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Los dos mandatos de Rousseff (2011 - 2016) se caracterizaron por la continuación de los programas sociales impulsados por Lula da Silva.

Los dos mandatos de Rousseff (2011 - 2016) se caracterizaron por la continuación de los programas sociales impulsados por Lula da Silva. | Foto: Reuters

Publicado 7 octubre 2018

Tras el golpe parlamentario a Rousseff, en Brasil ha gobernado el mandatario no electo Michel Temer, quien llevó al país a un declive económico.

La exmandataria y candidata al senado por Minas Gerais,  Dilma Rousseff, votó este domingo en un colegio de la región de Pampulha, en Belo Horizonte, durante las elecciones presidenciales.

"Hoy es un momento muy especial para el país. Estamos reafirmando la democracia de Brasil. La democracia que fue tan golpeada tanto en el impeachment (golpe parlamentario) como en la sucesión del proceso", aseguró luego de votar.

Sobre el candidato ultraderechista Jair Bolsonaro, la exmandataria afirmó que "cualquier candidatura que comprometa a la democracia es peligrosísima".

"Creo que Brasil tiene que reencontrarse con la democracia. Cualquier candidatura, de que quien quiera que sea, que comprometa la democracia de Brasil es una candidatura peligrosísima. Hoy está en la pauta si crearemos un camino democrático o de autoritarismo y fascismo. El candidato que defienda la violencia, el odio y el desencuentro del país consigo mismo comprometerá la democracia", enfatizó.

Para los comicios de este domingo están convocados a votar 147,3 millones de brasileños para elegir al nuevo presidente entre 13 candidatos, al vicepresidente, el Senado Nacional, la Cámara de Diputados, gobernadores y otras autoridades locales.

>> Especial web: Del golpe parlamentario a las elecciones

Esta es la primera elección presidencial desde el golpe parlamentario contra Rousseff en 2016 y tras el bloqueo judicial a la candidatura de Luiz Inácio Lula da Silva, quien cumple este 7 de octubre seis meses en prisión, acusado sin pruebas de corrupción.  

El Gobierno de facto de Temer se convirtió en sinónimo de pobreza, desempleo y anulación de derechos de los trabajadores.


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