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Una persona infectada puede transmitir a dos o tres más, por lo que se precisa bajar el índice de reinfección.

Una persona infectada puede transmitir a dos o tres más, por lo que se precisa bajar el índice de reinfección. | Foto: teleSUR

Publicado 31 julio 2020


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Cuando esta medida se aplica, sistemáticamente, puede interrumpir la cadena de transmisión de una enfermedad infecciosa.

Para intentar frenar la pandemia de la Covid-19, múltiples han sido los métodos adoptados por países, instituciones y sistemas sanitarios para evitar rebrotes, destacando la importancia de rastrear a las personas que han establecido contacto con quienes resultaron positivo al virus.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que tienen como objetivo específico romper las cadenas de transmisión de persona a persona, con el fin de lograr que el número de casos generados por cada confirmado se mantenga por debajo de uno.

“La localización de casos, el aislamiento, las pruebas y la asistencia, así como el rastreo de contactos y la cuarentena, como parte de una estrategia integral, son actividades indispensables para reducir la transmisión y controlar la epidemia”, advierte la OMS.

¿En qué consiste el rastreo de contactos?

Según la OMS, las personas que estén en contacto con alguien infectado por un virus, como el del ébola, corren mayor riesgo no solo de infectarse, sino también de infectar a terceros. Por tanto, la observación de sus contactos “tras la exposición a una persona infectada ayuda a que reciban atención y tratamiento y a evitar una mayor transmisión del virus”.

Refiere el organismo internacional que este proceso de seguimiento se denomina rastreo de los contactos y se divide en tres etapas básicas. Primero, la “identificación de los contactos”, donde se investigan las actividades del paciente y se identifica a quienes les han rodeado desde el inicio de la enfermedad.

En una segunda etapa se “elabora una lista de contactos” que incluye a todas las personas que han tenido contacto con el individuo infectado.

Con este listado como base, se identifican a todas las personas incluidas en la lista y se informa que están clasificadas como contactos, y “de lo que ello significa, de las medidas que se tomarán a continuación y de la importancia de que reciban una atención precoz en caso de que presenten síntomas”.

El último paso es el “seguimiento de los contactos”, que debe efectuar un seguimiento regular de todos para detectar síntomas y signos de infección.

En el caso de la Covid-19, la persona con este virus lo puede transmitir a dos o tres personas más, por lo que se  precisa bajar el índice de reinfección a más o menos uno para disminuir la velocidad de propagación, mientras surja una vacuna o cura.

De acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el rastreo de contactos para Covid-19 generalmente implica entrevistar a personas con la enfermedad e identificar a todas con las que tuvieron contacto cercano durante el tiempo que pudieron haber sido infecciosas.

Posteriormente, se notifica a los contactos de su posible exposición, se les realiza pruebas y luego se monitorean los contactos para detectar signos y síntomas de Covid-19.

Una herramieta vital

El investigador de Bloomberg School of Public Health de la Universidad Johns Hopkins, Tolbert Nyenshaw, detalla que el rastreo de contactos se utiliza desde hace décadas en enfermedades como la viruela, la gripe española, y cuando se trata la tuberculosis, la sífilis y el VIH, así como enfermedades prevenibles por vacunas como el sarampión.

“Entre 2014 y 2016 este método estaba en primera línea en la lucha contra el ébola en África occidental. Una lucha que demostró que es totalmente factible encontrar quién está confirmado en el plazo de 24 a 48 horas, tiempo suficientemente razonable para realizar una investigación sobre la procedencia del caso, y hacer una lista de contactos y estudiarlos”, avierte Nyenshaw.

Cuando el rastreo de contactos se aplica sistemáticamente, puede interrumpir la cadena de transmisión de una enfermedad infecciosa, en este caso la Covid-19, y por lo puede contribuir a controlar los brotes epidémicos infecciosos

Según especialistas de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (Sempsph) esta medida es básica, pues en función de evitar que el virus resurja, será necesario conocer por dónde ha pasado cada nuevo infectado y de quién ha estado cerca para cortar la cadena recuperar así la ansiada normalidad.

Por otra parte, un estudio realizado por 23 investigadores, y publicado en la revista Nature Medicine, estima que el 44 por ciento de los eventos de transmisión generalmente ocurren entre cero y dos días antes del inicio de los síntomas. Por lo tanto, de existir algún infectado sin síntomas, no hay forma de que sepa que puede ser contagioso y, por lo tanto, no se podrá aplicar medidas de aislamiento adecuadas.

Es así que identificar y aislar casos presintomáticos es vital para limitar la transmisión y para que esto suceda, debe ser muy rápido el paso de la detección de un caso confirmado a la cuarentena de sus contactos.


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