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Desplome de la tribuna del estadio de Neiva deja víctimas mortales.

Desplome de la tribuna del estadio de Neiva deja víctimas mortales. | Foto: Semana

Publicado 20 agosto 2016

La gradería del estadio Guillermo Plazas Alcid, en Neiva (Huila), se vino abajo este viernes, cuando trabajadores laboraban en la reparación de ese recinto deportivo. 

Al menos tres obreros que trabajaban en la remodelación del estadio de fútbol de Neiva en el departamento colombiano de Hulia, fallecieron este viernes al desplomarse una gradería de esa instalación.

La directora de la Oficina de Gestión de Riego, Nancy Trujillo, informó que otras diez resultaron heridas, pero advirtió que el balance de víctimas podría aumentar. "No nos han dado razón de cuántas personas estaban laborando, por lo que desconocemos si hay más atrapadas", precisó.

El suceso ocurrió en torno a las 17H30 (hora local) cuando una de las gradas se desplomó en medio de las obras de remodelación del recinto deportivo.

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Por su parte, el director de Planeación Nacional, Simón Gaviria, escribió en su cuenta de Twitter de que había alertado anteriormente sobre "las serias carencias en sostenibilidad-funcionalidad de la obra de remodelación del estadio de Neiva". "Era un proyecto crítico", señaló

Gaviria consideró "lamentable que las autoridades no hayan escuchado las alertas" que activaron desde noviembre de 2015 acerca de la situación de ese complejo.

La remodelación de la tribuna occidental del "Guillermo Plazas Alicid" incluye la adecuación de graderías, baños, camerinos y subestación eléctrica.

Relato de testigos

“Fue terrible, pues toneladas de concreto se vinieron al piso. Se escuchó un ruido fuerte y luego todo se derrumbó; gracias a Dios algunos obreros lograron salvarse, pero otros no tuvieron suerte”, narró un testigo.

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Uno de los obreros aseguró que no pudo hacer nada, mientras sus compañeros que quedaron atrapados gritaban pidiendo desesperadamente ayuda. “Fue muy triste, porque no podíamos acercarnos temiendo que siguiera cayendo material.

Las vigas empezaron a crujir y a los pocos minutos se produjo una humareda”, relató uno de los trabajadores, mientras era atendido en una de las ambulancias.


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