa junto a su homólogo de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, “ creo que hay momentos en la vida de una nación en los que es bueno mantener una tregua por respeto a las familias y a la vida familiar.

Agregó que una pausa en la huelga no significaría que los sindicatos hayan abandonado sus demandas, sino mostraría el sentido de responsabilidad y respeto que se debe al pueblo francés.

El malestar social que ha causado dos semanas de protestas industriales en el país galo, se debe a la reforma del sistema de pensiones que pretende llevar a cabo el gobierno de Macron, en cuyo contenido incluye la eliminación de los regímenes especiales para sectores como el ferroviario, por lo cual se han paralizado los servicios de ferrocarriles.

 

Aunque algunos sindicatos han llamado a suspender las huelgas durante las festividades de navidad y fin de año, otros grupos de trabajadores ferroviarios no quieren ceder y continúan los paros. 

No obstante, los servicios no se han suspendido del todo, pues el operador nacional de ferrocarriles SNCF continuó ofreciendo servicios reducidos el sábado, con la mitad del número habitual de sus trenes de alta velocidad TGV, mientras la mitad de las líneas de metro de París estaban cerradas.

A pesar de las protestas, el Gobierno no cede

Entre tanto, el Gobierno francés no ha dado síntomas de ceder ante las demandas populares, aunque sí ha dicho que haría concesiones.

El alto comisionado francés para las Pensiones, Laurent Pietraszewski, descartó categóricamente una posible renuncia del gobierno a la reforma que busca eliminar los regímenes especiales de jubilación.

El funcionario reiteró la voluntad de dialogar con los sindicatos en huelga, pero advirtió que no cederá en lo referido a establecer un sistema universal por puntos, que desestimaría las 42 categorías actuales de pensiones. 

Pietraszewski asumió el cargo hace apenas unos días, debido a la dimisión de Jean-Paul Delevoye.

El nuevo responsable de las pensiones se unió a Macron en el llamado a a una tregua de la huelga, utilizando el mismo recurso de apelar a la sensibilidad de los huelguistas, en defensa de los ciudadanos francese que han visto afectados los viajes en la etapa navideña.

Uno de los puntos que el gobierno sí parece estar dispuesto a negociar, es la edad de equilibrio de 64 años, medida que estipula la obligatoriedad de jubilarse a esa edad si se quiere aspirar al cobro de la pensión sin descuentos, principal reclamo de los sindicatos reformistas que sí respaldan el sistema universal.

Según el curso de los acontecimientos, lo más probable es que 2019 acabe sin acuerdo entre gobierno y ciudadanos franceses, idea que se refuerza si se tiene en cuenta los resultados de las conversaciones del 18 y 19 de diciembre entre el primer ministro Edouard Philippe y los líderes de los sindicatos en huelga.

 

Por el momento persisten tres posturas: el gobierno insiste en que esta reforma es justa y necesaria; los sindicatos radicales exigen su eliminación para evitar que se vea afectada la economía de los jubilados; y los sectores reformistas solo piden que se retire la edad de equilibrio.

Para el próximo 9 de enero ya se ha anunciado una nueva movilización, similar a las acontecidas los días 5, 10 y 17 de diciembre, y en las que participaron cientos de miles de personas.


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