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Dentro del nutrido grupo de candidatos se encuentran filósofos, empresarios, abogados, académicos, militares retirados y una pianista afroestadounidense.

Dentro del nutrido grupo de candidatos se encuentran filósofos, empresarios, abogados, académicos, militares retirados y una pianista afroestadounidense. | Foto: Reuters

Publicado 14 octubre 2020


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La nómina está compuesta por 21 candidatos y es plural en cuanto al origen profesional y social de sus aspirantes.

La carrera hacia la Presidencia de Estados Unidos (EE.UU.) ya está en marcha y en las últimas jornadas han sido noticia los debates presidenciales suscitados entre los candidatos más visibles de los partidos Demócrata y Republicano.

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Según ReaClear Politics, una firma de análisis electoral que compila los resultados que van mostrando las 14 encuestadoras estadounidenses, Joe Biden, del partido Demócrata, continúa ampliando su ventaja en preferencia con 9.7 puntos por encima del actual presidente, Donald Trump, del partido Republicano.

La agenda mediática a nivel nacional e internacional se concentra en estos dos contendientes y en sus respectivos aspirantes a la vicepresidencia de EE.UU., obviando a los otros candidatos que también aspiran a alcanzar la silla presidencial en la Casa Blanca.

Candidata por el partido Libertario

Jo Jorgensen es una académica y activista de 63 años, nativa de Illinois, que participó en los comicios de 1996 como candidata a la vicepresidencia por su formación política.

Su plataforma es muy conservadora en temas fiscales y muy liberal respecto a lo social. Los derechos individuales de los ciudadanos es su principal propuesta electoral, al tiempo que promueve una reforma judicial que no criminalice a los consumidores de estupefacientes y desmilitarice a las fuerzas policiales.

La candidata libertaria se opone al intervencionismo en otros países y considera que el principal problema a enfrentar es la deuda externa y el excesivo gasto del Gobierno.

Respecto al tema migratorio, Jorgensen no sugiere eliminar fronteras como lo han hecho algunos de sus colegas del partido. Sin embargo, cree que se debe incentivar la llegada de inmigrantes que aportan a la economía y a la diversidad cultural del país.

A propósito de Trump y Biden, ha expresado que no quiere “un Gobierno que tome decisiones” por ella. “Quiero que todos tengamos opciones para elegir que son posibles gracias a un mercado libre con alternativas”, agregó.

Candidato por el partido Verde

Howie Hawkins es un activista sindical de 68 años, nacido en San Francisco, sin embargo su carrera política la desarrolló en Nueva York.

Hawkins es veterano de la guerra de Vietnam y formó partes de los marines estadounidenses a los 19 años de edad. Estas experiencias militares lo han hecho declararse en varias ocasiones como un militante antiguerra.

Su formación política comienza en la década de los 70 de la mano del partido socialista estadounidense. En 1990 fundó el Partido Verde y durante las últimas tres décadas ha participado en los comicios electorales, ya sea como aspirante al senado o a la gobernación de Nueva York, hasta sus aspiraciones presidenciales actuales.

El candidato verde nunca ha ganado alguna de esas contiendas. Entre sus propuestas para alcanzar la máxima representación gubernamental está un nuevo plan social ecologista que implica recortes a la industria militar, así como servicios de salud gratuitos para todos, garantías de empleos federales y salarios mínimos de 20 dólares la hora.

Hawkins se identifica como una alternativa socialista a la izquierda del partido demócrata, pero siempre ha insistido en que su candidatura no afecta en lo más mínimo las posibilidades de Biden. “Trump va a dejar un país con un cuarto de millón de fallecidos a consecuencia de la Covid-19 y en medio de una depresión económica. Si no pueden ganarle, es culpa de ellos, no mía”, aseguró.

Otros candidatos

La nómina hacia la Casa Blanca, compuesta por 21 candidatos en total, es plural en cuanto al origen profesional y social de sus aspirantes.

Entre ellos aparece el rapero, Kanye West, por Birthday Party, quien había anunciado su candidatura el pasado 4 de julio mediante su cuenta oficial en la red social Twitter.

Resulta curiosa la nominación de West luego de que en 2018, durante un encuentro con Trump, el rapero ensalzara el lema del presidente "Make America Great Again" (Devolver la grandeza a Estados Unidos, por su traducción). Sin embargo, el ahora aspirante a la Presidencia de EE.UU. asegura haberle retirado su apoyo al republicano.

Kanye West estará en las boletas de Arkansas, Colorado, Oklahoma, Utah y Vermont, a la espera de que su candidatura sea validada en Iowa, Missouri, Minnesota y Tennessee. El artista no cumplió con el plazo para presentar su candidatura en otros 25 estados, incluidos estados indecisos como Florida, Michigan y Wisconsin.

"Decir que el voto negro es demócrata es una forma de racismo y de supremacía blanca", afirmó West, quien no dudará en disputarle a Biden los votos de la minoría afroestadounidense, lo que, a juicios de expertos políticos, pudiera afectar la elección del principal candidato demócrata.

Por su parte, el Partido por el Socialismo y la Liberación presenta como candidata a Gloria La Riva, conocida sindicalista y activista social contra la guerra.

La Riva, de 66 años, fue nominada a la Casa Blanca en 2008 y 2016, mientras que se postuló dos veces para gobernadora de California y una vez como alcaldesa del área metropolitana de San Francisco.

Su campaña centra la atención al tema del cambio climático, los derechos humanos, el racismo y la brutalidad policial, la educación y la salud gratuitas, así como los derechos de la comunidad LGBTQ. Por otra parte, promueve el cese de las leyes antinmigrantes, el encarcelamiento masivo y las bases militares estadounidenses en todo el mundo.

Dentro del nutrido grupo de candidatos donde se encuentran filósofos, empresarios, abogados, académicos y militares retirados, sobresalen algunas figuras que no pertenecen a ninguna formación política, los llamados "independientes".

Tal es el caso de Jade Simmons, una pianista afroestadounidense que, según se reseña en su perfil oficial de campaña en la red social Facebook, “ha tenido una colorida carrera musical marcada por la innovación, el éxito y el servicio”.

“En estos tiempos improbables, necesitamos soluciones creativas y esfuerzos de colaboración. No podemos seguir haciendo las cosas de la misma manera en un mundo que cambia constantemente”, señala la artista, quien agrega que “un patrón de disciplina, enfoque y competencia es consistente, pero un corazón de servicio y una preocupación genuina por la gente permanece”.

El objetivo de su tránsito hacia la Presidencia de EE.UU. es “ayudar a los individuos y las comunidades a alcanzar su mayor potencial y proporcionar las herramientas, la inspiración y la información para hacerlo”.

Dentro de su propuesta electoral se advierte un marcado discurso nacionalista, donde EE.UU. es un país con “vocación única y un destino poderoso, y su ADN rebelde ha jugado un papel crucial en la definición de lo que significa ser estadounidense”.

“Ella cree en las políticas de Estados Unidos primero, pero no en las prácticas aislacionistas que nos impiden ser el verdadero líder mundial que estábamos destinados a ser”, sentenció.

Brock Pierce es un exactor infantil que Mighty Ducks que interpretó al hijo del presidente en la comedia First Kid de 1996. Sin embargo, su formación profesional lo llevó a ser un empresario tecnológico, especializado en el mundo de las criptomonedas, donde algunos expertos vaticinan que podrá convertirse en un multimillonario.

"Creo que carecemos de una visión real para el futuro, quiero decir, ¿en qué tipo de mundo queremos vivir, en el año 2030? ¿Cuál es el plan? ¿Adónde estamos tratando de llegar, sabes? apuntar a algo. Y veo sobre todo un montón de barro que se arroja, no mucha gente que presenta ideas que cambien el juego. Se está poniendo aterrador. Y tengo una idea de qué hacer", expresó Pierce.

Según este candidato, EE.UU. debe dejar de perseguir el crecimiento a ultranza y pensar más en la defensa de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

Con raíces en los pueblos originarios se presenta Mark Charles, un especialista en programación y soporte técnico de computadoras que defiende los derechos sociales de los nativos americanos y las personas de color. Su objetivo es ser un candidato alternativo para aquellos votantes que no simpatizan con Trump o Biden.

Charles es de herencia navajo, una identidad que ha moldeado profundamente su candidatura y su visión de lo que debería ser EE.UU. La ciudad de Washington DC fue construida sobre territorios del pueblo de Piscataway.

A propósito de la Constitución estadounidense, el candidato navajo señala que "comienza con las palabras Nosotros, el pueblo... nunca menciona a las mujeres, excluye específicamente a los nativos y cuenta a los africanos como tres quintas partes de una persona".

"Y de esto se trata mi campaña: si queremos ser una nación en la que 'nosotros, el pueblo' realmente signifique a todo el pueblo, tenemos que hacer un trabajo a nivel fundamental. No podemos simplemente decirlo y desear así fue: en realidad tenemos que entrar y cambiar algunas cosas sobre las que se fundó esta nación, como el racismo, el sexismo y la supremacía blanca explícita", argumenta.


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