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Durante el eclipse, la luz azul se filtra en la atmósfera lo que hace que la Luna se vea rojiza.

Durante el eclipse, la luz azul se filtra en la atmósfera lo que hace que la Luna se vea rojiza. | Foto: Nasa

Publicado 31 enero 2018

En el este de Asia, el Pacífico y oeste de Norteamérica podrán observar de forma total el eclipse de superluna azul que no ocurría desde 1982.

El mes de enero aún tiene espectáculos para ofrecer y es que este 31 de enero de 2018 el cielo nocturno estará iluminado por la llamada superluna azul, la segunda luna llena del mes y en su posición más cercana a la Tierra. 

A su vez habrá un eclipse total de superluna que no se apreciaba desde 1982 y que se percibirá a partir de las 11H48 GMT de este miércoles en su fase umbral, alcanzará su punto máximo a las 13:26 GMT. El mismo podrá seguirse a través de la web de la NASA y de su cuenta en Twitter: @NASAmoon.

Vista de una superluna. EFE

Los eclipses de Luna tienen un área de observación mayor que los de Sol, sin embargo, en el este de Norteamérica, Europa del este, sur de Centroamérica y noroeste de Suramérica podrá observarse de forma parcial mientras que en el este de Asia, Pacífico y oeste de Norteamérica podrá verse de forma total.

>> Este miércoles hay superluna azul ¡descubre tres mitos! 

 

¿Por qué veremos la Luna más grande?

La superluna está relacionada con un efecto óptico producido por la forma elíptica de la superficie del astro.

La distancia a la que se encuentra de nuestro planeta varía a medida que se desplaza por su ciclo. Así cuando está en su punto más alejado es el apogeo y cuando está en el más cercano es el perigeo.

El 31 de enero la Luna estará en su perigeo, de ahí que la humanidad percibirá la Luna con un tamaño aumentado.

¿Por qué se la llama Luna de sangre?

Por un fenómeno llamado dispersión de Rayleigh. Las moléculas de gas de la atmósfera de la Tierra dispersan las longitudes de onda de la luz del Sol más azules, mientras que las que son más rojizas pasan directas.

Fuente: Reuters

De ahí que el cielo sea azul y en cambio la puesta de Sol y el amanecer, rojizos. 

Durante el día, la luz del Sol del espectro rojizo pasa directa y llega hasta el suelo, mientras que la azul se dispersa en todas las direcciones.

La luz del Sol que llega a la Tierra pasa a través de su atmósfera y rebota en el suelo hacia la Luna. Durante el eclipse, la luz azul se filtra en la atmósfera lo que hace que la Luna se vea rojiza. 


Comentarios
2
Comentarios
El Gobierno la puede cumplir pero sera capaz la ONU de garantizar el alto al fuego por los rebeldes? quienes seran los encargados de hacer que la cumplan.
anotado! esperando a ver esa luna !
Nota sin comentarios populares.